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"Mientras no reeduquemos al agresor seguiremos en la poza"

El juez Francisco Gutiérrez apuesta por las terapias para el maltratador para acabar con la violencia.

el 24 nov 2011 / 21:16 h.

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El magistrado Francisco Manuel Gutiérrez, en su despacho de la avenida de la Buhaira.

"No basta con la condena penal, con sancionar, hay que reeducar al maltratador para que comprenda que el problema es él y no su mujer". El magistrado Francisco Manuel Gutiérrez, titular del Juzgado de Violencia número 2, tiene claro que para erradicar la violencia de género "no sólo hay que trabajar y dedicar dinero a las víctimas, también al agresor". Además, lamenta el abuso de la órdenes de alejamiento y apuesta en su libro Medidas Judiciales de Protección de las Víctimas de Violencia de Género por adoptar otras medidas cautelares "que son a veces más adecuadas".

El magistrado, que ha colaborado con varios en formación en materia de violencia de género, considera que para erradicar esta lacra "hay varias claves". "Hay que incidir más en el ámbito educativo por dos vías. Por un lado, con los medios de comunicación para lograr un tratamiento más severo cuando ocurre una muerte por violencia de género. Y, por otro lado, en el ámbito judicial, donde hay que trabajar la mediación y la reeducación". La primera de ellas "sería para aplicarla en casos leves, evidentemente, no podemos usarla con los casos graves como los homicidios, las agresiones sexuales o un maltrato continuado porque la víctima no está en una posición de igualdad con respecto al agresor. Está bajo una situación de dominio", afirma. Sin embargo, Gutiérrez sí ve en esta fórmula una manera de aligerar la carga de los juzgados, pues "el 80% de las causas que llevamos son por coacciones, amenazas e insultos, lamentablemente la mujer que vive en un infierno es la que menos denuncia". Dicha mediación, no obstante, "sería bajo la supervisión del juez que velaría para que la víctima y el maltratador lleguen a un acuerdo global", explica.

En cuanto a la reeducación del maltratador, el juez considera clave que se aborde "incluso cuando está inmerso en el proceso judicial si él mismo reconoce que ha cometido los hechos". Un pilar al que debe "destinarse dinero" porque así "evitaríamos que el maltratador deje de ver a la mujer como la culpable de que esté en prisión, de que le hayan quitado una paga, de que no pueda ver a sus hijos. No vale sólo la condena penal, porque así lo único que conseguimos es que al final para a por ella". "Mientras no reeduquemos al delincuente seguiremos en la poza", lamentó.

En cuanto a las medidas cautelares que se adoptan en los juzgados de Violencia, el magistrado criticó el "abuso" de la orden de alejamiento frente a otras medidas. "No podemos matar las moscas a cañonazos. Un médico te manda paracetamol si te duele algo y si hay un virus entonces te receta un antibiótico. Pues esto es igual, hay que valorar cuál es la adecuada en función de los hechos". Por eso en su libro hace un análisis y un catálogo de las medidas menos utilizadas, un manual para letrados, "que en muchas ocasiones abusan de la orden de alejamiento. Habría que formar más a los abogados del turno de oficio, porque en muchas ocasiones al imponer un alejamiento del agresor le estamos obligando a dejar su pueblo porque allí vive la víctima". Además, recuerda que tener una orden de alejamiento no garantiza que se puede proteger a la víctima, pues "el Estado no puede la vida de ninguna persona. Se puede prevenir que se produzca el maltrato, pero no se puede garantizar al cien por cien".

Gutiérrez admite este abuso, pero en cambio no el hecho de que, como denunció el magistrado Francisco Serrano, la mayoría de las denuncias sean falsas. "Ha aumentado el número de denuncias, porque hay una confianza en la Justicia" y también "es cierto que hay muchas denuncias que no llegan a buen puerto. El maltrato se produce en la intimidad del hogar y muchas veces la única prueba que tenemos es la declaración de la mujer, que en muchos casos retira la denuncia. El que no haya elementos que desvirtúen la presunción de inocencia no significa que las denuncias sean falsas", concluye.

El titular de Violencia número 2 tampoco cree que sea necesario reformar el Código Civil para incluir que a todos los imputados por malos tratos les sea retira la custodia de sus hijos. "No se puede privar sin analizar el caso concreto. Se debe dejar que sea el juez el que utilice la herramienta, no imponerlo con carácter obligatorio", explica. De hecho, la protección de los menores es uno de los aspectos que recoge la Ley, "pues protege a todas las personas vulnerables que convivan con la mujer". Lo que sí lamenta, es que en muchas ocasiones sean los "olvidados" en el conflicto de la pareja.

"Hay más casos de menores maltratadas por su pareja"

El maltrato no tiene edad ni clase social, pero sí es cierto que en los juzgados de Violencia sobre la Mujer "en el último semestre del año han aumentado los casos en los que las víctimas son chicas menores de edad", asegura el magistrado Francisco Gutiérrez. En muchas ocasiones estas chicas provienen de relaciones "de mucho tiempo, de dos o tres años, que han venido sufriendo durante este tiempo coacciones, amenazas o insultos", señala. Los magistrados también están notando un aumento de las denuncias presentadas por mujeres extranjeras, "quizás porque se sienten más seguras y confían más en la Justicia española. Ellas suelen provenir de países en la que la Justicia es corrupta y creen que aquí ocurre lo mismo". También ha habido un aumento de las denuncias por maltrato psicológico.

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