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«Miguel sabe que le perdonaré, pero cuando vaya a morirme»

El hermano del asesino confeso de Marta del Castillo habló ayer por primera vez. Javier Delgado insiste en su inocencia y dice que aún no está preparado para ver a Miguel.

el 30 sep 2009 / 22:20 h.

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Javier Delgado, el día que salió de la cárcel tras tres meses en prisión preventiva.

Javier Delgado, el hermano de Miguel Carcaño, rompió ayer su silencio. Eligió a cuatro periodistas, sin cámaras para preservar su imagen y sin grabadoras que registrasen su voz. Con aparente tranquilidad, contestó a todas las preguntas que durante ocho meses nos hemos venido haciendo. Ante la prensa, se sentó un hombre pulcro, educado, fumador (le delataba el olor a tabaco) "cansado" de leer "mentiras" y dispuesto a defender su "inocencia".

 

- ¿Por qué quiere la entrevista?
-Estáis siendo engañados porque no os han facilitado nunca datos completos. Llevo ocho meses aguantando la presión por parte de los medios y la opinión pública, pero no sólo yo, también mi entorno más cercano, que está sufriendo el acoso policial.


-Usted es el único imputado que no ha cambiado de versión.
-No tengo otra versión, siempre he dicho la verdad. La primera noticia que tuve fue por una llamada al móvil a las 4.30 horas diciéndome que la criatura no aparecía y que mi hermano era el último que la había visto. Era la madre de una de las amigas, aunque yo creía que era la madre de la criatura. En ese momento, siendo sábado por la noche y una menor de 17 años no le di mucha importancia, pero llamé a mi hermano que no me cogió el móvil. No le dí más importancia. 20 minutos más tarde me llama un señor que me amenaza diciéndome esto no se va a quedar así, me exige que le dé el teléfono de mi hermano, a lo que me negué porque no iba a darle el número, más aún cuando me estaba amenazando. Volví a llamar a mi hermano y no lo cogió. Me devolvió la llamada sobre las 5.00 horas y me dijo que iba de camino al trabajo. La situación no me gustaba nada, no por la mujer, me preocupaba lo del hombre. Por eso le dije: acércate antes del trabajo, le dije que se inventara que se me había perdido la llave y que la niña estaba mala. Llevaba dos minutos en casa cuando apareció esta madre acompañada por el señor.

- ¿Qué hora era ya?

-Sobre las 5.15 ó 5.20 horas. Ponerse en mi situación, la hora que era, pero no tuve ningún problema en hacerlos pasar. Salió mi hermano que les contó los hechos que les quiso contar y que me mantuvo a mí hasta su detención el 13 de febrero y que no varió nunca.

- ¿Y qué les dijo?

-Que había estado por la tarde con ella, que fueron al puente de Triana y que la dejó cerca de su casa, cerca de una cristalería. La percepción que se ha contado de esa conversación es completamente distinta a la realidad. Yo no le dije que me llamara cuando supiera algo, sino que yo la llamaría si me enteraba de algo más. Es incierto que yo confirmara que Marta estuvo allí, lo que hice fue preguntarle a mi hermano delante de ellos si estuvo y me dice que sí. Pero yo no la vi, porque estaba en el baño y desde allí es imposible ver la entrada del piso (en ese momento nos pinta un plano con la distribución).


- ¿Tampoco oyó nada?
-Coincidimos unos diez minutos. Eran las 20.30 horas, estaba en el baño preparándome porque iba a salir. Le llamé y me dijo "sí, aquí vengo a recoger algo". Le pregunté si venía solo y me dijo no y me sonrió. Por ese gesto entendí que venía con una chica. Tuvimos una conversación intrascendente, le dije que mi novia iría luego y él me dijo que tenía que trabajar. Al salir la puerta de su dormitorio estaba casi cerrada y no la abrí.


- ¿A qué hora te fuiste del piso de León XIII?
-Me han machacado constantemente con eso, porque se ha dicho que tenía una llamada que me sitúa allí, pero no que a las 20.41 hice una fuera, cogiendo el autobús y que a las 21.01 estoy en la calle Tarsis, donde me sitúa el repetidor de la calle Carmona número 65. Hasta las 4.00 horas no volví allí.


-Sin embargo, se le ha considerado el cerebro...
-Eso de que soy el cerebro...(dice moviendo la cabeza de lado a lado). El menor dice que todo ocurre entre las 21.50 y las 22.00 horas de la noche. Cuando está totalmente comprobado que no estoy allí. El domingo por la tarde va al piso, aunque yo no estaba, si le amenacé... No me lo explico.


-Pero el relata a la Policía que se quedó limpiando las huellas ¿Por qué motivo mentiría?
-No hay horario para que yo me quede limpiando las huellas, como no sea a las cuatro de la mañana. Presión policial, no es lo mismo una persona de 40 años que un niño de 15 años. Yo sé lo que son los interrogatorios policiales y no es cierto que no presionen, y he tenido muchos, porque antes de mi detención fui tres o cuatro veces para colaborar.


- ¿Y qué interés iba a tener la Policía si es inocente?
-Llevo siete meses preguntándome lo mismo: ¿qué interés tiene la Policía? He perdido mi puesto de trabajo de 18 años y me he tenido que ir de aquí.


- ¿Tiene miedo?
-Sinceramente te digo que no. Algunos lo llaman ser frío. Soy como soy, no tengo miedo por mí, pero quiero ir con mi hija al parque y al cine. Aquí hay una familia que lo está pasando muy mal, me pongo en su caso porque tengo una hija, a ellos no sólo se la han robado, es que no la tienen. Pero no puedo ayudar a esa familia. Se ha dicho que en la vista previa al jurado no mostré arrepentimiento. Si no mostré signos de arrepentimiento y vergüenza es porque no he hecho nada, no tengo que arrepentirme porque no he hecho nada y no tengo que avergonzarme porque no he hecho nada. La gente inventa, porque tuve a los padres a dos metros justo a mi lado, y no los miré por respeto, no por arrepentimiento porque no he hecho nada. Fue por respeto a lo que están pasando y porque no les puedo ayudar. Aquí todos llevamos lo nuestro.


- ¿Ha hablado con la familia?
-He hablado una vez con el tío, cuando estaba convencido de que mi hermano era inocente porque es lo que me decía y le estaban destrozando la vida. Quedé con él en casa de mi ex mujer y él vino con una chica que me dijo que era su prima y que me iba a grabar con el móvil. No me importó, pero resulta que era policía y ahora esa grabación no aparece. De esa conversación se han sacado frases de contexto. Le dije que mi hermano estaba actuando así porque se lo había dicho, cierto, pero se lo dije cuando le preguntó que por qué no participaba en la búsqueda, afortunadamente así se lo ha dicho al juez. Mi hermano no fue a la búsqueda porque no iba a echarlo a los pies de los caballos.


-¿Y las conversaciones con su hermano?
-La famosa frase de "no digas nada que no tienen nada". Le dijo 20.000 veces que estuviera tranquilo si no has hecho nada, no hay nada que encontrar, pero porque creía que era inocente. El 10 de febrero vine a buscar un abogado para mi hermano porque lo estaban machacando no me podía esperar la barbaridad que hizo. Ahora me doy cuenta que fue un imbécil, un idiota, aunque pienso que cualquier hermano hubiera hecho lo mismo.


-¿Por qué le detienen?
-Me detienen con la declaración del menor y tres frases sacadas de contexto. Otra de las frases es la que le digo a un amigo de los "dos gilipollas", eso es un día después de su detención. Lo único que le puedo agradecer a mi hermano es que no me haya dicho nada. O la frase de "esto ya ha pegado el pelotazo", que se lo dije a María con una cadena de televisión aporreando la puerta del piso de Tarsis, sin saber cómo sacar a mi familia de ahí.


- ¿Cree que se sabrá algún día la verdad?
-He intentado colaborar, porque quiero la verdad. No le tengo miedo a la verdad porque me ayuda y me exculpa de todo. Me machacaron vivo por pedir el polígrafo, incluso dijeron que iría a la televisión a ganar dinero. El primero que me lo negó fue el abogado de la familia.


- ¿Ha hablado con Miguel?
-No hablo con mi hermano desde el 14 de febrero. No le puedo perdonar, por ahora no.


- ¿Cómo cree que va a terminar todo?
-No sé cómo va a acabar esto, sólo sé lo que hice aquella esa noche.


- ¿Y por qué siguen culpándole?
-Lo único que se me ocurre es que es más fácil decir que se ha burlado de la Policía un hombre de 40 años, que un niño de 15 años.


- ¿No notó nada extraño en la casa? ¿La madre de Alejandra dice que olía a limpio?
-Ella no podía saber si antes estaba la casa limpia o no. Puedo no ser un hombre muy limpio, pero no un guarro. Hacía tres meses que mi hermano no estaba allí y desde que llegué se le acabó el cachondeo. No es que limpie todos los días, pero sí una vez a la semana.


- ¿Cree que la detención de su novia fue para presionarle?
-Fue una medida de presión. Llegué allí con mi novia que estaba detenida y a dos metros mi ex mujer allí sentada. Entré en la declaración que se me salía el alma. Pero, aunque me cuelguen de un techo y me despellejen, sigo sin saber nada porque no estaba allí.


- ¿Qué cree que pasó en realidad?

-Haya hecho lo que haya hecho, porque lo dice él, lo más leve me parece ya una barbaridad.


- ¿Qué imagen tenía de su hermano?
-Era un chaval normal, no era bueno en los estudios, siempre te metía algún rollito, pero era normal. Lo que me duele es lo que se ha dicho de mi madre, eso de que era minusválida y salía con una vara para darle a mi hermano, porque eso es mentira.


- ¿Usted ha tenido que ejercer de padre?

-Mi madre era minusválida con un adolescente cuyo padre se fue. Luego ella enfermó, si daba algún problema lo tenía que solucionar yo. No lo habré hecho tan bien.


- ¿Alguna vez se metió Miguel en algún problema?
-Con 16 años le pillaron en una moto robada de paquete. Él dice que no sabía que era robada y el que la llevaba dijo que él no estaba implicado. La Fiscalía de Menores no llegó a acusarle, sólo se pasó tres horas en el calabozo hasta que llegué para sacarlo.


- ¿Conocía bien a los amigos de Miguel?

-Tengo un fallo, que dejo vivir mucho. Afortunadamente, con mi hija está pendiente mi mujer. Yo llegaba mi hermano a la caseta con sus amigos y lo único que le preguntaba era qué querían comer y beber, no qué estudian o qué hacen. Me parecían todos normales.


- ¿Qué le parece la investigación?
-La investigación sobre mí y sobre María es un completo desastre. Si no he hecho nada ¿cómo he estado tres meses en prisión y ocho meses después estoy aquí? La única duda que puedo entender que se pregunta la gente es cómo que no le ha dicho nada al hermano. Pero aquí no rectifica nadie y ha habido prisas. Es un caso de libro, eso lo tengo clavado en la cabeza, ahora es de libro, no cuando lo quisieron vender como tal, cuando quisieron vender como el cerebro. Se han dicho muchas mentiras sobre mí: como que trabajé de escolta en el País Vasco. Tengo la titulación de escolta privado, pero no he trabajado en ello, ni tampoco he pisado el País Vasco. Además con mi 1,68 metros de altura y menos de 60 kilos, no me contrataría ni yo de escolta. También tengo la licencia de armas, pero porque me dedico a la seguridad, pero eso no quiere decir que tenga un arma en casa. El plan político también me ha hecho mucha gracia, lo importante es hacerse la foto.


- ¿Acabará sentado en el banquillo?
-Voy a juicio seguro, aunque no haya nada. Ya sacarme de prisión fue un escándalo.


- ¿Cómo lo va a afrontar?
-Como llevo ya haciendo estos ocho meses. Pero hay una cosa que tengo muy clara. Mi hija tiene que saber que no he hecho nada. Por mí, por mi gente, por los que me quieren, pero sobre todo por mi hija voy a luchar hasta el final, aunque tenga que estar muriendo. Ya no puedo más, estoy cansado de mentiras y de que digan todo lo que quieran decir.


- ¿Y qué le parece la investigación judicial?
-El juez se basa en informes policiales y en pruebas, y él mismo me saca de prisión. Él funciona a base de papeles, el trabajo de campo lo hace la Policía.


- ¿Pero le sigue considerando encubridor?
-Encubrimiento es lo más fácil para echarme a prisión y no reconocer los errores. El fiscal se basa en hitos horarios que no cuadran en ningún sitio. Si sacan el cuerpo de madrugada, yo no estoy allí.


- ¿Cree que se encontrará el cuerpo?
-No voy a divagar, porque ya se ha divagado bastante. Me encantaría que el cuerpo de esta criatura apareciera, primero por la familia, que ya es hora de que descanse, en segundo lugar por mí, porque un cuerpo puede decir muchas cosas y de mí no puede decir nada.


- ¿Teme que el jurado le condene?
-No le temo al jurado popular porque lo va a leer y ver todo, lo van a saber todo y van a poder valorar. Creo que si alguien se compromete a ser jurado popular es para ser consecuente, sino que no lo haga. Aunque se me esté criminalizando, cuento con que alguien sea honesto. No me creo condenado porque no he hecho nada para ser condenado. Lo tengo clarísimo porque no he hecho nada.


- ¿Todavía confía en la Justicia?
-Todavía me queda algo de confianza en la Justicia, poco, pero algo queda.


- ¿Cómo le ha marcado el paso por prisión?
-La prisión no tiene nada bueno, lo único es que me ha dado una ventaja en mi vida, que el 80% de las personas la querría: sé quién me quiere de verdad y quién es mi amigo. Es la única valoración positiva.


- ¿Ha tenido problemas dentro?
-Me he encontrado más comprensión que fuera. Me he sentido bien, no he tenido problemas con los funcionarios, ni con los internos, aunque he tenido más restricciones, más de la cuenta, pues he estado tres meses sin visitas, sólo las de mi letrado. Pero no me he sentido maltratado por los presos.


- ¿Qué le parece que su hermano reciba cartas de admiradoras?
-Me parece una locura. Me parece de locos.


- ¿Conocía a la familia de Camas?

-Los vi una vez en diciembre, cuando salía de León XIII. Llegaron con mi hermano que les iba a dar una estantería metálica que estaba en el patio. Les dije encantado y poco más.


-Se le criticó porque vendió parte de su patrimonio ante una posible indemnización...
-Soy un trabajador corriente, pago a medias la hipoteca con mi ex mujer, el colegio de mi hija, que come todos los días. Me metieron en prisión, me echaron del trabajo y me dejaron con una cuenta con la que mi ex mujer podía tirar dos meses. Vendió una plaza de garaje para que mi hija coma y pueda seguir en el colegio.


-Van a investigar las llamadas de la novia de Miguel por si habló con usted
-Esa niña ha cambiado cinco veces de declaración. Que investiguen, no he hablado con esa niña cría, ni personalmente ni por teléfono. Estoy cansado, a partir de ahora me voy a querellar contra todo el que mienta sobre mí. No me van a hundir más, lo pueden intentar, pero lucharé aunque esté hundido hasta el flequillo.


-Antes nos contaba a la hora que salió del piso. ¿Qué hizo después?
-A las 21.01 horas estaba Tharsis, cogí la línea 2 unos 20 minutos antes. A casa de mi ex mujer llegué sobre las 21.10 horas y me fui a las 23.30 horas o poco más. Me recogió María que me llevó al bar, donde llegué a las 23.50 horas. Le di las llaves de León XIII a ella. Cerré a las 3.10 horas, que eso está comprobado con la empresa de la alarma. En ese tiempo recibí llamadas a las 24.00 horas y a las 2.00 horas, de María, que recoge el repetidor de la calle Luis Montoto. Además, los tickets de venta lo demuestran. Después cogí un taxi y me paré en el bar al que siempre voy a tomar la última copa. Me fui pronto porque no tenía llaves y María tenía que levantarse temprano. Lo siguiente fue la llamada a las 4.20 horas.


- ¿No le notó nada raro a su hermano?
-No desconfié de él esa noche. Una de las cosas que se ha criticado mucho es lentitud de la Policía, pero el domingo a las 19.00 horas tenía a un agente de Homicidios en el domicilio, que sólo hizo una inspección ocular. Yo no estaba porque estaba con mi hija. Cuando encendí el móvil María me lo dijo y llamé. Concerté una cita con el Grume (Grupo de Menores de la Policía) y mi hermano.


- ¿Y no notó a Miguel más nervioso de lo normal?
-No. En otra visita fueron a tomar pruebas y se llevaron la silla de ruedas, que estaba en el cuarto que usamos de trastero.


- ¿Qué versión es la que se cree?

-De todo lo que ha dicho, puede que esté la verdad, si falta algo no lo sé.


- ¿Usted participó incluso en dos reconstrucciones?

-Me llevaron como morador, porque la casa es de Miguel, pero me tuvieron cinco horas en la cocina, en la primera y siete horas en la segunda, siempre de pie. No llegué a participar en ninguna, ni siquiera en la que participó el menor.


- ¿Quiere decirle algo a su hermano a través de la prensa?
-El día que tenga que hablar con él, voy a hacerlo a la cara. Lo que pasa es que no me encuentro preparado para tener una charlita con él. Él sabe que algún día lo perdonaré, pero cuando esté cerca de la caja de pino. La vida no me la ha arruinado mi hermano, lo que él ha hecho ha sido el detonante, me la ha arruinado la presión mediática, no se ha hado nunca la oportunidad de la duda, me han criminalizado todos.

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