Local

Monteseirín apuesta por el Plan Centro y las setas en su adiós

En marzo saltó la noticia: Alfredo Sánchez Monteseirín no será el candidato del PSOE en 2011, cuando cumplirá 12 años al frente del Consistorio. En esta recta final de su mandato, apostó por dos grandes proyectos: el de la Encarnación y la reordenación del tráfico en el Centro. Contra viento y marea decidió seguir adelante con ellos, con un resultado dispar.

el 25 dic 2010 / 20:00 h.

TAGS:

Olmedo posa delante de un polvorón gigante de La Muralla que se repartió en el centro comercial Plaza de Armas de Sevilla.
Aunque el entorno del regidor conocía su decisión de no presentarse a la reelección desde hacía meses, fue el presidente de la Junta, José Antonio Griñán, quien la hizo pública a través de una entrevista difundida por una agencia. Y lo hizo un día después de que el Tribunal Supremo ratificara la condena a prisión de un ex cargo municipal socialista por el caso de las facturas falsas, y a sólo unos días del congreso regional en el que Griñán se disponía a tomar el relevo de Chaves al frente del partido. El fondo no sorprendió en Plaza Nueva, las formas y los tiempos, sí. Porque las palabras del presidente autonómico abrieron oficialmente el debate de la sucesión, latente desde hacía mucho tiempo; y precipitaron los acontecimientos. El delegado de Urbanismo, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, se postuló para relevar a Sánchez Monteseirín, pero la decisión del partido fue otra: en mayo, el PSOE de Sevilla aprobó por unanimidad que el candidato fuese Juan Espadas y en junio la ejecutiva del PSOE andaluz ratificó la propuesta. Gómez de Celis, entonces, dejó el Consistorio para recalar en la Consejería de Obras Públicas. El alcalde, en cambio, anunció que agotaría el mandato.


Y entre las prioridades de su agenda hay una que se ha convertido en obsesión: la Encarnación, que no tendrá parada de Metro pese a la insistencia del alcalde. El pasado 19 de diciembre, se inauguró por fin el nuevo mercado bajo los parasoles, para alegría de unos placeros que aguantaron 37 años de provisionalidad. Eso sí, antes el alcalde tuvo que apostar fuerte. En el Pleno del 15 de julio, el voto de calidad del regidor sacó adelante una propuesta para seguir con la obra, pese al informe contrario del Consejo Consultivo, que rechazó el segundo modificado del proyecto (el coste se disparó de 51,2 a 89,7 millones de euros. El Ayuntamiento tendrá, además, que pactar con Sacyr los gastos extras). La constructora anunció que la obra acabaría el 31 de diciembre, pero no será hasta finales de febrero o marzo de 2011, cuatro años después de la fecha inicial. Y la pasarela sobre Imagen no se podrá transitar, un recorte que resta aún más a un proyecto polémico donde los haya.

Otra de las apuestas del alcalde fue el cierre del Centro al coche, una medida extendida por las ciudades europeas con patrimonio a proteger. Sin embargo, la puesta en marcha de las 21 cámaras que velan porque los conductores sin autorización no estén más de 45 minutos dentro del Centro provocó largas colas para tramitar el permiso y el rechazo de comerciantes, vecinos, consumidores y del PP, que recurrió incluso a los tribunales. Sin embargo, los resultados de los primeros días fueron buenos: el pasado 17 de diciembre, Tráfico empezó, tras meses de información, a multar a los infractores y entraron en el casco antiguo un 17% menos de coches en hora punta.

Y si este plan provocó un fuerte rechazo, las peatonalizaciones de Asunción y San Jacinto no fueron para menos, si bien con el fin de las obras se acallaron muchas de esas voces críticas.

El 17 de octubre, el alcalde también vio los frutos de su trabajo en la reinauguración de la Plaza de España, en un acto, eso sí, empañado por las protestas de funcionarios. Nueve millones de euros y dos años de obras devolvieron a los sevillanos el símbolo de la Expo del 29, olvidado durante años. Lo que no pudo inaugurar el alcalde en 2010 fue la ampliación de Fibes, ni los pasos soterrados de Bueno Monreal y la ronda del Tamarguillo, así como tampoco la ampliación del tranvía hasta Viapol.

  • 1