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Místicos en el siglo XXI

Recordemos las palabras de Rahnner: "El cristiano de mañana será místico o no será cristiano", y de Malraux: "El problema capital del final de siglo será religioso". El hombre antiguo fue creyente, pero la presencia de la religión ha ido disminuyendo.

el 15 sep 2009 / 00:13 h.

Recordemos las palabras de Rahnner: "El cristiano de mañana será místico o no será cristiano", y de Malraux: "El problema capital del final de siglo será religioso". El hombre antiguo fue creyente, pero la presencia de la religión ha ido disminuyendo. Muchos estiman una pronta desaparición de la misma, al menos, en las sociedades avanzadas. Es cierto que las iglesias pierden adeptos. No suscitan adhesiones, no seducen. Pero no confundamos Iglesia con Religión. Esta última está reapareciendo aunque sin control. Incluso diríamos que hoy se produce un exceso de credulidad puesto que se cree en demasiadas cosas. Se habla, así, de lo religioso después de la religión. Hoy, las iglesias no monopolizan la religión.

Si bien la experiencia no es generalizable, casi todos tenemos conciencia de haber sido visitados alguna vez, aunque no sepamos con certeza por quién. Se trataría de una Presencia Elusiva, cuya existencia nadie nos puede asegurar. Su aceptación implica riesgos, pero tampoco es un salto en el vacío, ya que puede ser razonable hacerse cargo de Ella recogiéndose mejor que ensimismándose. Si nos fiamos de esa Presencia, habrá que ponerse al servicio de lo que nos sugiera. Nadie ha visto a Dios. A Dios se le escucha y experimenta.

No seamos ingenuos. Dios es un ser revelado pero oculto. Además, la experiencia de la Presencia es difícil de ser comunicada. Cabe percibirla en momentos excepcionales, como enfermedad, muerte de un ser querido o bajo emoción estética. Nisa habla de tiniebla luminosa, Holderlin de luz oscura. Por tanto, el discernimiento de la presencia de Dios es problemático. El engaño es posible. La única señal segura es la transformación que experimenta la persona al optar por la muy difícil tarea de servir a los demás. Cabe una espera activa, un estar atentos. Armstrong advierte que una educación racional no basta; no se debería rechazar ninguna luz, aunque sea religiosa, si aporta sentido a este mundo. En el fondo de todas las religiones anida la compasión, que se encuentra más allá de la justicia y más acá del amor.

Colectivo de profesionales andaluces vicenteplural@hotmail.es

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