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Monteseirín pone en manos de los militantes su relevo en el Consistorio

Chaves lanzó el guante y a Monteseirín no le quedaba más que recogerlo. Un día después de que el presidente de la Junta dejara en manos del alcalde la posibilidad de presentarse a la reelección, ayer el regidor dijo que no será él quien tome la decisión. Foto: José Manuel Cabello.

el 15 sep 2009 / 20:24 h.

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Chaves lanzó el guante y a Monteseirín no le quedaba más que recogerlo. Un día después de que el presidente de la Junta dejara en manos del alcalde la posibilidad de presentarse a la reelección, ayer el regidor dijo que no será él quien tome la decisión, porque son los progresistas de Sevilla los que deben elegir.

En declaraciones a Radio Sevilla, el alcalde, Alfredo Sánchez Monteseirín, dejó ayer en manos de los militantes y los "progresistas" de Sevilla su candidatura en representación del PSOE, por cuarta vez consecutiva, a la Casa Grande. Ambiguo, sin enseñar todas las cartas, el regidor afirmó que son "los propios compañeros" los que han de decidir si debe seguir en la batalla. Por tanto, no será una decisión suya, avalada por el partido y condicionada por el interés general, la que lo lleve a esa candidatura, que era lo que justo el jueves había manifestado Chaves ante los mismos micrófonos.

Monteseirín argumentó su postura en el hecho de que, a día de hoy, su proyecto político, de "gestión innovadora y ambiciosa", ya no le pertenece en exclusiva, sino que es "de los socialistas". "Diría más, pertenece a los progresistas de la ciudad y, por tanto, son ellos los que tienen que determinar en un momento concreto si quieren que yo siga al frente de este proyecto o que venga otro alcalde socialista a llevarlo a cabo", resumió el alcalde.

Una cosa sí dejó caer con claridad: su intención de agotar el mandato, hasta 2011, pese a que las peleas internas que mantiene con su secretario general en la provincia, José Antonio Viera, las reestructuraciones de su equipo o la tardanza en algunos proyectos emblemáticos hacen que la oposición pida constantemente su marcha. Monteseirín afirmó que "en estos momentos" su única "ambición", su "reto personal y político" es terminar la legislatura y tener siempre una sucesión socialista, sea él mismo el alcalde o sea uno de sus compañeros. "Lo único que quiero es que en 2011 y luego, más adelante, cuando yo me vaya, el que me suceda sea también un alcalde socialista", añadió en la entrevista. En este punto sí que coincide plenamente con Chaves, quien aseveró: "Se ha hecho una buena gestión y el alcalde va a continuar".

Reacciones. Las palabras de Monteseirín encontraron un rápido eco en la oposición. Así, el presidente de los populares andaluces, Javier Arenas, calificó de "coherente" el apoyo de Chaves, al que calificó del "peor gobernante autonómico", al "peor alcalde de España", en referencia a Sánchez Monteseirín. Arenas sostiene que la "percepción" que tiene de los electores de Sevilla es que el proyecto del PP gana enteros y que el próximo regidor será Juan Ignacio Zoido. "El cambio es imparable y los ciudadanos lo reconocen como el próximo alcalde", dijo. Sin embargo, la mano derecha del alcalde, el edil de Urbanismo, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, criticó la "rabieta" de Arenas al atacar por "frustración" al regidor y lo tildó de "campeón de las derrotas". "Monteseirín agotará su mandato porque tiene la confianza del secretario general del PSOE-A, Manuel Chaves", concluyó.

División. El intento de Monteseirín de buscar el abrigo de los militantes, de la base del PSOE, se justifica en la división interna que sufre la formación, polarizada entre los defensores de Viera y los del propio Monteseirín. Evitar que la decisión de la candidatura venga sólo de la dirección es una manera de integrar las máximas sensibilidades. Chaves, sin embargo, insistió el jueves en que no ve esa división, sino que el hecho de que haya dos y tres listas en las asambleas de distrito -el último tablero de batalla de la pugna por el poder entre los dos líderes de los socialistas- es algo que "siempre" se ha dado en un partido con "muchos movimientos".

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