Montoro anuncia 500 millones más para Andalucía pero la Junta prevé menos ingresos

El Ejecutivo andaluz prevé una bajada del 3,7% en las transferencias del Estado por el recorte de las entregas a cuenta y el límite del déficit. La caída de ingresos complicará el presupuesto de 2015

el 31 jul 2014 / 23:01 h.

REUNION CONSEJO DE POLÍTICA FISCAL Y FINANCIERAEl Gobierno andaluz denunció ayer que recibirá menos dinero del Estado de lo que había previsto para diseñar los presupuestos de 2015. El Ministerio de Hacienda comunicó a Andalucía que los ingresos por entregas a cuenta –el dinero que le corresponde por la recaudación de impuestos en la comunidad– se verán reducidos un 1% el próximo año. La Junta esperaba beneficiarse del aumento en la recaudación de los tributos del Estado, porque hace sólo un mes el ministro Cristóbal Montoro anunció que el Gobierno elevaría las entregas a cuenta a las comunidades en 3.900 millones de euros, un incremento del 4,8%. Pero en lugar de crecer habrá un ajuste imprevisto de los ingresos. Eso, unido a la obligación de cumplir con un ajuste del 0,7% del déficit en 2015, se traducirá en un recorte del 3,7% en las transferencias totales del Estado a Andalucía, según el cálculo que hizo ayer la Consejería de Hacienda. La consejera María Jesús Montero se enteró de estos datos mientras estaba reunida en el Consejo de Política Fiscal y Financiera, con el ministro y sus homólogos en el resto de comunidades. Pero de ello no se informó en la reunión. Los datos de entregas a cuenta, un documento necesario para diseñar el presupuesto autonómico, llegaron por fax a la consejería en Sevilla, y luego se los hicieron llegar a Montero en Madrid, según el relato de su departamento. Entretanto, el Consejo de Política Fiscal estaba abordando la refinanciación del Fondo de Liquidez Autonómica (FLA), y el ministro había anunciado que las regiones acogidas al plan de rescate se beneficiarán de una reducción del 1% de los tipos de interés, lo cual les dará más liquidez para ponerse al día en el pago a proveedores. Esta medida supondrá un ahorro de 2.047,18 millones para las autonomías más endeudadas acogidas al FLA, dijo Montoro. Pero la Junta denunció que esa inyección de capital será «insignificante» y no amortiguará la pérdida en los ingresos por las entregas a cuenta del Estado. «Supondrá para este año un ahorro de 73 millones que no compensa los 80 menos» para la financiación de este año, dice la consejera. Sin embargo, al término de la reunión, el número dos del Ministerio, Antonio Beteta, respondió a estas críticas y dijo que Andalucía sale del Consejo de Política Fiscal con 502,25 millones: 295 por el FLA y 342,25 por las devoluciones de las liquidaciones negativas. A esto habría que restar 135 millones de la reducción de las entregas a cuenta, admitió. «Lo que es la entrega a cuenta pura y dura en el caso de Andalucía decrece un 4,74%», dijo Beteta, dando una cifra del ajuste mayor a la calculada por Montero. El Ministerio también ampliará un año de amortización y un año de carencia del FLA de 2012, con 2.080 millones más de liquidez para las comunidades del fondo de rescate en 2015. Las regiones deberán destinar este ahorro al pago a sus proveedores, a reducir el pago medio de plazo y al déficit, nunca a financiar gasto corriente. Montero no aclaró si aceptará estas condiciones para obtener más liquidez, pero adelantó que los grandes beneficiarios en Andalucía no serán los proveedores del ámbito sanitario, educativo y de servicios sociales, sino las grandes constructoras y la industria farmacéutica, porque ellas son los sectores con los que la Junta acumula más retraso en el pago de su deuda. Cuadrar cifras. Hace días que la Junta esperaba conocer la cifra de ingresos –necesaria para cuadrar las cuentas del año que viene–, pero sin conocerlas, se aventuró a anunciar que los presupuestos de 2015 serían «expansivos», los primeros de la crisis, y que incluirían medidas importantes para reponer algunos de los derechos que se han recortado estos años: las pagas extras íntegras de los empleados públicos y la jornada (y el salario) completo de los sanitarios eventuales, cuyo contrato se había reducido al 75%. El anuncio de ayer podría descuadrar las expectativas del Gobierno andaluz de PSOE e IU. Los socios deben pactar ahora la elaboración de un presupuesto constreñido, «el más difícil de la legislatura», dicen, a sabiendas de que si no logran ponerse de acuerdo, el pacto podría resquebrajarse y se precipitaría un adelanto electoral. Esta opción no la barajan abiertamente ninguno de los dos partidos, que tienen «voluntad de entendimiento», pero el escenario político inmediato impide descartar de plano cualquier posibilidad. Dos son los elementos que arrojan incertidumbre: primero, que la rivalidad PSOE-IU se acrecienta mientras más cerca están las municipales (mayo de 2015); y segundo, que el peso que ha adquirido la presidenta Susana Díaz en el PSOE federal, más el horizonte de unas primarias para elegir al candidato socialista a la presidencia del Gobierno podrían precipitar otro calendario electoral en Andalucía. La decisión de Díaz, por ahora, es agotar el mandato.

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