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Multicefalia y nuevo feminismo

La nueva dirección de IU articulará varias voces sin miedo a la bicefalia y reforzará el papel de las mujeres. Maíllo aplaza, sine die, el debate sobre el candidato a la Junta

el 17 jun 2013 / 00:30 h.

Maíllo abraza a su predecesor en la dirección de IU, Diego Valderas. Maíllo abraza a su predecesor en la dirección de IU, Diego Valderas. “Soy militante de IU desde que se fundó y he visto de todo. Esta asamblea ha sido la más positiva de su historia. Si ha triunfado algo hoy aquí ha sido la política en el sentido más noble del término”. Antonio Maíllo, de 47 años, es profesor de Latín, políglota, exconcejal, candidato a Alcalde de Aracena (Huelva) dos veces, un político que milita en IU desde hace 26 años, pero que ha vivido de la docencia la mayor parte de ese tiempo. A principios de julio abandonará el cargo de director general de Administración Local, en cuanto deje cerrado con los municipios el Profea (antiguo PER), para centrarse al 100% en reforzar internamente la organización que dirige desde ayer. “Quiero apelar al optimismo y a la esperanza. A través del voto que me han dado inicio una nueva etapa”, dijo. Esa nueva etapa tomará impulso dentro de dos semanas, cuando se conforme la nueva dirección de IU. En la ejecutiva de Maíllo tendrán más peso orgánico las mujeres. “En la nueva ejecutiva habrá muchas mujeres. Es el momento de la mujer en IU, el discurso feminista es un elemento clave de las políticas de izquierda”, confirmó Maíllo. En ese equipo jugará un papel relevante la consejera de Vivienda, Elena Cortés. También será una dirección intergeneracional porque mantendrá a miembros a la vieja guardia (con Diego Valderas a la cabeza, como coordinador de las carteras de IU en el Gobierno y responsable de la faceta institucional de la coalición) e incorporará a muchos rostros jóvenes, también de las corrientes nuevas (Izquierda Abierta e independientes). Maíllo prometió no hablar con la prensa hasta ser nombrado coordinador regional, nunca antes de dirigirse a los afiliados. Y lo cumplió. Tras la elección, se cambió de camisa (la anterior la llevaba pegada a la piel del intenso calor) y compareció por primera vez ante los medios. Primera pregunta: “¿Teme que la bicefalia pueda plantearle un problema como coordinador?”. “En todo caso multicefalia, porque va a haber muchos”, respondió enseguida. En lo institucional, la voz preeminente será la de Diego Valderas, mientras que desde el punto de vista estratégico y de impulso a la organización, estará Maíllo y el portavoz parlamentario, José Antonio Castro. El cometido que se le ha encargado al nuevo coordinador regional es lograr que IU “crezca organizativamente”, que tenga una estructura sólida y acorde con su capacidad de gobierno, lo cual obligará a Maíllo a “recorrer pueblos para tejer una red de asociaciones” que sirvan de extensión social a las políticas de IU. El coordinador regional será el interlocultor de José Antonio Griñán como secretario general del PSOE, socio de Gobierno, pero Valderas, vicepresidente de la Junta, será el interlocutor institucional de IU, y José Castro, a quien Maíllo definió como “otro gigante de la política”, mandará en el Parlamento. Los partidos políticos suelen tener malas experiencias con las bicefalias, cuando el líder orgánico y el candidato a las elecciones no son la misma persona. Aunque IU no lo ve como un problema, a Maíllo le va a perseguir esta pregunta los próximos días, y puede que los próximos tres años (hasta las autonómicas). La idea de que la federación de izquierdas avance sin un rostro único que el electorado identifique para los próximos comicios suele percibirse como una debilidad. La propia IU lo ha planteado así al referirse al presidente del PP-A, Juan Ignacio Zoido, que hoy por hoy no es el candidato a las andaluzas, o a Griñán, que puede que tampoco lo sea. Ante la insistencia de los medios, Maíllo explicó que su formación representa un movimiento de izquierdas con distintas voces, y que este “pluralismo” es consustancial a IU. “Éste es el carácter original de nuestra organización. Vamos a atender a la reflexión interna, no a reflexiones que vengan de fuera, y cada uno va a estar en su puesto”, apuntó. El coordinador aclaró que del candidato a la Junta se hablará “en su momento” –tras las municipales de 2015–, y dijo que “el coordinador no tiene por qué ser candidato ni estar excluido”. Con este reparto de papeles, IU cree haber solventado una circunstancia que para todos los partidos sin excepción, éste incluido, ha sido un hándicap: el hecho de que el líder de la formación no tenga representación parlamentaria, o sea, que esté fuera de la arena política donde se toman las decisiones. Le ocurrió a Valderas durante dos legislaturas, y a Javier Arenas en una. El excoordinador de IU lo fue durante 12 años y medio, y cuando fue nombrado vicepresidente, el año pasado, su grado de conocimiento entre los andaluces no llegaba al 60%. Maíllo tendrá que decidir cuál será su exposición pública como líder de la izquierda andaluza, y si quiere que ese perfil, tarde o temprano, desemboque en un cartel electoral para ser candidato a la presidencia de la Junta.

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