El PP acusa a Díaz de usar la Junta para irse a Madrid

Moreno Bonilla reitera que «la victoria electoral» de su formación ha sido «importante»

juan-manuel-moreno-bonillaOptimismo es lo que ayer quiso transmitir el presidente de los populares andaluces, Juan Manuel Moreno Bonilla, tras los resultados electorales que obtuvo su formación el pasado domingo en las elecciones europeas, en las que el PP-A perdió 354.058 votos con respecto a  2009, y por primera vez en cinco años cedió el primer puesto al PSOE, que le saca casi 10 puntos. Su discurso, tras una reunión con la dirección de los populares andaluces, estuvo prácticamente ausente de autocrítica para centrar sus reproches en la presidenta de la Junta de Andalucía y secretaria general de los socialistas andaluces, Susana Díaz, a la que sin rodeos la acusó de utilizar el Gobierno andaluz como «plataforma para lograr sus objetivos personales», sin preocuparse del «grandísimo problema de desempleo que tiene Andalucía», principalmente entre los jóvenes, tema del que, según destacó Moreno Bonilla, ha hablado hasta el Papa, Francisco I. El líder de los populares en varias ocasiones reclamó a Díaz que deje de enredarse en el «juego de tronos» de su partido y censuró a la presidenta que «su ambición» sea «instalarse en Madrid. Su único objetivo es el proyecto nacional», lejos de ponerse a trabajar para resolver los problemas que tiene Andalucía. Por ello, Moreno Bonilla le urgió a Díaz a que diga cuanto antes qué va a hacer en el futuro y le reclamó que «se dedique exclusivamente a sacar Andalucía de la crisis», porque insistió en que la comunidad necesita una presidenta «no a tiempo parcial, sino a tiempo completo y que sienta los problemas de Andalucía como si fueran los suyos». En este sentido le invitó a que anteponga los intereses de partido a los generales de los andaluces que requieren «soluciones inmediatas». El líder del PP-A puso como ejemplo al presidente del Gobierno, el popular Mariano Rajoy, «que ha hecho lo que tenía que hacer, que adoptó decisiones importantes teniendo en cuenta el interés de los españoles, no del partido». Estas reformas «necesarias», según terminó reconociendo Moreno Bonilla, han tenido un desgaste en el electorado, por lo que el PP ha recibido «un severo castigo». Frente a este modelo de Rajoy que, según Moreno Bonilla, trabaja por el bien general, está el «inmovilismo de Díaz, que para no desgastarse» no tomará ninguna decisión importante para resolver los problemas de la sanidad, la educación, las infraestructuras o el desempleo. A pesar de que el discurso de líder del PP andaluz fue muy triunfalista prometió que su formación intentará mejorar, fijando una nueva hoja de ruta: estar más cerca de los ciudadanos, escuchando y comprendiendo sus necesidades. Poco después de la participación de Moreno Bonilla en la junta directiva del PP-A, el Parlamento de Andalucía aprobó su nombramiento como senador en representación de la comunidad autónoma, cargo en el que sustituye a su compañero de filas y parlamentario Antonio Sanz, que renunció a su escaño en la Cámara Alta en favor de su presidente. El líder del PP-A contó para dar el salto al Senado con 64 votos a favor, 38 en blanco y dos nulo –el PP tiene 50 parlamentarios; el PSOE, 47; e IU, 12–. Desde que Moreno Bonilla hace tres meses fuese elegido presidente de los populares andaluces su formación le estaba buscando un acomodo institucional en el que representase a Andalucía, ya que no ocupa escaño en el Parlamento andaluz y cuando asumió el liderazgo de los populares tuvo que renunciar a su cargo de secretario de estado de Servicios Sociales e Igualdad. Tras su nombramiento, el portavoz de su grupo, Carlos Rojas, le deseó «muchísima suerte» y le «dio las gracias «por ese compromiso que tiene hasta la médula con Andalucía». El portavoz adjunto del PSOE, José Muñoz, le indicó que espera «un buen trabajo» redunde en el bienestar de los andaluces, mientras que el portavoz de IU, José Antonio Castro, le pidió que sepa combinar sus dos cargos.  

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