Cultura

Moncada revela en la Berlinale la cara desconocida de Nicaragua

"Krass, krass": en alemán significa algo así como "impresionante", y el tipo que se sienta en la butaca de al lado, miembro del jurado de la Berlinale, no para de decirlo mientras ve en la pantalla del cine la cara más recóndita de Nicaragua, La sirena y el buzo de la joven realizadora sevillana Mercedes Moncada.

el 15 sep 2009 / 22:36 h.

ALEJANDRO ÁVILA

"Krass, krass": en alemán significa algo así como "impresionante", y el tipo que se sienta en la butaca de al lado, miembro del jurado de la Berlinale, no para de decirlo mientras ve en la pantalla del cine la cara más recóndita de Nicaragua, La sirena y el buzo de la joven realizadora sevillana Mercedes Moncada.

Su película, una personalísima narración que une realidad y ficción, imágenes reales y dibujos animados, cuenta la muerte, el nacimiento y la vida de Simbad, un buzo que encontró muerto cuando empezó a rodar hace tres años y que "la gente decía que se había ahogado porque una sirena lo había tocado", según explica la propia directora.

Mercedes Moncada es una ciudadana del mundo que nació en la capital hispalense, ha vivido en México y considera Nicaragua su verdadera tierra. La pasión por su hogar del Pacífico le llevó a realizar su anterior documental, El Inmortal, en el que narra los efectos de años y años de guerra en el país centroamericano, de la Revolución Sandinista, de la contra y de la recontra, de, precisamente, "lo que la gente ya conoce de Nicaragua", comenta.

Ahora se ha propuesto completar la visión de su país, una tierra "multilingüe y multirracial, un lugar donde hay mucha gente que no habla español". Por eso se fue a filmar durante tres años a la costa atlántica, para "conocer y disfrutar la cultura miskita": un mundo encantado donde la gente comparte su día a día con "gnomos, espíritus y sirenas".

El trabajo de otros. Con La sirena y el buzo, Mercedes Moncada suma la tercera obra de su filmografía, un rumbo en solitario que inició hace más de seis con su opera prima, La pasión de María Elena. Cuenta que empezó a trabajar "para sobrevivir haciendo publicidad y videoclips en México" y que cuando dejó de disfrutar haciendo "el trabajo de otros", decidió emprender su propio camino.

Tras conocer al productor sevillano Gervasio Iglesias en un festival de cine, su empresa La Zanfoña -responsable, entre otras cintas, del éxito de 7 Vírgenes de Alberto Rodríguez- se ha convertido en la productora de su película, la misma a la que ahora le toca trabajar sin descanso en Berlín para que en todo el mundo pueda conocer la historia de Simbad, el buzo cuya alma una sirena transformó en tortuga.

El pasado jueves, más de 1.200 personas se emocionaron en un abarrotado Delphi-Filmpalast de la capital alemana en el primer pase abierto al público del filme de Mercedes Moncada. En dicho acto, la directora atendió las múltiples preguntas de la audiencia en un debate de lo más interesante inmediatamente posterior al pase. Ayer tenía previsto realizar un nuevo pase en Arsenal con el cartel de "no hay billetes" colgado. Los siguientes pases serán hoy, en la sala Cubix 7, y mañana en CineStar.

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