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Monchi: "Irme habría sido quizá lo más racional, pero yo atiendo al sentimiento"

El subdirector general deportivo del Sevilla analiza su labor tras una temporada especialmente difícil para él. Considera que no se le debe juzgar sólo por los fichajes y destaca su ilusión con el nuevo proyecto.

el 19 jun 2011 / 21:08 h.

Monchi, durante la entrevista.

- Antes de hablar del presente, hablemos del pasado. En su día remitió escuetamente su balance de la última temporada al que hizo el presidente. Ahora, más en frío, ¿cuál es para Monchi?

- El balance es el mismo. Creo que hay que hacer una bipartición, dífícil, pero hay que hacerla. Un quinto puesto no puede ser negativo. Seríamos osados si pensáramos así, pero es verdad que un quinto puesto con las sensaciones que hemos tenido posiblemente sea más negativo. La clasificación ha sido buena, pero las sensaciones han sido malas. En otros momentos fuimos quintos con sensaciones positivas, y en un proyecto tan ambicioso como el nuestro no podemos conformarnos con ser quintos, y menos aún si las sensaciones no han sido buenas.

De todos modos, no podemos perder el norte. Estamos en una liga particular de cuatro equipos, Villarreal, Valencia, Atlético y Sevilla a día de hoy, aunque siempre puede haber algún invitado como el Mallorca, el Athletic o el Málaga este próxima temporada. Y ocurre que un año se come uno el trozo del pastel que tiene más nata y otros, las sobras. Es muy difícil encontrar siempre el mejor trozo. Hay que valorar la cimentación del proyecto. El quinto puesto debe servirnos para corregir algunas cosas, pero también para confirmar la solidez del proyecto.

- ¿Qué explicación tiene para esas malas sensaciones?

- Ha habido muy poca regularidad, muy pocas sensaciones positivas a lo largo de la temporada. Los buenos momentos han sido contados...

- También es verdad que el equipo llegó a semifinales de Copa, pudo eliminar al Oporto...

- Sí, pero en general no hemos conseguido una regularidad que nos haya hecho sentir cómodos, aunque el resultado final no haya sido malo.

- ¿Cree quee ha perdido la perspectiva desde fuera de lo que se debe exigir a la entidad?

- No puedo acusar a nadie de eso porque nosotros mismos hemos sido los culpables de crear ese estado de exigencia. Nuestro mensaje siempre ha sido muy ambicioso. El responsable de esa presión soy yo, y tengo que asumirla. Pero sí es verdad que no podemos perder el norte. Fracaso es lo del Dépor, que ha bajado a Segunda. Eso sí es un fracaso, como dijo Lendoiro en su día.

- Hablemos de entrenadores. Marcelino ha sido finalmente el elegido de la terna que completaban Marcelo Bielsa y Joaquín Caparrós. ¿Qué motivó esa decisión?

- Con Marcelino tengo un buen feeling desde hace tiempo, como puedo tener con Quique o tuve con Manzano en su momento, pero por ejemplo Quique ahora no ha estado. Con Marcelino he mantenido una relación que de un cien por cien ha influido un uno por ciento. Hemos intentado hacer un análisis lo más objetivo posible mezclado con algunos aspectos subjetivos. Para este momento, con estas circunstancias, hemos pensado que él tiene más pros que contras que el resto. Es una persona metódica, organizada, con una capacidad de trabajo tremenda... Pero siendo todo eso importante, lo que nos conquistó fue la ilusión que irradiaba. Se le caía la ilusión por los lados, en la mirada, en la forma de hablar... era un continuo desborde de ilusión. Y yo siempre lo digo: cuando a alguien le ilusiona estar en el Sevilla, es importante; no definitivo pero sí importante.

- ¿Por qué no se ha elegido a Caparrós?

- No quiero entrar en particularidades porque no creo que sea justo. Joaquín, posiblemente, podría entrenar al Sevilla; y Bielsa; y otros entrenadores más que no han salido a la luz. Ha sido más una eliminación por cosas positivas que por negativas; ha sido más lo bueno de Marcelino que lo malo de los demás, un examen en el que hay habido un 10, un 9,5 y un 9,75.

- Hablemos de usted. Desde hace tiempo se le ha visto a la defensiva, dolido... ¿Se siente especialmente señalado por lo ocurrido la pasada campaña?

- Tengo una cosa muy clara: nadie es eterno en el puesto. Sé que la crítica es necesaria, que no puedes majear todas las informaciones y que la crítica constructiva siempre es buena. Decir si Romaric es bueno o malo pues... siempre hay criterios. No puedo obligar a la gente que opine bien de Romaric; ni de Dabo; ni de Palop; ni de Negredo. Eso no me preocupa. Lo que me duele es que alguien, sabiendo que es mentira lo que está contando, quiera hacer daño. Y ahí ya es la persona, no el director deportivo. Y sobre todo en un tema que me crea mucha... frustración, como es el económico. Si yo quisiera ganar dinero, mucho dinero, mucho más que en el Sevilla, o subirme el sueldo, ya me habría ido. Lo sabe el presidente, el director general... Nunca he valorado ese tema en mi carrera. Y yo soy como soy: se me ve venir desde lejos. No estoy enfadado porque digan que me he equivocado con Negredo, Dabo o Kanouté. Eso puedo valorarlo, consentirlo... pero no trago cuando se miente. Y me han hecho daño a nivel personal. Si yo soy lector, oyente o televidente y veo ciertas cosas, digo: ‘Vaya hijo de p... es el director deportivo del Sevilla'. Yo tengo muchos defectos, pero no soy aprovechado ni materialista. Que creen una opinión sobre si ficho mejor con dinero o sin él va dentro del sueldo, pero lo que no permito es que se ataque a la persona en algo que es mentira.

- ¿Alguna vez ha pensado: ‘Me marcho, y lo hago como el mejor director deportivo en la historia del Sevilla'?

- Eso me dicen mis amigos. Pero es muy difícil encontrar lo que encuentro todos los días cuando abro esa puerta, que es trabajar en el club por el que mueres puesto que soy sevillista y, además, desarrollo mi vida profesional en él. Siempre digo en las charlas que no hay mejor sitio para trabajar que donde uno quiere. Yo no encontraría nunca un sitio más idóneo. Quizá irme habría sido una idea más racional, pero no atiendo al raciocinio, sino al sentimiento. ¿Qué tiempo estaré aquí? Esto es un noviazgo en el que igual un día la novia me dice ‘Ya no te quiero' o yo pienso que no puedo aportar más.

- ¿Considera que se ha equivocado más que en anteriores ocasiones a la hora de fichar?

- Haciendo un análisis frío, yo no sabría decir si el porcentaje de errores ha sido mayor en los primeros años que en estos últimos... Lo que pasa es que ahora son más llamativos porque el nivel de exigencia es mayor y, fundamentalmente, porque el coste es más importante. Yo creo que el porcentaje ha sido más o menos similar, pero no podemos analizar algo global de forma particular. El trabajo del director deportivo no es sólo fichar, sino hacer también otras muchas cosas. Me gustaría oír que me he equivocado en Dabo pero he creado una dirección deportiva que es la referencia de todas en España; o qué hace la cantera. Luce menos, pero también es trabajo mío. Si analizamos el tema de los fichajes, pues seguro que me equivoqué el primer año con algunos cuyos nombres no digo por respeto; y el segundo; y el tercero... Pero creo que en el balance general el porcentaje de aciertos aún es superior al de errores. Si valoramos sólo los fichajes, habría que mirar el coste de mercado de la plantilla actual.

- ¿Cree por tanto que se le juzga sólo por su errores?
- Es un análisis muy parcial valorar al director deportivo por los fichajes. Yo he hecho muchas cosas que quedan para el club. El día que me senté por primera vez en mi despacho no había nada y el que venga detrás de mí va a tener un proyecto más sólido, una estructura... Eso también es trabajo del director deportivo. No se trata sólo de si Dabo es bueno o malo. Todo eso es lo que solventa que en un año malo quedemos quintos. No se valora que cinco o seis jugadores del filial estén con el primer equipo.

- Personalmente, ¿le ha venido bien la defensa a ultranza que ha hecho de usted el presidente de la entidad?

- Me motiva, me llena, porque es él. Aquí estaré hasta que José María del Nido quiera. Yo tengo que rendirle cuentas a él. Y que haga esa defensa me hace sentirme orgulloso del esfuerzo que hacemos diariamente, porque él sabe lo que hago a diario. Ni los periodistas ni los aficionados tienen acceso a todo, pero él sí, y por tanto cuenta con más argumentos para valorar y juzgarme.

- Hablemos de otros nombres propios. Negredo dice que estará intranquilo hasta el 15 de julio, día en que expira el plazo para que el Madrid le repesque...

- Tenenos dos opciones: esperar o esperar...

- Ya, pero hay hilo directo entre los dos clubes, ¿no?

- Yo no sé si mañana al Madrid, que tenía pensado firmar a Drogba, por poner un ejemplo, se le cae Drogba, su sustituto es Dzeko y se le cae también, y el de Dzeko es Pepito y se le cae y dicen ‘Vamos a fichar a Negredo'. Sergio Ramos se fue a las diez y media de la noche del 31 de agosto... Yo la sensación que tengo es que Negredo no se irá. Pero hay una cláusula en el contrato que dice que hasta el 15 de julio hay que esperar porque el Madrid tiene un derecho de recompra.

- Mientras tanto, se busca un delantero y un central. En el caso de éste último parece que podría estar en España...

- Las características del perfil que el técnico nos ha pedido se adaptan más a un jugador al que ya conoce, que conozca el futbol español, que no tenga la barrera del idioma... Pero esto no va a ser definitivo. Si reduces el ámbito de búsqueda, centrales en España válidos para el Sevilla no hay tantos. A lo mejor, algunos a los que no llegamos económicamente y otros que no nos gustan.

- ¿Qué le parece todo lo que ha ocurrido estos días entre Marcelino y el Betis?

- Hace tiempo iniciamos una política que es respetar al Betis pero sin hablar de él. Creo que todo se ha sacado de madre, de madre, pero no voy a ser yo quien alimente ese debate porque creo que no lleva a nada a ninguno de los dos clubes.

- ¿Y qué piensa el técnico?

-Le he dicho: ¿Te has dado cuenta de que has llegado a la ciudad de Sevilla, no? (sonríe)

- Hablemos de la cantera y en concreto de la apuesta por José Gómez Campaña...

- No hay ningún jugador que haya hecho lo que él: pasar del cadete al Sevilla Atlético estando éste en Segunda. Reyes lo hizo del cadete al Tercera. Apostamos por Campaña porque su proyección se veía venir. Creemos que es un jugador al que no hay que ver más, sino evaluarle arriba; por él y porque cuando uno sube deja un espacio, y viene por detrás un chico, Josabeth, con muy buenas condiciones y queremos que crezca. Pero, sobre todo, porque consideramos que Campaña está preparado para ser uno más. En el puesto de mediocentro de creación el hueco se lo hemos dejado a él. Dijimos: ‘Vamos a fichar a Trochowski porque el espacio de Amalfitano puede ocuparlo Campaña, ya que es más parecido a él que Trochowski'.

- Por último: ¿La minirevolución que se va a llevar a cabo en la cantera responde a una necesidad o a un mensaje de renovación?

- Hace un par de años emprendimos un proyecto cuyo lema era ‘formación por encima de la competición', y hay que ir viendo las cosas que se han hecho. Para seguir creciendo creemos que debe haber cambios puntuales, de piezas, cambio de entrenadores y posiblemente también en el área de tecnificación.

 

 

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