Cultura

Morante de la Puebla volverá a vestirse de torero

El rumor venía cobrando forma desde que el diestro de la Puebla viajó a México en compañía de su íntimo amigo, el también matador sevillano Antonio Barrera. El propio Morante había confirmado que, de retomar la actividad taurina, lo haría en la plaza de toros Monumental de México. Si no hay sorpresas, el día de Reyes será la fecha elegida por el artista cigarrero.

el 14 sep 2009 / 20:34 h.

El rumor venía cobrando forma desde que el diestro de la Puebla viajó a México en compañía de su íntimo amigo, el también matador sevillano Antonio Barrera. El propio Morante había confirmado que, de retomar la actividad taurina, lo haría en la plaza de toros Monumental de México.

Finalmente, si no hay sorpresas de última hora en la rueda de prensa que se habrá celebrado esta noche (en horario español) en la ciudad de México, será el día de Reyes la fecha elegida por el imprevisible artista cigarrero para volver a enfundarse el traje de luces. Según ha trascendido, Morante podría actuar mano a mano con el excéntrico diestro azteca El Pana, o en una confirmación de alternativa.

Morante de la Puebla llevaba retirado de los ruedos desde el pasado 9 de junio, fecha en la que toreó en la plaza de toros de Granada cortando dos orejas a su segundo enemigo. Tan sólo tres días antes había actuado en solitario en la tradicional corrida de la Beneficencia de Madrid, cuajando una extraordinaria actuación ante el sexto ejemplar de la tarde; un memorable pronunciamiento después de haber sido levemente herido que volvió la moneda de un festejo que caminaba cuesta abajo. Pero Morante había protagonizado otro arranque de torería muy en su segundo compromiso de la Feria de Abril, triunfando por encima de todas las circunstancias el mismo día en el que Talavante era sacado por la Puerta del Príncipe.

Aquellos dos acontecimientos debieron poner al límite el motor de un torero que, para entonces, no navegaba agusto en el entorno que él mismo había elegido. A la corrida de Beneficencia siguió la despedida de Rafael de Paula, estrambótico apoderado anunciado a bombo y platillo ahora hace un año, antes de que su administrador personal -José Miguel Carvajal- se hiciera cargo de sus asuntos taurinos una semana escasa antes de que, el día 20 de junio, el siempre sorprendente Morante volviera a asombrar a propios y extraños al anunciar su retirada con un lacónico comunicado en el que no se aclaraban ninguno de los motivos.

Las causas exactas de la ruptura profesional con Paula nunca han llegado a trascender aunque en los corrillos taurinos se hablaba del disgusto del torero con su cotización y los detalles de su contratación. Posiblemente, la adecuación de ese caché es uno de los condicionantes que provocaron su marcha y ahora alientan su vuelta. Ya lo veremos.

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