Local

‘Mis padres deciden’ pese al Supremo

el 11 dic 2012 / 20:34 h.

TAGS:

Las asociaciones de madres y padres de alumnos (Ampas) de los 12 colegios andaluces (siete en Sevilla) que solo admiten niños o niñas, a los que la Junta no renovará el concierto tras la sentencia del Supremo que avala que no se subvencione la educación diferenciada, se han unido en la plataforma Mis padres deciden para recabar firmas en defensa de su "derecho a elegir" el colegio de sus hijos y concienciar a la sociedad de su problema. La coordinadora de la plataforma, Gema García, defendió que la mayoría de los padres no podrán mantener a sus hijos en estos colegios si dejan de ser concertados por la Junta.

En enero toca renovar el concierto a los colegios para los próximos cuatro años y la Junta rechazará las solicitudes de los centros que no admitan alumnos de ambos sexos, siguiendo una política educativa que ya intentó implantar con una orden en 2009 recurrida por los centros y tumbada por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía. La Junta llevó el caso al Supremo, que desde este verano ya se ha pronunciado a su favor en dos casos: el del colegio femenino Elcható de Brenes y El Molino Azul de Lora del Río. La consejera de Educación, Mar Moreno, anunció que el fallo se aplicará a los 12 centros, en los que estudian 3.159 alumnos.

El Supremo sostiene que los centros sostenidos con fondos públicos no pueden incluir criterios de admisión del alumnado que discriminen por sexo, raza o religión porque lo prohíbe la Ley Orgánica de Educación (LOE). El Gobierno blindará las ayudas a estos centros en la reforma de la LOE que prepara pero no estará lista antes de enero, por ello incluyó una enmienda en los Presupuestos de 2013 que establece que la financiación pública podrá llegar también a los centros de educación diferenciada. La Junta, no obstante, mantiene su intención de negar las ayudas a estos centros.

En Sevilla hay siete colegios de este tipo: Elcható y El Molino Azul, Nuestra Señora de Lourdes (en Carmona) y los de la capital Ángela Guerrero, Albaydar, Ribamar y Altair. Todos presentarán en enero la solicitud para renovar el concierto sin hacerse mixtos. La directora de Elcható, Macarena López, defendió que "es un modelo que funciona y tiene demanda y son los padres los que deben decidir, no la administración". Según sus cálculos, si pierde el concierto -la Junta mantendrá las ayudas a los alumnos ya matriculados hasta que acaben el ciclo que cursan pero no concertará ningún curso nuevo- debería cobrar 250 euros al mes a los padres de sus alumnas, algo que "la mayoría no se puede permitir", por lo que "no ofertaríamos ningún primero y tendríamos que reducir la plantilla".

Gema García tiene un hijo estudiando 5º de Primaria en Altair
y una hija en 1º de ESO en Ribamar. Defiende que la educación diferenciada "es un modelo de calidad, da buenos resultados y mis hijos son felices. Si algo funciona hay que mantenerlo". Alega que no podría pagar ambos colegios si se suprime el concierto (su hijo mantendría la ayuda hasta terminar Primaria y su hija hasta acabar ESO) "y como yo muchos padres, Altair está en un barrio obrero y ahora muchos están en paro". "Yo no defiendo que un modelo sea mejor que otro sino que haya los dos y cada padre pueda elegir, hablamos a los niños de derechos y libertades y se quita a los padres la libre elección", dice. Ya han recogido 25.000 firmas que enviaron a la consejería.

  • 1