lunes, 17 diciembre 2018
02:26
, última actualización

«Me apasiona escribir e investigar sobre la historia de mi pueblo»

Francis González / Con cinco libros a sus espaldas puede presumir, sin quererlo (para él, todos los logros son colectivos) de ser un buen embajador de Fuentes de Andalucía. «Creyente comprometido e incesante cofrade», su vida está estrechamente ligada a la recién restaurada iglesia de Santa María la Blanca.

el 11 ene 2015 / 08:00 h.

Francis-González Aunque en su título educativo ponga Técnico Superior en Animación Sociocultural, y su reciente vida laboral esté dedicada al diseño gráfico en una empresa local, a Francis González (Fuentes de Andalucía, 1981) lo que verdaderamente le llena personalmente es «escribir e investigar sobre la historia de mi pueblo». No en vano, ya son cinco los libros que este fontaniego ha publicado desde 2002 sobre diferentes aspectos de la localidad sevillana, entre los que se encuentra el aclamado por sus paisanos Fuentes de Andalucía: una mirada al pasado. En él, González da a conocer «múltiples hechos históricos fontaniegos contados a través de cientos de fotografías antiguas». Tal fue su repercusión que, del primer tomo, «se llegaron a hacer tres ediciones, una acogida excepcional no solo en el propio municipio, sino también con pedidos de emigrantes fontaniegos e hijos de estos desde muchos lugares del mundo». Pero antes de dar el salto a los libros, ya en su adolescencia publicó trabajos en revistas locales y otros medios, «una pasión que con el paso de los años ha ido creciendo y alimentándose con nuevos hallazgos y aportaciones a la historia del municipio». Porque los orígenes de Fuentes de Andalucía son dignos de ser contados: «podría empezar y no parar. Turdetanos, romanos, árabes… habitaron estas tierras, y desde la reconquista cristiana hasta el siglo XXI hay mucho que decir de esta villa señorial que alcanzó su esplendor con el barroco». Y uno de los principales símbolos de este municipio es, sin duda, la iglesia parroquial de Santa María la Blanca, más conocida como la catedral blanca de La Campiña y recientemente restaurada tras una década cerrada por obras, a la que Francis González se siente estrechamente ligado «desde que tenía 5 años». De hecho, ha jugado un papel fundamental en la reapertura de la iglesia, aunque evita todo protagonismo y recuerda, en todo momento, «a las 30 personas que formamos la comisión de restauración, principal impulsora de las obras y a través de la cual se han canalizado todas las acciones e iniciativas». En concreto, su función ha sido, durante estos diez años, «dar la máxima difusión en medios de comunicación y redes sociales de la situación en la que se encontraba la iglesia», reconociendo además que, al principio, «era muy frustrante porque se nos cerraban puertas constantemente». Posteriormente, González fue mostrando constantemente «los avances, resultados y noticias de las obras e iniciativas recaudatorias emprendidas» –en las que resalta la implicación total de sus paisanos, con cuyas aportaciones se consiguieron 400.000 euros para las obras–, además de asumir la tarea de documentar fotográficamente toda la intervención, «en la que hemos llegado a tomar 5.000 imágenes digitales que quedarán depositadas en el archivo parroquial junto a todo el proyecto, memoria y planos». En este sentido, y aunque puede ser considerado como un auténtico embajador del pueblo, él prefiere quitarle hierro al asunto y destacar que le enorgullece que Fuentes de Andalucía sea noticia, «para bien lógicamente, y así lo difundo», invitando a todo aquel que no lo conozca a visitarlo: «os sorprenderá».

  • 1