Local

¿Mentiras y verdades?

La frontera sicológica que marca el inicio de las vacaciones es la gran oportunidad para reiniciarse, que diría mi amiga informática. Ya que Ray Bradbury, el profeta, ha vuelto a publicar...

el 16 sep 2009 / 06:36 h.

TAGS:

La frontera sicológica que marca el inicio de las vacaciones es la gran oportunidad para reiniciarse, que diría mi amiga informática. Ya que Ray Bradbury, el profeta, ha vuelto a publicar, los demás podemos imaginar que nuestra realidad puede reprogramarse, especialmente cuando vemos que los lunáticos paisajes imaginados en sus Crónicas Marcianas son ya parte de nuestra vida. El problema es saber cómo reactivarnos. ¿Dónde está la clave de la felicidad, del entendimiento, de la convivencia, de la justicia? ¿Dónde está la verdad, la mentira de la verdad o la verdad de las mentiras?

El trabalenguas es más que la ocurrencia de una columnista en agosto. Estos días no hago nada más que encontrar reflexiones sobre las mentiras. Hay una nueva serie de televisión, Miénteme, que amenaza con hacernos creer que podemos detectar el engaño por un gesto en el rostro, aunque esta ficción tiene un atractivo real y es que reivindica el valor ético de alguna mentira. Además, el escritor Javier Marías nos alerta en su columna semanal en El País, sobre el hábito de asumir falsedades, aún sabiendo que lo son, especialmente en televisión. Y, para colmo, me topo con la lucidez de Eduardo Punset demostrando que no nos hacemos comprender porque el lenguaje está envuelto de malos entendidos.

Hasta hace poco creíamos que para acercarse a la verdad había que leer varios periódicos pero, hoy en día, y más en el caso de la tele, no es posible. Este medio se come el mensaje y hay que saberlo. Curiosamente el producto menos contaminado es el más cuestionado, el informativo. En cambio se da credibilidad a los realitys, u homenajes, o testimonios, complemente montados o adaptados. Los grandes hermanos ponen en valor el grito "viva la ficción", porque en muchas narraciones guionizadas hay más verdad, que en presuntas historias reales. Está claro que en la vida hay verdades y mentiras, pero también que cada vez nos importa menos cual es cual. ¿Con qué consecuencias, a qué paisaje marciano nos lleva esto? ¿Quieren pensarlo conmigo en este y averiar cómo reiniciarse en septiembre?

  • 1