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"Mi padre ha sido de los peores presidentes"

José María González de Caldas Muñoz, hijo del máximo mandatario sevillista hace casi dos décadas, explica a El Decano su cometido en el club y cómo ve el mandato de José Castro.

el 19 dic 2014 / 11:08 h.

2014 Entrevista a Gonz (5900198) José María González de Caldas posa para El Decano en el Metropol Parasol. Foto: Carlos Hernández. —Llega una nueva Junta de accionistas. En la del año pasado usted no pasó desapercibido, fue cuestionada por muchos su presencia en el consejo y sobre todo su apellido… —Desde que llegué siempre ha existido ese runrún, aunque realmente apenas me ha llegado directamente. Hasta ahora he charlado cordialmente con cualquier sevillista que se me ha acercado y he respondido a cualquier pregunta que me han hecho, sobre mis motivaciones, sobre el futuro, acerca del pasado… Cuando me han conocido personalmente seguro que han cambiado su pensamiento. —Dijo una vez que entraba en el Sevilla sobre todo por lavar un poco la imagen de su apellido. —Detrás de esa frase lo que hay es un mensaje. Mis abuelos por parte de madre son sevillistas, por parte de padre igual, mis padres son sevillistas, mis hermanos, yo y la totalidad de mi familia. Y me daba muchísima pena que el primer y último episodio de un González de Caldas en el Sevilla fuese el de mi padre. —¿Qué valoración hace de la presidencia, hace ya casi dos décadas, de su padre? —Fue un episodio muy negativo, no vamos a poner paños calientes. Hablando como aficionado sevillista, no tengo ningún problema en reconocer que José María González de Caldas Méndez ha sido de los peores presidentes de la historia del Sevilla. Concretamente el tercer peor presidente, detrás de Escobar, que ha sido el único que quiso dejar el club en manos de no sevillistas, y otro que no quiero nombrar para no crear polémicas que no conducen a nada. Pero hablando como hijo, lo que sí quiero dejar claro es que mi padre es súper sevillista, pero no sabe nada del mundo del fútbol y se rodeó fatal durante su presidencia. En la familia González de Caldas somos muchos más y ahora quiero aportar yo mi granito de arena. No creo que sea un apellido maldito. —¿Cuál es su cometido en el club? —Soy licenciado en dirección y administración de empresas y en derecho. Ayudo en bastantes comisiones de temas jurídicos, de marketing, etc… para distintos temas, aunque no quiero especificar nada porque todo lo hacemos en equipo y no me quiero atribuir nada. —¿Pensaba estar tanto tiempo cuando entró? —El consejo fue elegido para seis años, espero cumplirlos. Llevo dos años y si llegamos a seis será buena señal. —¿Qué vinculación tiene con el Sporting de Gijón? —Mi padre entró en el Sporting a través de un amigo. Es algo que yo nunca he compartido, pero como abogado tuve que hacer frente a todos los pleitos que allí le surgieron. Y puse la condición de que todo mi trabajo fuera destinado a lograr la desvinculación total con el club. Desde hace tiempo vengo trabajando en esa línea y, si Dios quiere, en próximas fechas se hará realidad. Creo que sería la situación ideal, porque nunca he entendido que nuestra familia esté vinculada a un club que no sea el Sevilla. —¿Le recuerdan por la calle lo de los Mercedes? ¿Qué ocurrió realmente? —Aquello me cogió siendo un niño, pero lo que le puedo decir es que aquel asunto no llegó a ningún lado, el caso se archivó, no había ningún indicio de nada punible. No hubo ni juicio. Lo que pasa es que eso no salió en la prensa, claro. —¿Qué dice su padre de todo aquello? —Dice que es la etapa más dolorosa de su vida, es consciente de todos los errores que cometió. No ha vuelto a pisar el estadio de lo mal que lo pasó entonces, le quedó muy marcado. —Entró con Del Nido, a quien le vendió casi todas sus acciones, y ahora está Castro. —José María del Nido Benavente ha sido el presidente del Sevilla más exitoso de la historia y José Castro ha sido el vicepresidente del Sevilla más exitoso de la historia. Ahora ha iniciado una etapa desde la presidencia que ha empezado igual de exitosa. Creo que lo mejor que ha hecho Pepe es mantener una línea continuista, imprimiendo un nuevo sello pero sin romper con lo anterior. Era la mejor opción posible para la sucesión. —¿Por qué le vendió a Del Nido y no a otro? —Por bien del Sevilla se las vendimos al mejor presidente que hemos tenido en tiempos recientes. Además, la inmensa mayoría de la gente con la que hablábamos así nos lo pedía. Y eso que otro gran accionista nos las quiso comprar por mucho más dinero. Del Nido fue enemigo de mi padre pero fue el único que fue de frente. Los que parecían amigos iban por detrás, dando puñaladas. Después, cuando la relación con Del Nido fue cordial, también he tenido respeto por su forma de comportarse con nosotros. Era el presidente que todo el mundo quería. —¿Hay gente moviéndole la silla a Castro? —Me gustaría saber quién, porque yo no tengo indicio alguno. El consejo del Sevilla es una auténtica balsa de aceite. Hay un ambiente espectacular, la relación de todos con todos es excepcional. Ninguna historia rara. —¿Qué pasa con Sevillistas de Nervión? —El papel de Sevillistas de Nervión ha sido fundamental desde su creación, y pienso que seguirán velando por los intereses del club. Nada ha cambiado en los últimos años de Del Nido ni ahora que ya no está, al menos eso es lo que yo percibo. Todos vemos en Castro la persona ideal en estos momentos para llevar la nave. Creo que Pepe estará muchos años y que se jubilará como presidente. Del Nido y Pepe Castro son lo mismo. Fueron presidente y vicepresidente y ahora es al revés, Castro preside y Del Nido Carrasco lo apoya desde la vicepresidencia. —¿Sería posible ver a Del Nido Benavente de nuevo en la presidencia cuando salga de prisión? —Ha sido el presidente más exitoso de la historia del club, pero ahora Castro ha iniciado un mandato también exitoso que durará mucho tiempo. Para el futuro yo le daría otro nombre: José María del Nido Carrasco. Me gustaría que la gente lo conociera de verdad. Es un sevillista de los pies a la cabeza, muy bien preparado y con unos valores muy asentados. Es el gran desconocido del sevillismo. —Siempre podrá decir que en el Sevilla que ganó la Europa League en 2014 estaba un González de Caldas... —Con eso me doy por satisfecho. No hay dinero para pagar lo vivido.

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