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Monteseirín se aferra al PSOE federal y tensa su pulso con Viera

Monteseirín intensificó ayer aún más su enfrentamiento con la Ejecutiva provincial del PSOE. En un nuevo capítulo de los cruces de declaraciones entre el alcalde y Viera, el regidor afirmó que la elección del candidato de 2011 no se dirimirá en la provincia, sino en la estructura federal del partido.

el 15 sep 2009 / 11:17 h.

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Monteseirín intensificó ayer aún más su enfrentamiento con la Ejecutiva provincial del PSOE. En un nuevo capítulo de los cruces de declaraciones entre el alcalde y José Antonio Viera, el regidor afirmó que la elección del candidato de 2011 no se dirimirá en la provincia, sino en la estructura federal del partido.

Sus palabras se enmarcan en una batalla interna con unos antecedentes claros -la colisión en la elaboración de las listas de 2007, la salida de Viera del Ayuntamiento y la reelección de éste como secretario general el pasado verano- y con dos episodios cuyo desenlace puede ser decisivo y que se desarrollarán en los próximos días: el encuentro entre el secretario general y el grupo municipal para evaluar la situación del PSOE en la capital, y el comité provincial, convocado para finales de mes, que abrirá el proceso de elecciones en las asambleas locales. Rutas que conducen a un escenario definitivo: la apertura del proceso de designación del candidato a las elecciones municipales que se iniciará a mediados de 2010.

En este contexto, los dos referentes del PSOE de Sevilla se han enzarzado en un cruce de declaraciones públicas que ha revelado que las heridas del último congreso, lejos de cicatrizar, han dejado un escenario político difícilmente sostenible. La Ejecutiva Provincial, elegida por una amplia mayoría, está completamente distanciada del grupo municipal del principal Ayuntamiento y uno de los referentes de la política local socialista a nivel nacional. Hasta el punto de que el alcalde resta, como hizo ayer, poder a la estructura que dirige Viera en la capital.

"Dentro del PSOE -apuntó Monteseirín- siempre he defendido el derecho de los militantes para elegir candidatos, con voto individual y secreto. Hay que recordar que yo mismo fui candidato del PSOE por primera vez tras un proceso de primarias. Esto no es incompatible con que las decisiones las adopte un órgano del partido. En el caso del Ayuntamiento de Sevilla, la última instancia, es la Ejecutiva federal".

Teóricamente, la lectura de Monteseirín encaja con los estatutos del partido, aunque con sensibles matices. El proceso de primarias está permitido -aunque no es una opción que el sector crítico baraje en estos momentos-. Sólo hay que presentar, una vez que se abra el proceso de elección de candidatos, un porcentaje de firmas de militantes. Posteriormente, es sometido a votación.

Y, como dice Monteseirín, haya o no haya primarias, la designación del candidato en las grandes capitales corresponde a la ejecutiva federal. Pero en la práctica, el PSOE provincial tiene una gran influencia en ese nombramiento y difícilmente se hará en contra de su criterio, aunque los estatutos lo permitan. Otra cuestión es que ese papel sea sustituido por la Ejecutiva local que incluyeron los socialistas en la resolución del último congreso y en el que tienen puestas muchas de sus expectativas los críticos. Pero eso está supeditado a un informe de la Ejecutiva Provincial.

En cualquier caso, es un debate planteado con tres años de antelación. Pero que responde a las dos citas claves que se celebrarán en las próximas semanas. La reunión entre Viera y Monteseirín será el principal termómetro que reflejará el estado de las relaciones entre los dos líderes socialistas y las opciones de que la convivencia se convierta en algo más habitable.

Las asambleas que arrancarán con el comité provincial de finales de mes determinarán hasta qué punto puede el PSOE provincial influir en la estructura de la capital. Hay mucho en juego. El proceso previo al último congreso reveló el nivel de movilización de los críticos en la capital. Lograron ganar en la mayoría de las asambleas y escenificar su poder en distritos como Centro, Nervión, Macarena o Este. Las elecciones previstas para octubre determinarán los nuevos secretarios generales y si la ejecutiva -tras haber ganado en el último congreso- es capaz de romper el blindaje del sector crítico en la capital.

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