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"Me llaman el rockero negro de la familia"

En 1965 nace José Luis Blanco, el que a la postre sería considerado el Elvis Presley sevillano. Nadie lo hubiera imaginado. Su carrera artística comenzó de la mano de Frank Bravo y Tito Cabezas -Bordón4- en el grupo de rumbas calle Sierpes.

el 30 nov 2014 / 09:00 h.

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Jose luis BlancoTratar de conjugar la rumba con el rock and roll puede resultar tan dificultoso como buscar alguna similitud entre las patatas fritas con huevos y las hamburguesas. Sin embargo, todos estos factores parecen coincidir en la figura de un sevillano con alma rockera cuyos inicios artísticos guarecen en los vestigios del desaparecido tablao flamenco La Rocha, que se encontraba en la Ronda de Capuchinos y que fue cuna de figuras del baile como Farruco o José Galván. Nacido en 1965, en la calle Arroyo y el seno de una saga flamenca: «Soy el rockero negro de mi familia». Bético y un enamorado de su ciudad. Así es José Luis Blanco, un artista curtido en escenarios de todo el mundo y que desde hace dos años vive sus momentos de gloria inserto en la piel del rey del rock and roll, el gran Elvis Presley. Y parece que la dicotomía entre ambos personajes solo cobra fuerza en sus gustos culinarios –las hamburguesas que enloquecían a Elvis, José Luis las sustituye «por un buen plato de patatas fritas con huevos»– porque sobre el escenario este sevillano hace que el público se sienta testigo de aquel concierto legendario con el que, en 1973, Elvis Presley hizo a 1.500 millones de personas permanecer enganchados a sus televisores. Quizás fue aquel castigo impuesto por sus padres el que hizo que, con tan solo 13 años, se prendara de la figura artística del norteamericano. Aquella tarde escuchó por primera vez un tema de Elvis –se trataba de Suspicious Mind–. Desde entonces, su deseo fue subirse al escenario representando la semblanza «de un genio de la música elocuente, simpático y generoso». Pero para José Luis esta realidad artística que le lleva la consumición de sus horas libres entre sesiones de ensayo y pruebas de vestuario, sería inviable sin el apoyo de su familia, pues «sin ella, todo se tuerce». Casado y padre de dos hijos, parece que el mayor de ellos va a seguir sus pasos. Con 18 años, estudia el Grado Superior de Violoncello. Y es que José Luis tiene mucho que agradecer a la vida, según cuenta. En sus ratos libres, en los que le gusta pasear por el sevillano Parque de los Príncipes –«en su momento inspiraba libertad»–, rememora sus inicios, el transcurso de su carrera y se siente agradecido porque «no todo el mundo puede decir que ha cumplido parte de sus sueños dedicándose a aquello que le gusta y le apasiona». Artista invitado del festival europeo dedicado a Elvis Preysley más importante de Europa, los proyectos de este sevillano no cesan. En su agenda ya está señalado el próximo 8 de enero, cuando –coincidiendo con el que sería el 80 cumpleaños de Elvis– se celebrará el primer homenaje a la estrella del rock and roll en Andalucía y que ya está organizando. Será en el Hotel Hilton de Pino Montano, homónimo al lugar de Las Vegas donde Elvis reapareció en el año 69. Así es José Luis Blanco, un artista en plena evolución al que, ante todo, le gusta presumir de ciudad, aunque echa de menos «la hospitalidad que caracterizaba a la Sevilla de antes».

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