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Jóvenes al día

«Mi fin es que los usuarios vean en mí un apoyo para conseguir sus objetivos»

Noelia Quirós | Voluntaria de la asociación DACE. A sus 24 años, esta joven licenciada en Psicología ejerce como voluntaria en los talleres ocupacionales para personas con daño cerebral adquirido, con los que se pretende mejorar la calidad de vida de estas personas y sus familias, a la vez que promocionar su recuperación.

el 10 ene 2015 / 08:00 h.

La Asociación Sevillana de Daño Cerebral Sobrevenido (DACE) es una entidad sin ánimo de lucro que se constituye en el año 1992 al surgir de forma espontánea en los pasillos del Hospital de Rehabilitación y Traumatología Virgen del Rocío de Sevilla, cuando un grupo de personas con algún familiar ingresado por daño cerebral traumático toman conciencia de su situación y se unen para mejorarla. En ese momento, en Andalucía no existía ni tratamiento ni rehabilitación específica para el daño cerebral. Desde la complejidad de esta situación y movidos por esta necesidad, constituyen el cauce organizativo para posibilitar la acogida, el encuentro y el diálogo entre las familias afectadas. El daño cerebral aparece de repente y es el resultado de una lesión súbita en el cerebro que produce diversas secuelas físicas, psíquicas y sensoriales. Estas secuelas desarrollan anomalías en la percepción sensorial, alteraciones cognitivas y alteraciones del plano emocional. Esta asociación surge con el objetivo de mejorar la calidad de vida de las personas afectadas por daño cerebral y sus familiares, y para conseguirlo cuentan con la ayuda de voluntarias como Noelia Quirós, psicóloga de profesión que colabora con los talleres ocupacionales que desde DACEse llevan a cabo. NOELIA QUIROS - VOLUNTARIA DACE¿Cuáles son los programas de voluntariado que desde DACE se llevan a cabo? Estos programas recogen tanto el acompañamiento en fase hospitalaria como la atención domiciliaria y talleres en la unidad de día del centro. También cuentan con un programa de prevención de accidentes de tráfico, en el cual los propios afectados de daño cerebral comparten su experiencia, un programa de ocio y tiempo libre, en el que afectados, familiares, profesionales y voluntarios comparten diferentes actividades, un programa de divulgación y promoción de asociacionismo, un programa de apoyo infantil, apoyo familiar, un programa de orientación laboral e incluso un programa ocupacional. ¿Cómo llegaste hasta esta asociación? ¿En qué programa de voluntariado participas? Llegué hasta ellos a través de la Universidad de Sevilla, en el SACU. Allí me ofrecieron información sobre centros en los que podía hacer voluntariado. Me hablaron de DACE y decidí ponerme en contacto con ellos. La oferta de programas de voluntariado me pareció muy variada y fácil de ajustar a mi disponibilidad y por ello decidí colaborar. En mi caso he participado en diferentes programas, principalmente en los talleres ocupacionales y en la unidad de día, aunque actualmente me centro también en el programa infantil. En los programas ocupacionales se realizan diferentes actividades enfocadas a mejorar la calidad de vida de sus usuarios. Mi función como voluntaria es apoyar al terapeuta ocupacional que dirige el taller como a los usuarios ya que ciertas actividades requieren de un apoyo individualizado con cada uno de los usuarios. A nivel emocional los voluntarios también jugamos un papel importante ya que los usuarios más jóvenes encuentran apoyo de personas de su misma edad. Mi principal fin en las intervenciones es que los usuarios encuentren en mí un apoyo a través del cual lograr sus propios objetivos, es decir, mostrarles que sus propias capacidades a pesar de haber sufrido un deterioro siguen presentes. ¿Cómo y cuándo te planteas hacerte voluntaria de DACE? Hacer voluntariado era algo que siempre había rondado mi cabeza, me apetecía ayudar a entidades que hacen una labor social muy importante y que necesitan del voluntariado para poder desarrollar todos sus programas. Esto me ha hecho mejorar tanto personalmente, como a nivel profesional ya que estoy aprendiendo mucho al estar en contacto con su equipo de profesionales. Hace dos años que soy voluntaria de DACE. ¿Por qué la intervención con personas afectadas por daño cerebral? ¿Cuesta conseguir resultados? Lo que me llevó a trabajar con estas personas fue descubrir que habían sufrido un daño cerebral de forma sobrevenida, es decir, de súbito. Eso me causó cierta empatía, y comprendí lo complicado que debe ser tanto para el afectado como para todo su entorno adaptarse a esta nueva situación. En un principio sí me pareció complicado, ya que la sintomatología del daño cerebral adquirido es muy heterogénea dependiendo de cada paciente, pero con la ayuda de los profesionales de DACE junto con la paciencia y comprensión desarrollada, han hecho que el trabajo sea más fácil. ¿Ha conseguido alguno de tus usuarios algún logro significativo a través de tus intervenciones? En todos los usuarios he visto una evolución positiva, sobre todo a largo plazo, pero no creo que sea como resultado de mi intervención; más bien es un conjunto de situaciones que influyen sobre ellos, llevadas a cabo por parte de los trabajadores, familiares, voluntarios y de ellos mismos. Incluso la motivación y la participación activa del propio usuario es imprescindible. ¿Qué te aporta personalmente esta labor que realizas? Ser voluntaria me ha permitido conocer realidades muy diferentes a la mía y personas que me han enriquecido y enseñado mucho, pero sobre todo me ha ayudado a valorar mis capacidades. Ser voluntaria está siendo una experiencia muy gratificante para mí.

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