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‘Motivos razonables’ para convocar, o no

La proximidad de las municipales, el «radicalismo» de IU, la falta de arraigo de Podemos en Andalucía y las aspiraciones de Díaz en la política nacional, claves del posible adelanto electoral en la comunidad.

el 20 ene 2015 / 09:00 h.

SUSANA DÍAZ EN LA CADENA SERLa posibilidad de un adelanto electoral en Andalucía nace con la propia legislatura, con el primer Gobierno PSOE-IU al que muchos auguraban pocos días juntos. El pacto va ya para tres años y se han firmado tres presupuestos conjuntos (el último hace un mes), pero acaba de entrar a trompicones en año electoral, y los socios, que compiten por el mismo espacio político, empiezan a tomar distancias. De lo que falte por hacer si se rompe el pacto –se han aprobado dos leyes de las 28 pactadas– deberán responder en las urnas tanto socialistas como comunistas. Pero el adelanto electoral es una potestad exclusiva de la presidenta Susana Díaz. Sólo a ella le corresponde explicarlo, y de la credibilidad de su relato político dependerá, en parte, su éxito en las autonómicas. Si los andaluces no entienden o no creen sus razones para fulminar la legislatura antes de tiempo, le pedirán cuentas a ella, advierten PP-A e IU. Díaz podría zanjar la polémica ahora mismo, descartando de plano ir a las urnas, pero conscientemente mantiene viva una incógnita que también proyecta un gobierno inestable. La razón puede ser que quiere adelantar los comicios, o que quiere forzar a la dirección de IU en Andalucía a posicionarse a las claras dentro del Gobierno, es decir, quiere obligar a su líder, Antonio Maíllo, a alinearse públicamente con el PSOE-A y contra la estrategia de convergencia de la dirección federal de IU con Podemos, que impulsa el candidato a coordinador federal, Alberto Garzón. Dos pájaros de un tiro. Éstas son algunas claves que la presidenta ha ido desgranando desde hace días para tomar su decisión:  IU se ha radicalizdo Díaz cree que IU se ha radicalizado desde que Antonio Maíllo se convirtió en su líder en sustitución de Diego Valderas, con quien mantiene buena relación. Maíllo apoya la estrategia de Alberto Garzón, candidato a coordinador federal de IU, que busca converger con otras fuerzas de izquierdas, principalmente Podemos, y para el que el Gobierno de coalición con el PSOE en Andalucía «es una contradicción». Esta visión sobre sus socios se agudizó hace un mes, cuando IU planteó un referéndum a la militancia sobre su continuidad en la Junta si no se aprobaban cinco leyes prioritarias. El PSOE no acepta seguir gobernando junto a un partido que «ha puesto fecha de caducidad al Gobierno y condiciones más allá del pacto». «O nos pasamos los próximos días hablando de adelanto electoral o nos pasamos los próximos meses, hasta junio, hablando de si hay o no referéndum de IU sobre el Gobierno. Y eso no lo vamos a aceptar», advierten desde el PSOE-A. Los socialistas creen que Maíllo necesita radicalizar su posición porque su grado de conocimiento es muy bajo, y porque la irrupción de Podemos puede arrebatarle más de la mitad de sus diputados (ahora tiene doce). El viaje al Sáhara. El anuncio del vicepresidente Diego Valderas (IU) de visitar los campamentos saharauis de Tinduf (Argelia) para supervisar los proyectos de cooperación de la Junta fue prohibido expresamente hace unos días por Susana Díaz, que apeló a razones de seguridad y para evitar un «conflicto internacional» con Marruecos. El veto arañó las entrañas de IU, y Valderas se dio una semana «de reflexión» para decidir qué hacer (mañana estaba previsto que lo anunciara). Podemos está verde. El partido de Pablo Iglesias demostró músculo en Andalucía el sábado en un multitudinario mitin, que reunió a 4.000 personas en Sevilla. Pero Podemos aún no ha cerrado aquí su estructura orgánica. Está en proceso de recogida de avales para optar a la secretaría general. Hasta el 14 de febrero no habrá oficialmente un líder ni una ejecutiva, y además luego debe convocar primarias de forma apresurada para elegir al candidato a las autonómicas. La mejor posicionada para ser secretaria general de Podemos en Andalucía es la eurodiputada Teresa Rodríguez, pero los socialistas creen que ni Podemos es tan fuerte aquí, ni el carisma de Rodríguez tan potente. El salto a Madrid Voces próximas a Díaz, dentro y fuera de Andalucía, la reclaman para la política nacional. Un adelanto de las andaluzas en marzo o mayo le permitiría optar a las primarias del PSOE en julio, y disputar a su secretario general, Pedro Sánchez, la candidatura a las generales. Es un calendario ajustado, y además para dar el salto tendría que viajar con el aval de haber ganado las andaluzas, y dejar un Gobierno estable. El embarazo y la campaña Díaz tiene 40 años y espera su primer hijo para finales de julio. Ayer aseguró que compaginará su trabajo con el embarazo, «como hacen miles de madres». Eso incluye, al menos, la campaña electoral de las municipales y de las autonómicas en una comunidad de 87.000 kilómetros cuadrados y 8,4 millones de andaluces.

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