Cultura

'Mi hobbie se ha convertido en mi trabajo'

José María Villegas tiene 19 años y ya ha actuado en Nueva York, Venezuela, Los Ángeles, California,... Esta noche a las 22.30 interpretará con su piano grandes obras de la música clásica en Noches en los Jardines del Castillo en Mairena del Alcor.

el 15 sep 2009 / 08:35 h.

José María Villegas tiene 19 años y ya ha actuado en Nueva York, Venezuela, Los Ángeles, California,... Esta noche a las 22.30 interpretará con su piano grandes obras de la música clásica en Noches en los Jardines del Castillo en Mairena del Alcor.

Con un tinto de verano en la mano José María Villegas es un muchacho normal que pasa desapercibido entre la muchedumbre sevillana que se refresca en un bar del centro. Detrás de esa apariencia juvenil se esconde todo un artista. Una vida dedicada a un instrumento, el piano, que desde los seis años ha sido su mejor amigo.

"Es complicado tirarse 6 o 7 horas en una sala solo tocando el piano, aunque no es bueno estar todo el día trabajando. Buscar un periodo de descanso hace que vuelvas con las pilas cargadas". Y es que para este sevillano tocar el piano es su trabajo, "Mi hobbie se ha convertido en mi trabajo", comenta este pianista de diecinueve años.

Muchos podemos pensar que los inicios de José María fueron duros, que para un niño dedicar todo su tiempo libre al aprendizaje musical no debe ser satisfactorio, pero nos alejamos bastante de la realidad. "En el colegio me reñían porque estaba todo el día haciendo ruido con cualquier cosa y cuando me colocaron delante de un piano y vi que estaba ante una cosa con lo que podía hacer ruido y además sonaba con distintas melodías, aluciné". Cierto es que aunque le apasione el piano, éste también era un sacrificio pero le merecía y le merece la pena.

Sin estos inicios, Villegas no sería ahora quién es y no estaría donde está. Esta noche a las 22.30 horas ofrece un concierto dentro del ciclo Noches en los Jardines del Castillo de Mairena del Alcor en el que interpretará piezas claves en el repertorio de piano, obras de Chopin o Isaac Albéniz, y una obra menos conocida, esencial en su repertorio, una sonata de Clementi.

José María no titubea a la hora de contar sus sueños e ilusiones. Tiene claro cual es su objetivo, un sueño realista donde los haya: "Mi único sueño es ser capaz de dedicarme a la música hasta el último día, que no tenga ningún problema físico ni mental que me impida hacer lo que me gusta".

Por el momento va por buen camino. Clases y conciertos en Nueva York, una ciudad increíble para él y para su aprendizaje, Venezuela, desde donde le acaban de premiar con el Premio de la Fundación María Paula Alonso de Ruiz Martínez consistente en una beca de 10000 euros que le ayudará a avanzar en la consecución de su sueño, Los Ángeles, California,...forman parte de su curriculum.

Para él un concierto, lo mejor de su profesión, empieza mucho antes de subirse al escenario, "siempre he intentado antes de un concierto tener todo lo que vaya a hacer en la cabeza, que no haya distracciones de ningún tipo". No permite ninguna distracción en su vida. Todo está calculado al milímetro. Todo para ser el mejor, eso sí, "sin pasar por encima de nadie", en lo que más le gusta: la música clásica.

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