Economía

Merkel: No, no y no

Alemania no quiere ni oír hablar de una emisión de deuda avalada por el conjunto de la Eurozona ni de una intervención directa del BCE.

el 24 nov 2011 / 15:45 h.

No hay más que hablar. Ni eurobonos ni una intervención directa del Banco Central Europeo (BCE). Pese a que, por primera vez, la deuda alemana sintió el aliento de la presión de los mercados, su canciller Angela Merkel mantuvo intacto su rotundo rechazo a poner freno a la crisis actual con la posibilidad de que la Eurozona emita deuda con una garantía colectiva. Merkel insistió en que "no es una solución adecuada" porque la señal que se enviaría "no sería buena", mientras que reclamó la necesidad de trabajar hacia un mayor grado de unión fiscal.

En una rueda de prensa conjunta con el presidente francés, Nicolás Sarkozy, y el primer ministro italiano, Mario Monti, la canciller alemana dijo que los líderes de las tres mayores economías de la Eurozona quieren "un euro estable, un euro fuerte" y aseguró que están dispuestos a "defenderlo con todas las fuerzas".

Sin embargo, Merkel reconoció que no ha cambiado ni un ápice su postura sobre la emisión de eurobonos, ya que este instrumento haría que los distintos niveles de tipos se nivelaran, pero advirtió de que "no es una buena señal ni es la solución adecuada".

Mientras, el presidente francés evitó realizar comentarios sobre esta cuestión -puesto que no ve los eurobonos con tan malos ojos- y se limitó a advertir de que el agravamiento de la crisis afectará a todos y no solo a la triple A -máxima calificación de la deuda- de Francia, objetivo que Sarkozy se ha marcado salvaguardar por encima de todo.

En medio, el primer ministro italiano, Mario Monti, quien se mostró a favor de los denominados bonos de estabilidad, aunque precisó que "su contribución siempre debe producirse dentro de una unión fiscal".

La tozudez de Merkel tuvo su reflejo en el Íbex 35, que finalmente no pudo remontar al cierre las tres caídas consecutivas de esta semana y cedió un 0,23%, al borde de perder los 7.700 puntos. Se situó así en 7.721 puntos, cerca del mínimo anual que marcó el pasado 12 de septiembre, cuando cerró en 7.640 enteros. Pero lo más preocupante es que se aleja de la barrera psicológica de los 8.000 puntos. Y eso, que los títulos de los grandes de la banca salvaron el rojo: BBVA ganó un 0,45% y Santander un 0,41%. Por contra, Telefónica se dejó un 0,5%, Iberdrola un 0,22% y Repsol YPF cedió un 0,05%.

En el mercado de deuda pública, la prima de riesgo española se mantenía por debajo de los 448 puntos básicos, aunque la italiana se acercaba nuevamente a los 500. Ahora bien, este alivio en la presión sobre la deuda periférica se debía más al contagio en los bonos de Alemania, de referencia para fijar las primas.

La bolsa italiana cerró plana después de que Monti se comprometiera a garantizar el equilibrio presupuestario para 2013 y presentara el programa de cómo hacerlo a Merkel y Sarkozy.

Los mandatarios anunciaron que presentarán "en los próximos días" su propuesta para reformar los tratados de la UE, en la que no se incluiría una posible reforma del Banco Central Europeo (BCE), institución a la que -se comprometieron- no realizarán ninguna petición.

Los líderes incidieron en la "independencia" de la institución presidida por Mario Draghi y subrayaron que las modificaciones de los tratados tienen como fin avanzar hacia una colaboración más profunda en materia política y mayor unión fiscal.

La canciller alemana incidió en la independencia de esta institución y, por ello, aseguró que una modificación eventual del tratado no afectaría al órgano encargado de la política monetaria.

Respecto a la reforma de los tratados, Sarkozy apuntó que se está trabajando para presentar "en los próximos días", antes del Consejo Europeo del 9 de diciembre, una serie de propuestas que tienen como objetivo recuperar la confianza y evitar que vuelva a ocurrir lo que está viviendo actualmente Europa.

Merkel incidió en que lo primero es dar pasos para avanzar hacia una mayor unión fiscal, reforzando el Pacto de Estabilidad y Crecimiento para que pueda imponer sanciones automáticas, así como implementar los acuerdos adoptados el 26 de octubre, pero matizó que estas mejoras no le llevarán a cambiar de postura sobre el BCE o los eurobonos.

En este sentido, subrayó que se realizará una propuesta para que exista una cooperación política "más estrecha" para devolver la confianza en la política europea. En esta misma línea, Monti defendió que esa mayor unidad fiscal es necesaria para dar más estabilidad a la Zona Euro, aunque añadió que cada país tiene que hacer sus deberes en su casa.

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