Cultura

Morante, El Juli, El Cid y Manzanares serán la espina dorsal de la Feria de Abril

Las grandes figuras tendrán la palabra en el cartel más corto de los últimos años.

el 14 feb 2011 / 20:20 h.

El abono sevillano correspondiente a la temporada 2011 no deja de ser un escaparate del mapa del toreo que dibujó la anterior campaña. Sus actores principales se erigen en el hilo conductor de unas notables combinaciones en las que están todos los que son, aunque no son todos los que están.

Si Canorea y Valencia no nos sorprenden con un as guardado en la manga, los carteles que presentarán más pronto que tarde serán muy parecidos a los que encabezan esta página.

Pasadas las fiestas navideñas, les fuimos avanzando semana a semana las líneas principales de unas combinaciones que se han estructurado en torno a los nombres de Morante de la Puebla, Julián López El Juli y José María Manzanares, integrantes de la lujosa apertura pascual a la que sumarán otras dos tardes en la Feria y una cuarta comparencia en el ciclo septembrino de San Miguel, que este año se amplía con una de las tardes que se perdían en abril y mayo por la inevitable condensación del calendario.

Pasando por alto los desencuentros del pasado año y en espera de una deseada reconciliación con el púbico sevillano, El Cid sumará otras cuatro tardes en el abono y asumirá de nuevo el compromiso y la responsabilidad de enfrentarse al hierro de Victorino Martín en uno de los momentos más delicados de la prestigiosa vacada, que puede darle la vuelta a la tortilla en cualquier momento, en cualquier toro.

Y si respetamos el orden de precedencia, en la segunda línea de combate se sitúan Daniel Luque, Miguel Ángel Perera y Alejandro Talavante, con un perfil algo más tibio que el que habían adoptado en años anteriores desde sus respectivas situaciones.

En el caso de Perera, arrastrando el tropiezo de la pasada Feria pero volviendo a asumir la responsabilidad de enfrentarse a los toros de Fuente Ymbro, que en 2010 supusieron un bocado tan amargo.

Lejos de los retos inabarcables del año anterior, Luque ha preferido una estrategia más natural y las dos tardes que, por ahora, figura en el abono se antojan una cifra más operativa para decir su inaplazable ‘aquí estoy yo'.

¿Qué decir de Talavante? Podrá volver a sorprendernos con una de sus faenas de arte y ensayo o exasperarnos sin remisión. En cualquier caso, sigue retornando a Sevilla muy bien tratado.

En el apartado más genuinamente sevillano, irrumpe en los carteles más lujosos el camero Oliva Soto, que el pasado año se destapó definitivamente con uno de los mejores toros lidiados por el conde de la Maza en los últimos lustros. Está obligado a responder a este premio en un cartel, con El Cid y Luque, de sabor hispalense.

La Feria de Abril, y mayo, también brindará una gran oportunidad a dos diestros veteranos. Es el caso de Julio Aparicio, que se colocó en la primera línea informativa por el desgraciado percance de San Isidro; y, de una manera especial, Juan Mora, aupado a hombros de un sorpresivo triunfo madrileño que está obligado a refrendar. Entre ambos suman más de medio siglo de alternativa que les valida como teloneros de los carteles más lujosos.

El primer plato ecuestre merece mención aparte. Ha sorprendido el plácet de Hermoso de Mendoza, cabeza de cartel junto a Ventura -con el que no anda a partir un piñón- y el joven Leonardo Hernández, que se había ganado hace mucho tiempo su inclusión en la terna. Saltarán chispas a caballo y se revalorizará el espectáculo. Sólo queda que la empresa convoque a la prensa.

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