Local

Mata a su cuñada y se suicida por la disputa de una herencia en Morón

el 04 dic 2010 / 20:30 h.

TAGS:

Unas 100 personas reivindican en Rabat la "marroquinidad" de Ceuta y Melilla.
Un hombre de 47 años acabó ayer con la vida de su cuñada pegándole dos tiros y se suicidó de otro disparo, después de haber mantenido a la víctima secuestrada durante toda la tarde en su casa de la barriada de Los Salesianos, en compañía de la madre y la nieta de la mujer, que era auxiliar de clínica en la cárcel de Morón. A estas dos últimas las dejó finalmente en libertad gracias a la mediación de un negociador de la Policía Nacional. Las primeras hipótesis apuntan a que el origen del trágico suceso fue un problema de herencias entre el agresor y su hermano –marido de la víctima mortal–, aunque seguramente acrecentado por la dependencia de las drogas del agresor.

El secuestrador, identificado como I.R.E, parecía haber preparado minuciosamente el plan, ya que sobre las cinco de la tarde lanzó una pelota a la casa de su hermano aprovechando que éste no se encontraba en la vivienda, situada en la calle Gelves de la barriada de Los Salesianos. El hombre había salido un momento para comprar en un Mercadona situado muy cerca, dejando a las tres mujeres en su casa.

Al parecer, el agresor pidió a unos niños que llamaran a la casa para pedir el balón, y aprovechó que la mujer abrió la puerta para entrar por la fuerza armado con dos escopetas y realizando disparos al aire, según explicaron fuentes de la investigación.

Lo primero que hizo fue asestar un fuerte golpe en la cabeza a la mujer, seguramente con la culata de una de las armas que llevaba, lo que disparó todas las alarmas. La Policía Nacional desplazó al lugar a un equipo de negociadores del grupo de Secuestros y Extorsiones, que entablaron un diálogo en el que el hombre estuvo en todo momento muy nervioso y no dejó de pedir tabaco y hasta droga. Entretanto se estableció un fuerte dispositivo de seguridad, primero con patrulleros de la Policía Nacional y la Local, y posteriormente reforzado con agentes de los Grupos de Operaciones Especiales de Seguridad (Goes), similares a los Geos, y empleados en situaciones de especial peligrosidad en las que puede ser necesario un asalto por la fuerza. Dado el riesgo, se llegó a desalojar la sucursal de Mercadona.

El primer contacto fue difícil ya que el hombre recibió la llegada de la Policía con disparos, que no alcanzaron a nadie. Sin embargo, las conversaciones permitieron que el hombre accediera a dejar en libertad primero a la madre de su cuñada y más tarde a la nieta de ésta.

Sin embargo, pasadas las 19.30 horas, mientras esperaban refuerzos para continuar con la negociación, la Policía escuchó varios disparos seguidos. Al entrar en la vivienda, después de no lograr establecer de nuevo contacto con el negociador, vio que había matado a la mujer de dos disparos, y posteriormente él mismo se había suicidado disparándose otro tiro en la cara.

El hombre era soltero y se dedicaba a tareas agrícolas esporádicamente. La Policía Científica se dirigía anoche al domicilio para realizar una inspección ocular, tras lo que la comisión judicial debía supervisar el levantamiento del cadáver, que estaba previsto en torno a medianoche.

  • 1