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Mel: "No supimos digerir los elogios, pero este equipo volverá a ser el que fue"

El entrenador verdiblanco admite que su equipo se ha olvidado de competir pero aún piensa en ser campeón y evitar el 'play off'.

el 16 feb 2011 / 22:38 h.

Pepe Mel posa dentro de la ciudad deportiva tras el entreno de ayer.
-¿Está ya más animado? Porque el sábado se le vio muy afectado...
-Es normal, uno habla media hora después de perder y ve las cosas de un color diferente a cuando han pasado 24 horas. Pero tenemos todas nuestras opciones intactas. Si decía que quedaba mucha Liga cuando sacábamos ocho puntos al tercero, imagínese ahora, que vamos dos abajo con 18 partidos por delante.

-¿Sabe ya cómo meterle mano a su equipo?
-Por supuesto. Mal entrenador sería si no fuese capaz de arreglar un equipo que viene de batir récords en la categoría. Lo que hay que hacer es recuperar a la gente física y mentalmente del desgaste de enero, y este equipo volverá a ser el que era. No tengo ninguna duda de que vamos a ascender.

-¿El Betis de la primera vuelta es repetible?
-Sí. Somos los mismos futbolistas, el mismo técnico y las mismas ideas, aunque nos hayamos tomado un mes de vacaciones.

-Sólo por curiosidad, ¿admite que el Betis está en crisis?
-Las palabras son cosa vuestra, mi trabajo es en el campo de fútbol. Si las cosas se arreglaran con palabras, sería más sencillo, pero hay que traducirlo en hechos.

-La pregunta del millón: ¿qué le está pasando al Betis?
-En enero tuvimos un gasto tremendo, físico y mental, y luego pensamos que volveríamos a ser los mismos exponiendo menos, trabajando menos. Nos equivocamos, para competir tienes que ser igual de intenso que tu rival y nosotros hemos perdido esa intensidad. Pero la vamos a recuperar, sin duda.

-¿La Copa ha hecho más mal que bien? ¿No se arrepiente de haber salido antes? Porque oportunidades tuvo...
-Defendemos un club de prestigio, mal bético y mal profesional sería si no salgo a un partido para ganarlo. Hicimos lo que teníamos que hacer y ahora hay que mirar al futuro, recuperar a la gente, más en lo mental que en lo físico, y volver a lo que decíamos cuando salimos de la concentración en La Manga: que al 100% somos muy buenos. Esa es la lectura de estos partidos: hemos pasado de querer hacerlo muy bien a ir sin competir, y para ganar hay que competir.

-¿Está el Betis en ese momento en el que, haga lo que haga, no le gana a nadie?
-No es así. Haga lo que haga, no. Es que no hemos hecho cosas que debemos hacer. Haciendo esas cosas, ganamos. Lo primero es competir al 100%, morder cada balón. Tenemos que recuperar eso. Terminó el partido del Barça y variamos el guión sin querer. Hubo demasiados elogios y no los supimos digerir bien. Hay que volver a la base, a saber que somos de Segunda y que no hemos ganado a nadie ni hemos conseguido nada.

-¿Ese desgaste mental del que habla equivale a relajación?
-Son cosas diferentes. En enero jugamos al 200% y pensamos que tras competir con equipos de Primera podíamos relajarnos un poco, pero la Segunda no descansa. De todas formas, el Betis está muy vivo, no entiendo por qué la gente nos da por desahuciados cuando estamos a un partido de ser líderes.

-Es que el bético, por naturaleza, se ha acostumbrado a temerse lo peor.
-El bético también es lo que lee y escucha. Entiendo que vosotros digáis eso, pero un partido coloca líder al Betis otra vez. No hay que ser tan extremista. Pasar del blanco al negro con una facilidad pasmosa no es lo real. Lo real es que este equipo ha transmitido muy buenas sensaciones durante seis meses y en veintitantos días no se puede pasar al otro extremo.

-¿Le sorprenden los primeros pitos de la afición? ¿Esperaba más margen por su parte?
-La afición es soberana. Lo único que digo a los béticos es que ni ellos ni yo ascendemos al Betis, lo ascienden los que juegan y deben sentirse tranquilos para hacer su trabajo. Pido paciencia. Nos aplaudían entrenando tras el último partido de Copa y eso no se puede perder en tan poco tiempo. El futbolista debe sentirse arropado para dar el 100%. Si jugar en el Villamarín va a ser una presión extra o algo que nos agarrote, vamos por mal camino. Pero eso es fácil de recuperar: ellos quieren vernos morder, luchar, y en cuanto lo hagamos estarán a muerte con nosotros.

-A todo esto, ¿cómo se encuentran los jugadores?
-El primer día, igual que su entrenador: muy mal. El domingo, un poco mejor; la jornada ayudó. Y el lunes, con muchas fuerzas. Quedan 54 puntos, hay tiempo para sacar otra vez ocho al tercero.

-¿Qué ha dicho a sus futbolistas que se pueda conocer?
-Primero dejé que ellos hablaran, que dijeran cuál era su preocupación. Todos llegamos a la conclusión de que hemos tenido cansancio, pero también que nos hemos dormido escuchando demasiadas veces lo bien que lo habíamos hecho y que hemos perdido la raíz de lo que nos llevó a ser así, que es competir, ser de Segunda, ponernos el mono de trabajo. El error, básicamente, se resume en que antes presionaban diez u once futbolistas y ahora eso lo hacen dos, y por tanto no sale.

-¿Cómo explica que un equipo tan cansado trabajase dos veces al día durante dos semanas?
-Sería una locura si hubiésemos hecho entrenamientos de mucha duración y contenido físico, pero la sesión de la tarde fue baño y masaje un día y disparo a gol el otro. El contenido físico era nulo.

-De lo físico a lo mental. ¿La psicóloga está teniendo trabajo extra en esta tesitura?
-Es muy importante transmitir esto: trabajamos igual que desde julio. Hemos tenido una racha mala, pero durante seis meses nos fue muy bien y las cosas que van bien no hay por qué cambiarlas.

-¿Qué jugadores ha visto más afectados? ¿Quizá Goitia?
-El grupo entero está fastidiado. A nadie le gusta que silben a un compañero, ni dar mala imagen en su casa, ni perder cuatro seguidos.

-¿Qué le preocupa más, el bajón ofensivo o el defensivo?
-Va unido. Si tú no te sueltas al ataque con toda la alegría que teníamos antes es porque atrás somos frágiles. Y atrás somos frágiles porque hay mucha gente descolgada, así que no defendemos bien. Rubén hacía todos esos goles, pero trabajaba como el que más en defensa. Y en ataque se sumaba Miki Roqué y hacía goles, Dorado también, hasta Iriney. Eso, que todos ataquen y todos defiendan, se pierde a partir del segundo tiempo del Granada. De ahí nos viene todo el mal. A mí me gusta la palabra competir. Si este equipo compite, es muy bueno. Si compite dos escalones por debajo del rival, es un equipo normal.

-Usted también ha fallado, de hecho lo admitió en Granada.
-Yo digo las cosas sabiendo por qué. Los futbolistas son intocables, son los que ganan los partidos y hay que dejarlos tranquilos. Si tengo que ser el escaparate de todo, bienvenido sea. Prefiero que ellos ganen los partidos y yo los pierda; yo sé responder a lo que me preguntáis.

-¿Entonces está diciendo que usted es más culpable de estas cuatro derrotas que los jugadores?
-Es que es responsabilidad mía. Igual que no era justo cuando me encumbrasteis por aislar a los futbolistas, ahora soy el culpable al 100% de que estos futbolistas no hayan dado la talla en estos cuatro partidos. Mi misión es recuperarlos anímicamente, porque para mí es un problema de cansancio mental y pérdida de ideas. La principal es competir fuerte cada domingo.

-Usted siempre ha hablado de un plan A, un plan B y hasta un plan C para jugar. ¿Hay un plan D?
-Hay que recuperar el plan A: salir con el mono de trabajo. Con tanto elogio hemos querido rizar el rizo y bordar lo imbordable. Antes nos plantábamos en el área rival en tres toques; ahora hemos querido dar 47 para hacer lo mismo y eso es más fácil de defender, sobre todo en Segunda.

-¿Le sorprende que el técnico no haya sido cuestionado ni de lejos?
-No hace ni un mes yo era el entrenador de moda y mis futbolistas eran de Primera. Han pasado veinte días y no puede ser todo lo contrario. Hay que resetear y empezar de cero con las mismas fórmulas que nos convirtieron en un equipo muy difícil de ganar.

-Si el club no estuviera en concurso y midiera cada euro, ¿cree que estaría más cuestionado?
-Me parecería una locura. Si todos pensaban que este cuerpo técnico era el artífice cuando sacábamos ocho puntos al tercero, cambiar de opinión por cuatro partidos no tiene sentido. Poca credibilidad tengo si lo que me he ganado en seis meses lo pierdo en cuatro partidos.

-¿Cómo valora el almuerzo con los consejeros?
-Positivo. Se lo pedí hace tiempo a José Antonio Bosch porque es de justicia que los jugadores conozcan al consejo. No teníamos contacto con quienes gobernaban el club, pero somos una familia.

-¿Qué les dice a quienes creen que los jugadores pierden por no cobrar primas?
-Ellos tuvieron una por una serie de puntos y no más. Este equipo ha estado ganando con los mismos problemas que tiene ahora, así que hay que tener muy mala leche para pensar que los futbolistas no quieren ganar porque se han ido unos señores y ahora están otros. Le doy mi palabra de que yo sería el primero en irme a mi casa en Madrid si pensara que es así, porque entonces estarían afectando a mi trabajo. Si hemos perdido ha sido por no competir, por pensar que ganaríamos con lo mínimo, porque todos nos hemos creído cosas que no somos. Hay que volver a pensar que somos un equipo de Segunda, un entrenador de Segunda y unos jugadores de Segunda.

-¿El liderato con ocho puntos de ventaja sobre el tercero era algo irreal, cuasi milagroso?
-Creo que estábamos haciendo un sobreesfuerzo tremendo y que el Betis iba por encima de las expectativas de todos. En cuanto han llegado las lesiones y el cúmulo de partidos, es normal que hayamos vuelto a la realidad, que es competir con los cuatro de arriba. Esta no es la mejor plantilla del Betis en los últimos años, es una plantilla para competir en Segunda y no es normal sacarle ocho puntos al tercero, igual que no es normal perder cuatro partidos seguidos. Y hay algo que nadie dice: este equipo ha jugado siete partidos más que Rayo y Celta. Al Celta lo eliminaron en la primera ronda de la Copa y al Rayo, en la segunda. Si le unes que hemos competido con 16 o 17 jugadores por las lesiones... Y esto no es una excusa, es la realidad.

-¿Qué ocurre con Beñat o Ezequiel, que parecen en retroceso?
-Es normal, son jóvenes y hay que mimarlos y tener paciencia con ellos. La gente también se pone cada vez más nerviosa con Isidoro. Beñat es uno de los que más ha pagado la factura del mes de enero, pero hay que recuperarlo, tiene un futuro excepcional.

-¿No se precipitó poniendo a Emana de titular nada más volver de su lesión?
-Cuanto antes lo recuperemos, mejor, igual que Miguel Lopes o Momo. Y la única manera de recuperarlos es poniéndolos. Lo malo es que el futbolista no está al 100%.

-Su única meta siempre ha sido el ascenso directo. ¿Empieza a plantearse el ‘play off' como posibilidad real?
-Yo he venido aquí a ser campeón, es mi compromiso con el club. Lo decía cuando sacábamos ocho puntos al tercero y ahora cómo no voy a decir lo mismo.

-Pues para eso van a hacer falta muchos puntos...
-Pues sí. El año pasado se subió con 71 y este año a lo mejor no te meten ni en play off. Todo depende de estos dos meses. Los de abajo aprietan, y cuantos más puntos haya abajo, menos hay arriba.

-¿Cuándo dejará el Betis de pagar lo que hizo en enero?
-Enero ya no vale de excusa. Hemos perdido la identidad, hemos pensado que si éramos capaces de pasar por encima de dos Primeras, con los de Segunda no haría falta tanto esfuerzo. Eso es lo que nos ha equivocado. Y es mucho más difícil ganar al Valladolid en Valladolid que al Getafe en Getafe.

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