Local

"Me encuentro preparado y sé que hoy habrá que salir a darlo todo"

Entrevista con el novillero con picadores, Curro Durán.

el 06 sep 2014 / 10:00 h.

El joven novillero utrerano afronta con tranquilidad este importante compromiso. / Pedro Rodríguez de la Vega El joven novillero utrerano afronta con tranquilidad este importante compromiso. / Pedro Rodríguez de la Vega

La cita es esta misma tarde. El joven Curro Durán hará el paseíllo entre El Cordobés y Padilla para presentarse en la plaza de su pueblo. La cuenta atrás ha comenzado.

Ya es novillero con picadores pero la presentación ante sus paisanos tiene un sabor distinto. Sí, es verdad. Tiene matices especiales. Y además va a ser en una corrida mixta, acompañando a dos matadores de toros. Hasta ahora no había toreado en mi pueblo. Mi padre no había considerado oportuno actuar sin caballos y va a ser ahora.

¿Cómo está viviendo estos días? ¿Se afrontan con tranquilidad? Lo llevo bien, pero la incertidumbre y los nervios están ahí. Es un compromiso de mucha responsabilidad. Mi padre es uno de los toreros más importantes que ha tenido Utrera y no puedo defraudar ese legado ni a mi gente. Soy consciente de que también hay algunos que están esperando ver si me estrello. No dejamos indiferente a nadie.

Se ha hablado mucho en los corrillos del formato del cartel. A muchos nos habría gustado verle competir con otros novilleros. Se trata de un cartel con tirón popular. Son dos figuras del toreo. Una novillada picada tiene otros riesgos y la responsabilidad del cartel habría recaído sobre mí. El problema es que hoy en día es muy difícil defender una novillada picada y por eso la empresa se ha decantado por este tipo de festejo. Las primeras figuras también tienen otros planes.

A pesar de todo, el escalafón de novilleros vive un gran momento: los hay muy buenos y compiten. ¿Está preparado para esa batalla? Sí, estoy preparado. Sé que esta tarde hay que salir a darlo todo pero también habrá que hacerlo con todo lo que venga después, golpeando tarde a tarde. Ése es el único camino para llegar a figura. Si hay que dar puñetazos o codazos se dan.

Pero hay que insistir en el ambiente distinto que se respira. La verdad es que sí. Ahí tenemos el ejemplo de novilleros como Garrido o Borja Jiménez, que han logrado rodearse de un gran ambiente. Tampoco me olvido de otros, como Paco Lama. Hay mucha competencia y aunque se dan menos novilladas se están rematando carteles muy buenos que son auténticas oportunidades. Ahí está la miniferia de novilladas de Valencia. Son sitios en los que me gustaría estar presente el año que viene.

Ha hablado de Borja y Garrido. Sumamos Curro Durán y tendríamos un cartel muy bonito. Jejeje, sí que es un cartel bonito. De hecho, voy a torear con Borja el próximo 14 de septiembre en Cadalso de los Vidrios.

La plaza de la Maestranza tampoco está lejos de Utrera. Sí, ya estoy pensando en ella. Este año llegamos a contemplar el debut en Sevilla pero la empresa no lo consideró oportuno ni tampoco quisimos precipitarnos. Es mejor esperar al año que viene y enfocar el invierno hacia una preparación intensiva. La próxima temporada será el momento de pisar plazas como Valencia, Sevilla, Nimes…

¿Le costó convencer a su padre de su decisión de ser torero? Mi padre no quería que fuera torero, discutía mucho con él por eso. Me tenía que escapar de casa para ir a los tentaderos y en 2010 se montó una becerrada en las Navas de San Juan. La organizaba Juan Manuel Rodríguez Vélez, que se presentó en nuestro bar para preguntarme si quería torear. Ni siquiera estaba preparado pero me envenenó y le dije que quería ir. Toreé y triunfé aquella tarde. Mi padre vio que ya no había remedio.

¿Le ha ayudado mucho su padre en este tiempo? Él se vinculó especialmente de dos años a esta parte. Cuando empiezas puede parecer un juego pero esto es muy serio y hay que tenerlo muy claro. Aquí no se puede estar a medias tintas. Las oportunidades son pocas y se invierte mucho dinero. Se lo fui demostrando en la plaza, en el día a día, en mi evolución. Fue entonces cuando mi padre se dio cuenta de que yo iba en serio y que sólo quería ser torero.

¿Quién anda más nervioso, usted o su padre? Jejejeje, mi madre, sin duda. Ella es la que lo está pasando peor.

¿Qué hace Damián cuando se quita el traje de Curro Durán? A raíz de mi primera temporada decidí dejar el instituto. Sólo podía entrenar los fines de semana y tomé la decisión de tomarme en serio lo de ser torero. Se lo dije a mi padre y me puse a trabajar. Lo compagino con la vida de torero y me hace valorar muy bien lo que cuesta ganar el dinero. Le das más importancia a todo lo que haces delante del toro.

¿Ha sido difícil llegar aquí? La verdad es que sí. Esta es una profesión muy dura y difícil y encuentras los sinsabores hasta en el campo. Siempre hay gente poniendo trabas. Además, la lesión que yo sufrí me tuvo un año entero sin ponerme delante de ningún animal pero ese tiempo viendo los toros desde la barrera me sirvió para madurar personalmente.

¿Y por qué quiso ser torero? Desde muy pequeño he jugado al toro en casa pero mi padre me tenía apartado del mundillo. En los Salesianos me apuntaron a una escuela de fútbol y no se me daba mal. Ahí estuve hasta los 15 años pero mi padre comenzó a apoderar a Luis Vílches y empecé a familiarizarme con los tentaderos, el ambiente taurino y recuperé ese gusanillo de chico. Un día le dije a mi padre que el fútbol ya no me llenaba nada. Quería torear. Mi primera muleta la monté con una antena de radio y una toalla colgada con alfileres de la ropa. Un día le cogí un capote y una muleta a mi padre y empecé a entrenar en serio. Y hasta ahora, deseando que llegara este día.

  • 1