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Nacho Garrido irrumpe como favorito con una vuelta perfecta

Dos lideratos con récord. Si Martin Erlandsson daba el primer golpe de efecto en el Open de España el jueves, Ignacio Garrido lo superaba con creces con un juego sublime que dispara el precio del título.

el 15 sep 2009 / 04:08 h.

Dos lideratos con récord. Si Martin Erlandsson daba el primer golpe de efecto en el Open de España el jueves, Ignacio Garrido lo superaba con creces con un juego sublime que dispara el precio del título para la jornada de mañana.

Un pasillo de ovación y gloria fue el punto y final del día perfecto de Garrido. Como un torero que sale por la puerta grande, desmonterado, entre vítores de admiración, el madrileño salía del campo con una satisfacción casi plena.

Casi, porque a pesar de batir el récord del campo (-9) y acumular un 15 bajo par que le sitúa como líder destacado y ahora favorito para el triunfo final, estamos aún en la segunda jornada de este Abierto de España. Sus quince años de profesional le han hecho más que consciente de que los hados del golf te pueden elevar al olimpo un día para al siguiente dejarte en el olvido. Pero para él queda el recorrido más excelso que se haya visto en los 17 años del espléndido campo del Real Club de Golf, sin un error, con 9 birdies y 9 pares.

A la tercera jornada se presentará con cuatro golpes de ventaja sobre el líder del primer día, el sueco Martin Erlandsson, que pese a comenzar con un bogey en el primer hoyo, acabó con 68 golpes (-4), los mismos que Carlos Rodiles, que engrosa un grupo en -8 que persigue a los dos primeros, a tiro de Miguel Ángel Jiménez, que mejoró en tres golpes su primer recorrido, y José Manuel Lara, en distancia prudente (-7) para asaltar el gran objetivo, que ayer Garrido puso mucho más caro.

El madrileño comenzó como un tiro, rebajando un golpe al par en cuatro de los primeros cinco hoyos (comenzaba en el tee del 10). Curiosamente, erró este pleno inicial en el único par tres, el del 11, jugada que repitió en el 17.

Acompañado por una mañana espectacular en lo climatológico, con viento casi nulo y una temperatura que fue subiendo escalones en el mercurio, el madrileño, dos veces segundo en este Open (1995 y 1999) supo pronto que era su gran día cuando en el sexto hoyo se fue al rough.

La bola fue a pararse justo en una zona donde las pisadas del público habían atenuado tanto su ferocidad que facilitó extraordinariamente su segundo golpe, que le dio pie a salvarlo completando el par. Salió del ecuador de la jornada con -5 (-11 en el total) y en los siguientes 9 hoyos (del 1 al 9) sumó otros 4 birdies.

El estadounidense John Daly, uno de los animadores del Open, no logró superar ayer el corte, que finalmente quedó en -1 (143), con un total de 74 jugadores. Lo salvó por poco otro ilustre, Colin Montgomery (-1) y en total 17 españoles.

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