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Cultura

Mordaz Nacho Vegas

El cantante presentó su disco Resituación ante un Teatro Central que rozó el lleno.

el 18 oct 2014 / 23:21 h.

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Nacho Vegas en un momento de la actuación. / J.M.Paisano Nacho Vegas en un momento de la actuación. / J.M.Paisano Por Álvaro Parra. Pasadas las 22.00 horas puso pie en el escenario el gijonés, escoltado por los aplausos del cuantioso público que abarrotaba el Teatro Central. Sonrisa introvertida, comienzan a sonar los primeros acordes de la pizpireta y divertida Libertaria Song, que servía para concienciarnos del marcadísimo carácter de crítica social-política que iba a contener el espectáculo. Conocido por ser posiblemente uno de los mejores letristas de la música española, su temática bien es cierto que nunca estuvo tan teñida de actualidad como lo editado por él en esta última década. No se caracterizó por ser un hombre esperanzador, pero su desesperanza deslenguada antes centrada en los sentimientos ahora se torna agujas para una sociedad que considera pasiva y aletargada. Letras soberbias acompañadas por una voz que aparentemente no se esfuerza en embelesar, pese a poseer un indudable magnetismo no hay intención en él de afinar sobremanera. Y es que un buen cuentacuentos no se preocupa por el sonido que retumbe en los oídos de sus oyentes, sino de aquello que llega a sus mentes. Por el contrario, mima con esmero esas armoniosas composiciones que bailan entre el folk y el rock, consiguiendo que no resulten lo suficientemente rotundas cómo para sobreponerse al mensaje. Y después de estos prolegómenos, volvamos al momento en el que empieza el cantante su función en Sevilla, centrándonos ahora en las historias que allí contó. Algunas de las mismas trataron de política, destacando entre éstas la enérgica Cómo hacer crack, en clara referencia a lo acaecido el 15M. Y Polvorado, en donde saca las garras a relucir y arremete sin miramientos contra todo lo establecido, reflejo de ésto son los versos «Polvo somos/ y en pólvora nos convertiremos». En otros desgrana a la sociedad española. Primero con la excelentísima Actores poco memorables, describiendo con sarcasmo a aquellos ciudadanos aletargados que observan la vida sin interferir demasiado en ella. Y luego en Un día usted morirá, donde nos habla de aquellos que conforman su manera de vivir en función de que todo es anodino, ya que al final todos moriremos. Pasando después a centrarse en algunos de los sujetos que existen en dicha sociedad, cómo Adolfo suicide. Dirigida a Adolfo Suárez, amigo artista que ha colaborado en varias ocasiones con él y que parece tener instintos suicidas. Pero también hubo un hueco para el desamor, materializado en las desgarradoras Taberneros y La gran broma final. En ambas recuerda la ruptura que sufrió con la bella Christina Rosenvinge en 2011, evidenciando con versos cómo «yo creí que lo nuestro era infinito como la arena/ahora sé que lo único inagotable es esta insoportable pena» que no fue una separación sencilla para el cantante. Cerca de la media noche el espectáculo terminó entre los vítores de un público que reconocía el magnífico espectáculo que había podido presenciar, si bien echó en falta algún gran éxito más.Resultó triunfal la faceta más crítica jamás vista del compositor, demostrando que es posible hablar de política en la música y no decepcionar a los incondicionales.

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