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Economía

Menos cerdo y más pollo y conejo

Cada andaluz toma en casa 626,27 kilos de alimentos y bebidas en los que gasta 1.297,43 euros. ¿Cuál es la composición de la cesta de la compra tras el lustro de crisis? La carne de pollo desplaza a la de cerdo, cae el aceite de oliva en favor del de semillas, el ibérico se estrella, baja más el vino que la cerveza y las cápsulas disparan el café.

el 25 may 2014 / 23:30 h.

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Comemos menos ahora que cuando arrancó la crisis económica en 2008. Lo dicen los datos para 2013 del panel de consumo de los hogares que elabora el Ministerio de Agricultura –no tiene en cuenta los volúmenes fuera de casa–. Lógica conclusión para Andalucía: un desplazamiento hacia los alimentos más baratos: pollo en lugar de cerdo, salchicha en vez de lomo. Eso sí, comer hay que comer, de ahí que la caída del presupuesto regional sólo se haya reducido en 190,80 millones de euros en un lustro. Pero, ¿cómo ha variado el carro? Un jubilado realiza su compra en un puesto de la céntrica plaza de abastos de la Encarnación, en Sevilla capital / MARCELO DEL POZO (REUTERS) Un jubilado realiza su compra en un puesto de la céntrica plaza de abastos de la Encarnación, en Sevilla capital / MARCELO DEL POZO (REUTERS) En concreto, los hogares andaluces consumieron en 2010 alimentos y bebidas por valor de 11.137,24 millones de euros, gasto que aumentó un 1,74 por ciento desde 2008. Ese incremento obedeció exclusivamente a que somos más, puesto que bajó tanto el consumo per cápita (6,24 por ciento) como el importe económico (7,82 por ciento). Con esta evolución, cada andaluz come y bebe en su casa 626,27 kilos, y desembolsa para ello 1.297,43 euros (110,13 euros menos que hace un lustro). Que el porcentaje de caída en dinero sea superior al correspondiente al peso se sostiene sobre una explicación: precios más baratos. ¿De qué hemos prescindido? Las mayores bajadas en kilos correspondieron a pan (22,68 por ciento), pescado (17,45), zumos (7,32), patatas (16,03) y vinos (15,99). Por el lado de las escasas alzas, engullimos más pastas (14,29 por ciento), arroz (10,21), chocolate y cacao (8,47) y salsas (9,7). Si nos vamos al bolsillo, el desembolso per cápita con el principal empuje fue el de los cafés e infusiones, nada más y nada menos que el 43,13 por ciento, a pesar de que el consumo apenas escaló un 2,45 por ciento. Un porqué radicaría en la generalización de las cápsulas para cafeteras, mucho más caras que los tradicionales paquetes de café. Destacable también la subida del 20,2 por ciento para los chocolates, el cacao y sus sucedáneos, así como el 18,36 por ciento para la leche condensada y en polvo, o el 13,11 por ciento en frutos secos. En el apartado de bebidas, frente al recorte del 15,99 por ciento del vino, el porcentaje para la cerveza se limitó al -3,33 por ciento, aunque bajó casi tres veces más (un 9,16 por ciento) el presupuesto que cada andaluz destinó a la rubia. Curiosidades de las bebidas alcohólicas: se despeñó el consumo de anís (50 por ciento), whisky (39,28) y y ron (25), mientras que permaneció estable para la ginebra, haciéndose eco la estadística oficial de la moda de los gin-tonic. Somos carnívoros por naturaleza. La adquisición per cápita de productos cárnicos ascendió el año pasado a 46,18 kilos, con un gasto estimado en 267,52 euros, el mayor del presupuesto individual. Dentro de la carne, también cabe apreciar el impacto de la crisis económica, en especial sobre las más caras. Así, adquirimos menos pollo fileteado (-47,27 por ciento) y más entero (6,99), menos carne de cerdo ibérico (-70,45 por ciento) y más de conejo (42), menos jamón ibérico (-7,55 por ciento) y más carne congelada de cualquier tipo, menos lomo ibérico (-33,33 por ciento) y más salchichas (17,86), menos morcilla (-53,19 por ciento) y más longanizas (4,55). Si hay que escoger al mayor damnificado de la crisis, ése sería el cerdo ibérico. No en vano, en el último lustro en los hogares andaluces se ha producido un desplazamiento de la carne de cerdo, que era la que tradicionalmente se llevaba la mayor partida (67,52 euros por persona en 2008 y 53,26 euros en 2013) hacia la de pollo, más barata (56,88 euros en 2008 y 54,14 el año pasado). Si acudimos al importe de todas las compras de carnes para consumo doméstico en Andalucía, en 2013 ascendían a 457,34 millones para las de cerdo, 464,92 para las de pollo, 259,08 para las de ternera, 69,35 para las de ovino-caprino, y 32,24 para las de conejo. Otro producto que nos revela niveles de renta familiar es el de aceites. Y en el quinquenio de referencia, el de oliva ha bajado el 15,05 por ciento per cápita (el más caro de todos, un 29,97 por ciento), mientras que creció el de semillas (28,94). Y dentro de la pesca, retroceso con mayor intensidad en el pescado fresco que en el congelado, fuertes caídas en maricos, merluza o lenguado y, en cambio, más ingesta de bacalao y salmón. Y más curiosidades. Cada andaluz comió en casa 123 huevos el año pasado, 38 kilos de bollería, 25 kilos de patatas y 38 kilos de pan.

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