Economía

Mentiras y mentirosos

el 02 ene 2012 / 20:30 h.

Si no fuera porque uno tiene mucha educación, maldita sea por tenerla, me atrevería a decir, pero no lo digo, que Mariano Rajoy ha mentido y, por tanto, es un mentiroso, porque garantizó que no iba a subir los impuestos y, en cambio, lo ha hecho, a pesar de haberlo negado hasta la saciedad antes y durante la campaña electoral e incluso cuando su triunfo lo encaminaba inequívocamente hacia la jefatura del Gobierno. Pero tres cuartos de lo mismo, que ha mentido y es un mentirosdo, podría uno decir del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero si se confirmara que el déficit del Estado es muy superior, pero que muy superior, a unos cálculos que, sentenció, eran certeros y por los que España, garantizó, cumpliría, a finales de 2011, sus compromisos europeos.

Leo el anterior párrafo y, qué carajo, tanto remilgo, mentiroso uno y mentiroso el otro, aunque no sé cuál de las dos mentiras es más grave, si la de Rajoy para acceder, a toda costa, a La Moncloa, o la de Zapatero para mantenerla no para él, sino para los suyos, a sabiendas de que, por segunda vez, no reconocer la verdad le impidió adoptar decisiones económicas adecuadas para encarrilar al país, como cuando, en 2008, también con los comicios generales de por medio, se negó a admitir la existencia de la crisis, hasta que casi dos años después, en mayo de 2010, ésta le abofeteó en la cara.

Antes de entrar en materia, y ya les anticipo que voy a ser durísimo, resaltar que hay un matiz muy significativo que separan sus actuaciones. Cuando, ya azotado por la realidad, tuvo que enfrentarse a los recortes, Zapatero los cargó sobre su persona y, como presidente del Ejecutivo que era, fue él quien salió a la palestra para detallarlos, esto es lo que voy a hacer, mal me pese. Por el contrario, Rajoy ha revelado una tremenda cobardía, escondiéndose -¿dónde estás aún?- y delegando en sus ministros el anuncio de unos ajustes presupuestarios y un incremento fiscal que él mismo tendría que haber explicado dando la cara como jefe del Gobierno, por supuesto, pero también como líder de un partido, el PP, que ha mandado a tomar por saco lo poco que, hasta ahora, conocíamos de su programa económico, ése que precisamente le condujo al poder.

Permítanme un pequeño inciso más. La Contabilidad Nacional, como la de las empresas, puede en ocasiones resultar asquerosamente falsa. Dos y dos no tienen por qué ser cuatro, todo depende del criterio aplicado, y de esto saben muy bien, por ejemplo, la Junta de Andalucía y el Ministerio de Industria que dirigía Miguel Sebastían. ¿Que queremos cumplir el objetivo de déficit andaluz? Pasamos facturas de un año para otro, arreglaremos en 2012 lo que no arreglamos en 2011, ya está, cuentas cuadradas, que esperen a cobrar los proveedores, y chitón. ¿Que queremos trasladar al ejercicio siguiente un déficit de tarifa eléctrica que correspondería al actual? Buscamos resquicios y triquiñuelas legales y ya está, congelamos el precio de la luz, veremos qué hacemos más adelante. Sugiero, así, que el agujero con el que dice haberse topado Rajoy podría no ser tan grande, pero, sinceramente, me inclino a pensar que los números de su calculadora tienen, por desgracia, razón.

Y a lo que iba, que hoy voy a segar como nunca antes en los casi dos años y medio de La Siega. Si sonara mi teléfono y al otro lado del aparato estuviera un encuestador del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) que me preguntara cuál es para usted el principal problema de los españoles, le diría, con claridad, que los políticos, más que el paro y más que la economía, que son los dos que suelen responder los encuestados. Repito. Más que el paro y más que la economía, porque los políticos, con su gestión, determinan una y otra, y en la gestión no puede ni debe tener cabida la mentira, ni siquiera la piadosa. La regeneración de la política es hoy más urgente que nunca porque queda demostrado que está dominada por una casta de mentirosos, quizás mentirosos obligados por la realidad, pero al fin y al cabo mentirosos.

Claudico. Sólo le pido al equipo de tecnócratas de Rajoy que saque al país de la crisis económica y del abismo del paro, y si hay que subir impuestos, que lo haga -por cierto, ya lo advertí en mayo de 2010 en La Siega, no basta con recortar gastos, hay que aumentar ingresos-, y mucho me temo que los próximos serán el IVA y los especiales sobre hidrocarburos y tabaco. Zapatero ni se atrevió a endurecer la carga ni quiso tampoco reformar el IRPF para gravar más a los ricos. Al final, el Ejecutivo del PP le ha dado una lección al concebir un nuevo tramo fiscal para los pudientes y aplicar una mayor progresividad (paga más quien más cobra) de los existentes. Y aquí, en Andalucía, a Javier Arenas, presidente del PP-A, le pido humildemente que tome buena nota de las mentiras de sus compañeros, y a José Antonio Griñán, jefe del Ejecutivo regional, sólo comentarle que no me creo nada de nada. A tal extremo de incredulidad me llevan estos políticos que tenemos y sufrimos.ç

P. D.

La parva. De nuevo la Consejería de Agricultura reclamará al Ministerio del ramo que traslade a Bruselas la necesidad de que los olivareros reciban ayudas comunitarias por retirar aceite de oliva, una operación denominada almacenamiento privado y que se ha activado en dos ocasiones, la última el pasado noviembre, con poco éxito porque las subvenciones recibidas se calculan sobre referencias del año de la pera y había poca cosecha en manos de quienes podían guardarla, las almazaras. En las dos veces anteriores, las administraciones habían contado con el respaldo unánime de las organizaciones agrarias, pero ahora hay un cisma. La UPA, que es muy fuerte en Jaén, la mayor provincia olivarera, se pregunta para qué dedicar esfuerzo a una iniciativa que se revela inútil porque las ayudas son de escasa cuantía, mientras que la COAG estima que sí puede dar el resultado esperado, el de subir los precios. Mala cosa cuando ni siquiera el campo se pone de acuerdo, así a ver quién defiende qué en nombre de todo el sector...

La simiente. Durante trece años he seguido la trayectoria del empresario Julio Revilla dentro de la industria del cerdo ibérico. Ha habido muchos admiradores y muchos detractores de su persona, estos últimos críticos con el especial énfasis de Revilla hacía del jamón de bellota y sus continuas quejas sobre el desembarco masivo en la producción de jamones de cebo (la alimentación del cerdo se realiza a base de piensos) por parte de cárnicas ajenas al ibérico tradicional. En opinión de sus enemigos, el polifacético empresario se aferraba a la bellota frente a las tendencias del mercado, que demandaba jamones con menos grasa y más blandos, es decir, cebo y recebo (este último combina piensos y montanera). Son dos formas distintas de concebir el negocio, pero lo cierto y verdad es que, hoy por hoy, los precios del jamón y del ganado están por los suelos. Sea como fuere, nadie puede negarle a Revilla su poderío mediático y cuánto esfuerzo le ha dedicado tanto a su otrora grupo cárnico, Consorcio de Jabugo, como al conjunto de la industria. Ojalá surgieran más empresarios como él.

La paja. Existen aún ejecutivos de cajas de ahorros que han recibido ayudas públicas que se resisten a revelar al Banco de España y, por tanto, a hacer públicas sus remuneraciones (sueldos y dietas). Es decir, que ya incluso se consideran superiores al mismísimo Rey, quien ha detallado recientemente los destinos del dinero que el Estado asigna a la Casa Real. Pueden alegar, por supuesto, que una vez bancarizadas, las cajas de ahorros son bancos y, como tales, empresas privadas -las cosas privadas, dirían, se barren de puertas para adentro- y también que las ayudas públicas son créditos que se devolverán con intereses. La réplica no puede ser más contundente: sin esas ayudas, os hubiérais ido al carajo, y estáis al frente de vuestras entidades por favores políticos. Se trata de una negativa que no sólo contribuye a generar más desconfianza hacia el conjunto del sistema financiero, sino también sospecha sobre la gestión de los propios cajeros, quienes nos tienen acostumbrados a pensar mal...

 

 

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