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Medallas de memoria y de futuro

Los sindicalistas Saborido, Soto y Acosta, miembros de honor de la Corporación en una ceremonia en la que se entregaron las Medallas de la Ciudad.

el 30 may 2010 / 20:29 h.

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Los premiados posan junto al alcalde, Alfredo Sánchez Monteseirín.

Unos galardones llenos de modernidad, pero también repletos de la historia viva y del futuro de Sevilla. Así fueron las medallas de la Ciudad entregadas ayer en el Lope de Vega a diez hijos de Sevilla por el alcalde, Alfredo Sánchez Monteseirín, y la consejera de Presidencia de la Junta, Mar Moreno.

Junto a las medallas, la designación de miembros honorarios de la corporación municipal de tres sindicalistas sevillanos históricos condenados en el proceso 1001: Eduardo Saborido, Fernando Soto y Francisco Acosta, a quienes Sánchez Monteseirín agradeció en su discurso su lucha por la libertad, “porque las libertades y la democracia se conquistaron, no se regalaron. Costó la vida de muchas personas. Que no se pierda la memoria de todos ellos”, reclamó, en lo que sirvió de homenaje no sólo a Saborido, Acosta y Soto, sino también a Francisco Manzano, sindicalista y trabajador de Renfe que recibió la medalla de la Ciudad.

Con este recuerdo, el alcalde trajo su alocución a la actualidad de la crisis. “Somos una ciudad y una comunidad fuerte que ha demostrado a lo largo de su historia que sabe superar las dificultades”, dijo Sánchez Monteseirín, que reivindicó el papel de una ciudad como Sevilla como solución para el futuro: “El mundo que salga de la crisis no puede ser el de la impunidad globalizada. Hay que elevar más allá de las fronteras la justicia social y las ciudades podemos hacer mucho en ese camino”, reivindicó, recurriendo para poner ejemplos a los propios premiados con la medalla de Sevilla.

De José Luis Manzanares, fundador y presidente de Ayesa, destacó que “ha renovado el amor de lo contemporáneo en Sevilla”; del catedrático y americanista de la Universidad de Sevilla Luis Navarro celebró que “ha contribuido a hacer de Sevilla una gran ciudad universitaria”; felicitó a Antonio Távora por “liderar que Sevilla sea uno de los destinos líderes de Europa”; y se refirió a Elías Hernández, fundador de Herbas, como ejemplo a seguir para el desarrollo empresarial.

Sánchez Monteseirín reivindicó una Sevilla fuerte en lo económico, “con empresas cada vez más competitivas y trabajadores cada vez mejor formados”, pero también una Sevilla fuerte en lo cultural. El grupo de rock Triana fue ayer uno de los ejemplos de esto. Eduardo Rodríguez, único miembro vivo del grupo –que componían también Jesús de la Rosa y Juan José Palacios–, recogió la medalla de la Ciudad en uno de los momentos más emotivos del acto de entrega.

Junto a Eduardo Rodríguez, Sánchez Monteseirín destacó la labor de la diseñadora Marcelina Fernández, Lina, y del fotógrafo Manuel Ruesga Bono, “que ha visto pasar por el objetivo de su cámara la historia moderna de la ciudad. ¡Cuántos cambios de Sevilla se ven en sus fotografías!”, celebró el regidor hispalense.

Todo transcurría mientras de fondo, tras el escenario, se sucedían imágenes que combinaban la Sevilla de siempre con la Sevilla moderna: la Plaza de España, la Giralda y el Real Alcázar, pero también el puente de la Barqueta y la peatonalizada plaza de la Alfalfa. La consejera de Presidencia siguió el hilo del discurso y habló de los galardonados “como ejemplo de la riqueza inmaterial de Sevilla”.

“Hay un aparente inmovilismo, pero Sevilla se mueve. Hay una ciudad acorde con el siglo XXI, de las más vanguardistas en España, pero compatible con la Sevilla de siempre”, señaló Moreno, que aplaudió la labor de la ciudad en “movilidad, sostenibilidad y legado artístico”.

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