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Mucho trabajo y al final todo se resolvió en un solo minuto

El Betis B sumó una trabajada victoria ante un Racing Portuense que siempre dio la cara. Tres puntos acumulados gracias a una buena primera parte y una segunda en la que los pupilos de Nogués pasaron más apuros de los previstos para doblegar a un contrario que incluso tuvo opciones de retornar a casa con un mejor resultado.

el 15 sep 2009 / 11:24 h.

El Betis B sumó una trabajada victoria ante un Racing Portuense que siempre dio la cara. Tres puntos acumulados gracias a una buena primera parte y una segunda en la que los pupilos de Nogués pasaron más apuros de los previstos para doblegar a un contrario que incluso tuvo opciones de retornar a casa con un mejor resultado. Zamora y Rubén, los mejores de un filial que saltó al campo con un once muy similar al del anterior ejercicio liguero.

Comenzaron mandando los hombres de Ferri, aunque sin claras opciones de gol. También buscaba la meta rival el Betis B, apelando a la velocidad de Carreño e Israel. Vistosidad sin premio en unos instantes iniciales marcados por la igualdad.

En el minuto 13, Toni obligó a lucirse a Taranilla en una acción que cerca estuvo de convertirse en el 1-0. Al filo del cuarto de hora, inocente cabezazo del visitante Carrasco que René atajó sin problemas. Más cerca del gol estuvo Sanlúcar en el 18 tras un remate que pilló despistada la zaga verdiblanca.

Corría el crono y la chispa inicial dio paso a un fútbol especulativo. Hubo que esperar al minuto 33 para que el 1-0 fuera una realidad. Golazo de Zamora después de ejecutar con maestría un libre directo desde la corona del área.

Y cuando todavía las gradas de la ciudad deportiva festejaban la genialidad del central, llegaba el 2-0, obra de Carreño. En 60 segundos las huestes de Nogués habían dejado el pleito virtualmente sentenciado. Tal y como se estaba mostrando el Puerto Real, mucho tendrían que cambiar las cosas para que los puntos no se quedaran en casa.

Al filo del descanso, Diego Segura tuvo en sus botas el 3-0, pero Taranilla lo impidió. Habría sido un premio excesivo.

Las consignas para la segunda parte estaban claras. Un equipo que trataría de guardar como oro en paño la ventaja adquirida en un minuto mágico y otro que buscaría meterse en un pleito que se le escapaba por momentos.

De ahí el doble cambio gaditano. Con el movimiento de piezas, los locales controlaban sin demasiados problemas la situación. Sin embargo, un despiste bético dio paso al 2-1, conseguido por Iturralde a la salida de un saque de esquina. Con más de media hora por delante, el primer filial heliopolitano tenía que impedir que lo que parecía una alegría segura se convirtiera en un inesperado fiasco. Un temor que a la postre quedó en nada.

El Betis B terminó pidiendo la hora, pero con tres puntos más en su casillero.

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