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Monteseirín y Viera escenifican su reconciliación

La reunión entre el grupo municipal y la ejecutiva provincial del PSOE fue, sobre todo, una foto, una escenificación de que había que dejar atrás los enfrentamientos internos y abrir una nueva etapa.

el 16 sep 2009 / 00:13 h.

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La reunión entre el grupo municipal y la ejecutiva provincial del PSOE fue, sobre todo, una foto, una escenificación de que había que dejar atrás los enfrentamientos internos y abrir una nueva etapa. José Antonio Viera y Alfredo Sánchez Monteseirín hicieron un llamamiento a la "responsabilidad y la coordinación" a ediles y altos cargos del partido.

Ha tenido que transcurrir casi un año de disputas y enfrentamientos internos, varias intervenciones del PSOE regional, una crisis económica y la percepción de que por las fisuras internas se estaban escapando votos que podían derivar en una derrota en 2011 para que la dirección del partido y los distintos sectores en los que se dividen los socialistas sevillanos arropasen públicamente al alcalde, Alfredo Sánchez Monteserín, y al Gobierno de la ciudad. Ése fue el mensaje que se quiso transmitir con la reunión de ayer. Se eludieron los temas polémicos y se obviaron los movimientos internos aún existentes. Todo el debate se centró en hacer un llamamiento a la coordinación interna, a una tregua mediática, a la elaboración de un plan de comunicación, a la necesidad de poner en valor los proyectos municipales para este año y a subrayar la necesidad de responder a una oposición que se ha hecho fuerte en muchos barrios.

Más de una veintena de asistentes y un documento marco que recoge compromisos electorales y unas líneas básicas de trabajo interno no eran el escenario ni los elementos adecuados para abordar los temas que han marcado la confrontación interna estos meses. Arrancó el alcalde con un llamamiento a la responsabilidad, a un cierre de filas, que secundó José Antonio Viera. Fue un intercambio de discursos entre los dos dirigentes dirigidos a concienciar a concejales y dirigentes del partido de la "irresponsabilidad" que supone seguir con las guerras internas cuando el propio presidente de la Junta, Manuel Chaves, ha llamado al orden y cuando las previsiones electorales para el año 2011 no son precisamente positivas.

"En ningún momento ha existido una falta de apoyo, ni muchísimo menos. En una organización como la nuestra es lógico que aparezcan algún tipo de discrepancias, pero en modo alguno ha habido una usurpación de las funciones que cada uno tiene que llevar", señaló el secretario general, José Antonio Viera, a la salida de la reunión.

En esta reconciliación pública ha habido un factor determinante: la decisión de la dirección regional del PSOE de excluir a Alfredo Sánchez Monteseirín de la candidatura al Parlamento europeo, en contra de los planteamientos de la dirección provincial, de los ediles afines a José Antonio Viera y del propio regidor, que abogó públicamente por compatibilizar las dos responsabilidades institucionales. El secretario provincial hizo alusión ayer por primera vez a este hecho: "El PSOE cuando toma decisiones de esta índole busca una respuesta a los distintos escenarios institucionales y de partido para que podamos hacer las cosas con eficacia y en el caso del alcalde con dedicación absoluta a sus funciones". Esta exclusión ha cerrado el debate sobre una salida del alcalde antes del final del mandato y ha obligado a los socialistas a definir un discurso común ante 2011 que gira en torno a la figura de Monteseirín. Al menos, hasta que se determine quién será el siguiente candidato.

En estos dos años -siguiendo una línea ya definida en los últimos meses por ediles como Francisco Fernández o Alfonso Rodríguez Gómez de Celis- el PSOE quiere reforzar su presencia en los barrios y buscar la confrontación con el PP de Juan Ignacio Zoido. "Tiene una actitud miserable, indigna. Cuando la ciudadanía se enfrenta al drama de la crisis se dedica a sembrar dudas y a provocar fotografías como la de un concejal tirando de una silla de ruedas en la calle", criticó Viera.

Pese a los intentos por eludir cualquier cuestión conflictiva, el debate sobre el futuro de Emilio Carrillo sigue latente. Ayer, como estaba previsto, no se abordó en la reunión, ni nadie quiso referirse públicamente a la situación del concejal. Pero Carrillo llegó solo y sigue sin cerrar su periodo de reflexión. Los dos sectores del partido quieren dejar aparcada esta cuestión el máximo tiempo posible para evitar otra foto que desestabilice el equilibrio que se logró aparentar ayer.

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