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Menos contaminación

El último informe sobre contaminación del Observatorio de la Sostenibilidad, ligado al Ministerio de Medio Ambiente, ofrece datos muy ilustrativos sobre la mejora sustancial de las condiciones medioambientales de la capital andaluza. Así, se sostiene que en los dos últimos años se han reducido en un 25% las emisiones contaminantes en el casco urbano.

el 15 sep 2009 / 06:28 h.

E l último informe sobre contaminación del Observatorio de la Sostenibilidad, ligado al Ministerio de Medio Ambiente, ofrece datos muy ilustrativos sobre la mejora sustancial de las condiciones medioambientales de la capital andaluza. Así, se sostiene que en los dos últimos años se han reducido en un 25% las emisiones contaminantes en el casco urbano. La rebaja, calificada de "drástica", nos sitúa en parámetros similares a los de urbes como San Sebastián o Vitoria y en condiciones mejores que las que soportan grandes capitales como Madrid y Barcelona o ciudades de tamaño similar a la nuestra como Zaragoza y Valencia. No hay que buscar explicaciones complejas para entender las razones que han permitido una reducción tan brusca. La relación causa-efecto se halla en la política de peatonalizaciones emprendida por el Ayuntamiento de Sevilla en el mandato 2003/2007, un programa de actuaciones urbanísticas que ha permitido que en los dos últimos años se hayan liberado del tráfico privado espacios tan significados de la trama histórica como la Avenida de la Constitución, la Plaza Nueva, la calle San Fernando y las plazas de San Lorenzo, la Pescadería, del Pan y de la Alfalfa. Lo dice el estudio patrocinado por el Ministerio de Medio Ambiente y lo puede comprobar cualquier ciudadano. Se podrá o no estar de acuerdo con determinados aspectos de la gestión de la peatonalización o con la nueva fisonomía estética de estos espacios, pero es difícil que alguien pueda negar, salvo miradas demasiado cerradas que hasta recuerdan con nostalgia el paso de los autobuses de Tussam por la Plaza Nueva, que el cierre a la circulación de estos entornos contribuye al disfrute del patrimonio urbano y, de paso, también facilita el 'ahorro' en la emisión de gases nocivos para la salud de todos. Quedan asignaturas de calado, como atestiguan los índices de ozono en áreas como Macarena-Resolana, pero este informe constata que la política de peatonalizaciones va por buen camino y quién sabe si no es hasta la única posible para paliar el deterioro patrimonial de Sevilla.

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