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Nace en La Rinconada una asociación contra el alzhéimer

Hace sólo cuestión de dos meses se puso en marcha la asociación contra el alzhéimer y otras demencias de La Rinconada. En tan poco tiempo ya son 50 socios, que trabajan con un solo objetivo: mejorar la calidad de vida de los pacientes y de su entorno.

el 16 sep 2009 / 03:59 h.

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Hace sólo cuestión de dos meses se puso en marcha la asociación contra el alzhéimer y otras demencias de La Rinconada. En tan poco tiempo ya son 50 socios, que trabajan con un solo objetivo: mejorar la calidad de vida de los pacientes y de su entorno.

La idea de constituir un grupo dedicado a trabajar con estos pacientes surgió de dos vecinas, Rocío Navarro y Soledad Soto, que, a título personal, pidieron información al centro de salud de La Rinconada para atender a sus familiares -aquejados de alzhéimer- de la mejor forma posible.

Una vez que contactaron ambas familias, se plantearon la necesidad de crear una asociación para que no sólo ayudase a sus parientes, sino también al resto de personas que padecen la enfermedad y a sus familiares. Con esta unión, se quería crear un lugar para compartir experiencias y aprender mecanismos para combatir una patología que ataca a lo más valioso de la persona: la memoria. La primera comenta que conoce bien la enfermedad pues su padre la padece desde hace algunos años: "Es muy importante que cuando el entorno más cercano detecte los primeros síntomas acuda al médico para comenzar cuanto antes con el tratamiento". Los indicios más habituales suelen ser problemas de memoria, desorientación y dificultad para reconocer a las personas, entre otros.

Para retrasar el deterioro que conlleva esta dolencia es fundamental la estimulación cognitiva a través de acciones que activen su memoria. "Es importante que constantemente les guiemos en las tareas cotidianas y obligándoles a que las haga por sí mismos y así crearles una rutina para que no se les olvide", explica la segunda, que habla también en primera persona de su experiencia, pues a su suegro le detectaron la enfermedad y desde entonces no ha dejado ni un segundo de estar a su lado y apoyarle para que no se desanime. Y es que "es duro enfrentarse a esta enfermedad, sobre todo cuando la persona que lo sufre es consciente de que se le olvidan las cosas y se deprime", según puntualiza.

Precisamente, eso llevó al nacimiento de la asociación, que sirve de asistencia tanto a los pacientes, para mejorar su calidad de vida y ralentizar la enfermedad, como a las familias, que conviven cada día con ellos y que necesitan asistencia para sobrellevar de la mejor manera posible un mal que, según señalan sus miembros, "se sufre en silencio debido al desconocimiento".

Pese a llevar poco tiempo en marcha, el colectivo cuenta con 50 socios, entre pacientes, familiares y voluntarios. La mayoría tiene conocimientos, ya que han realizado varios cursos sobre el cuidado de personas mayores.

Berta Expósito, la presidenta, apunta que están preparando proyectos para llevar a cabo talleres dirigidos a estimular la memoria. Mientras, las áreas municipales de Salud y de Bienestar Social están impartiendo un programa para trabajar en la mejora de las habilidades cognitivas ofreciendo técnicas y estrategias, por un lado, y, por otro, ayudando a las familias.

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