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Miles de católicos defienden su "verdadero" modelo de familia

el 27 dic 2009 / 17:18 h.

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Sacerdotes en la misa con motivo de la Fiesta de la Sagrada Familia celebrada esta mañana en Madrid.

La misa de las familias cristianas en la plaza de Lima madrileña tuvo un final inesperado de la mano del fundador del Camino Neocatecumenal, Kiko Argüello, quien logró el milagro de que los Reyes Magos adelantaran su llegada a Madrid para sorpresa de los niños que asistían a la ceremonia religiosa.

El insólito hecho, que dejó a los niños un tanto trastocados por el adelantamiento de fechas, obligó al cardenal Antonio María Rouco a aclarar que los magos de Oriente volverían a Madrid el día 6 de enero, y que sólo habían venido de visita para saludar a las familias cristianas y traer unos regalos para niños necesitados.

La cabalgata de reyes, con Melchor, Gaspar y Baltasar montados en dromedarios y cargados de paquetes, llegó desde Sevilla, acompañada por la banda de música de Jesús de los Gitanos, que interpretó villancicos y canciones del Camino Neocatecumenal.

Fue el cierre para un acto litúrgico que este año tenía proyección europea, centrado en la defensa de la familia tradicional cristiana "la mejor escuela donde se aprende a vivir los valores que dignifican a la persona y hacen grandes a los pueblos", en palabras del Papa desde el Vaticano en una transmisión por vídeo conferencia.

Desde las diez de la mañana miles de familias, seguidores de distintos movimientos y nuevos carismas de la Iglesia católica, sacerdotes y religiosas se fueron congregando en la plaza y en sus aledaños en torno a las pantallas que retransmitían el acto, atendiendo a la llamada del cardenal y arzobispo de Madrid en defensa de la familia cristiana.

El intenso frío, apenas disimulado por un tímido sol que disipó la amenaza de lluvia, no fue obstáculo para que la plaza de Lima, situada en una de las principales arterias de la capital -el Paseo de la Castellana- cerrada al tráfico para la ocasión por el Ayuntamiento madrileño, se llenara de banderas españolas y de distintos países europeos, enarboladas por grupos de matrimonios, acompañados de sus hijos.

El mensaje que han querido transmitir a Europa, y de ello dejó constancia expresa el cardenal Rouco en la homilía es que "ese otro lenguaje de los diversos modelos de familia, que parece adueñarse avasallador y sin réplica alguna, de la mentalidad y cultura de nuestro tiempo, no responde a la verdad natural de la familia, tal como viene dada al hombre desde el principio de la creación".

Los fieles asistentes al acto, los cardenales y obispos que arroparon al anfitrión, y los movimientos cristianos representados en el mismo junto con el Camino Neocatecumenal por cuya iniciativa se viene celebrando este acto en Madrid desde hace tres años, evitaron en esta ocasión politizar un encuentro con consignas contra el Gobierno.

Pero Rouco sí dejó el mensaje meridianamente claro: la familia fundada en la ley de Dios y en el amor a Jesucristo, que hoy se ha concentrado en Madrid, es "la familia verdadera".

Para el cardenal Rouco el panorama europeo actual "no es precisamente halagüeño" por la facilitación jurídica del divorcio "hasta extremos impensables", y por "la difuminación, cuando no de la eliminación, primero cultural y luego legal" de la consideración del matrimonio como la unión irrevocable de un varón y una mujer abierta a la procreación.

Junto a ello, la suplantación del derecho a la vida del nasciturus en la conciencia moral de un sector cada vez más importante de la sociedad y "en la legislación que la acompaña y estimula, por un supuesto derecho al aborto en los primeros meses del embarazo".

Es un panorama, ha dicho el arzobispo de Madrid, "a primera vista oscuro y desolador. Sólo a primera vista. En el trasfondo alumbran los signos luminosos de la esperanza cristiana. ¡Aquí estáis vosotras, las queridas familias de España y de toda Europa, para dar testimonio de esa esperanza y corroborarla!".

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