Local

Menos barreras para morir

Por primera vez en España está en marcha una ley que regula las condiciones para vivir el proceso de la muerte con dignidad. El Consejo de Gobierno andaluz inició ayer los trámites de la norma, inspirada en un principio: "Todos tienen derecho a una vida digna y la muerte forma parte de la vida".

el 15 sep 2009 / 11:07 h.

TAGS:

Por primera vez en España está en marcha una ley que regula las condiciones para vivir el proceso de la muerte con dignidad. El Consejo de Gobierno andaluz inició ayer los trámites de la norma, inspirada en un principio: "Todos tienen derecho a una vida digna y la muerte forma parte de la vida".

La vida de la granadina Inmaculada Echevarría dependía de un ventilador mecánico al que estaba conectada en un centro sanitario granadino que estaba dirigido por la Iglesia. La enferma renunció al tratamiento, pero el centro le negó ese derecho. Tuvieron que pasar seis meses para que se cumpliese su voluntad en un hospital público, tras la intervención de la Junta de Andalucía.

El anteproyecto de ley que empezó a tramitar ayer el Gobierno andaluz pretende evitar este tipo de situaciones, dando prioridad al derecho del paciente a rechazar un tratamiento que alargue su vida o a interrumpir uno que ya esté en marcha por prescripción de los médicos, aunque ello ponga en riesgo su vida, tanto en centros públicos como privados. No se trata en modo alguno de una norma que regule la eutanasia -que está tipificada como delito en el Código Penal y que tiene que ver con el suicidio asistido y el suministro de fármacos para acabar con la vida del paciente a petición de él- sino el derecho a vivir con dignidad el proceso de la muerte de enfermos cuya situación es irreversible. Según la consejera de Salud, María Jesús Montero, son dos los grandes objetivos que se persiguen con la nueva norma, que llegará al Parlamento en primavera: "salvaguardar la libertad de las personas" y proporcionar "seguridad jurídica" al proceso, tanto para los profesionales sanitarios como para los enfermos y sus familiares.

Para ello, el anteproyecto de Ley de Derechos y Garantías de la Dignidad de las Personas en el Proceso de la Muerte establece una serie de derechos del paciente y de obligaciones de los profesionales. Entre los primeros, destaca, la potestad de recibir o no información clínica veraz y comprensible, según lo decida el enfermo, beneficiarse de un tratamiento del dolor, incluyendo la sedación paliativa cuando lo precise o de los cuidados paliativos integrales, que siempre que se den la garantías suficientes se podrán proporcionar en el domicilio del paciente.

Entre los compromisos de la nueva norma, según la consejera, destaca el hecho de que en un plazo de dos años todos las instituciones sanitarias han de tener habitaciones individuales suficientes para que los enfermos que vivan el tránsito a la muerte y sus familias dispongan de la suficiente intimidad.

Más allá de sus opiniones "personales, morales, religiosas o fiosiológicas", los profesionales sanitarios deberán respetar las decisiones que éste tome. La nueva ley les obligará a transmitir información sobre el derecho a formular la declaración de voluntad vital anticipada y a limitar las medidas de soporte vital cuando lo estimen necesario para evitar la obstinación terapéutica (prolongar de forma artificial una vida).

La ley que empezó a tramitarse ayer forma parte del bloque normativo previsto en el nuevo Estatuto de Andalucía, que reconoce de forma genérica el derecho a una muerte digna.

  • 1