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Mudar la piel para ahorrar energía

Hasta 2017 se repararán cerca de 3.000 pisos de propiedad pública y sus espacios libres. Están ubicados en 11 barrios de las siete provincias andaluzas.

el 10 nov 2014 / 12:00 h.

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PUCHE La rehabilitación energética está marcada con trazo grueso en la hoja de ruta de la Consejería de Fomento y Vivienda de la Junta de Andalucía. Es una de las prioridades del departamento que dirige Elena Cortés para mejorar la calidad de vida de los andaluces con recursos limitados, crear empleo ligado a las pequeñas y medianas empresas, mejorar la eficiencia energética y lumínica y recuperar los espacios públicos de las ciudades. Una muestra de este empeño es el Programa de Fomento de la Regeneración y Renovación Urbana, que está incluido en el Plan Estatal de Vivienda (2013-2014), suscrito entre el Gobierno central y la Junta de Andalucía en el pasado mes de septiembre. Gracias a  él se mudará la piel  –arreglo de fachadas, cubiertas y ventanas– de 2.997 viviendas de titularidad pública de 11 barriadas de las siete provincias andaluzas y se recuperarán sus correspondientes espacios públicos. El presupuesto con el que cuenta este programa ronda los 39 millones de euros, de los cuales la Junta de Andalucía aportará más de 26 y el resto, 12,4 millones, procederán de las arcas del Gobierno central. El plazo de ejecución de las obras se alargará hasta 2017, pero Andalucía está agilizando los trámites para que los primeros  trabajos puedan iniciarse antes de que finalice este año.   Prueba de que la rehabilitación es una de las prioridades de Fomento es que este plan es el primero de los cinco que están incluidos en el programa estatal que comienza a rodar. Los otros cuatro –ayuda al alquiler de vivienda, fomento de la rehabilitación edificatoria, apoyo a la implantación del informe de evaluación de edificios y fomento de ciudades sostenibles y competitivas– se irán poniendo en marcha de forma paulatina. Este plan permitirá generar más de 4.000 empleos entre directos e indirectos y la idea es intentar que un buen número de los trabajadores contratados procedan de las barriadas en las que se actuará. Aunque la lluvia de millones llegará a todas las provincias, Huelva es la que ha salido más favorecida. Se invertirán 9,81 millones en la barrida Marismas del Odiel de la capital. Un dinero del que se beneficiarán 252 familias. En Almería serán 320 familias de las barridas de El Puche de la capital las agraciadas, donde se invertirán 7,2 millones de euros. Una zona  cuyos edificios presentan muchas deficiencias de conservación. Otros 7,2 millones llegarán a la provincia de Jaén para rehabilitar los centros históricos de Úbeda y Baeza y las barriadas de Las Lagunillas y Puerta de Madrid, en Andújar. En total se arreglarán 502 viviendas. Para recuperar los pisos y los espacios públicos de la degradada barriada granadina de Almanjáyar  se dispondrá de 5,4 millones de euros, cuyos beneficiarias son 489 inquilinos del parque público de vivienda. En Sevilla este plan incluye actuar en el castigado Polígono Sur y en el Casco Norte del centro de la capital. Se invertirán 5,2 millones y  se actuará en 865 viviendas, la mayoría del Polígono Sur, 784. El municipio de Montoro es el que se ha incluidos en este plan de regeneración y renovación urbana en la provincia de Córdoba. En él se invertirán 2,05 millones, que favorecerán a 22 familias. En este caso se recuperarán antiguas casas deshabitadas del casco histórico, declarado conjunto histórico artístico. Con esta actuación se lograrán varios objetivos: dotar de viviendas dignas a vecinos necesitados y mantener con vida el centro urbano de la localidad. Finalmente, a la provincia de Cádiz se destinarán 1,7 millones de euros, para regenerar parte del centro histórico de la capital, la actuación se asemeja a la de Montoro,  y los barrios algecireños de La Piñera y El Saladillo. Gracias a estos trabajos se adecuarán edificios en los que residen 547 familias de bajos recursos. La secretaria general de Vivienda, Rehabilitación y Arquitectura de la Junta, Amanda Meyer, admite que con este plan que arranca ahora sólo se actuará en una pequeña parte del parque público de viviendas de la Junta –la administración cuenta con 80.000 pisos en los que residen 350.000 vecinos–, pero recalca que el objetivo de su departamento va más allá. Es mucho más ambicioso. Se ha fijado la meta de impulsar también la rehabilitación de viviendas privadas de andaluces que carezcan de medios económicos: «Buscamos mejorar su calidad de vida». La Junta calcula que en los próximos cinco años se podrá disponer de más de 300 millones de euros para actuar en inmuebles y en los espacios comunes, contando con fondos del Gobierno central, de la Unión Europea y de la propia Administración andaluza. Un dinero más que necesario debido a que barriadas como el Polígono Sur, El Puche y Almanjáyar, cuyo parque de viviendas es propiedad de la Junta, está muy degradado, incluso con bloques que son prácticamente inhabitables. Esta apuesta por la recuperación urbana, busca, por un lado,  dignificar las viviendas y acabar con los inmuebles precarios.  De este modo, también se generará empleo en el sector de la construcción, uno de los más afectados por la crisis. «Además la rehabilitación genera tres veces más puestos de trabajo que la construcción de pisos de nueva planta», enfatiza Meyer. Asimismo, la Junta se propone recuperar los centros urbanos, darles vida, y ocupar las casas que están vacías: «Es un lujo que no nos podemos permitir que haya viviendas sin habitar. Además, un inmueble vacío se deteriora mucho más rápido que uno habitado», explica esta responsable de Fomento. Meyer insiste en que hay que aprovechar lo que ya se tiene y huir del crecimiento especulativo y de las urbanizaciones alejadas de los centros urbanos, que proliferaron durante el boom de la construcción: «Es mucho más costoso llevar hasta esas viviendas servicios básicos como agua, saneamiento o transporte público».

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