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Nacido en el kilómetro 0

Los hechos se han producido sobre las 8.50 horas de hoy cuando el coche en el que viajaba una mujer que estaba de parto no podía llegar al hospital al encontrarse en un atasco de 10 kilómetros.

el 13 abr 2010 / 09:47 h.

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El bebé nacido en la SE-30 junto a sus padres y los guardias que ayudaron en el paro.

Martes y 13; 8.50 horas. Atasco en la SE-30. Hasta aquí todo normal, aunque no tanto para Paco y Eduvigis que a esa hora intentaban llegar hasta el Virgen del Rocío desde su casa en la avenida de la Barzola. Una hora antes la mujer, ya cumplida, había empezado a sentir las primeras contracciones de parto y al ser el segundo hijo sabía que no debían perder un minuto más. Per ¡oh! Mala elección pues el camino que tomaron por la ronda de circunvalación registraba hasta diez kilómetros de embotellamiento en ese momento.

A la altura del nudo de la Gota de Leche, Eduvigis ya no podía más, estaba a punto de parir y en plena desesperación, Paco divisó unos coches más atrás a la Guardia Civil.

En un coche patrulla, Juan Carlos, José Manuel y Antonio, los tres pertenecientes al departamento de Tráfico no estaban precisamente patrullando sino que se dirigían a sus prácticas de tiro, pero quiso la suerte que también les pillaran el atasco, porque su ayuda fue providencial para la pareja y su hijo.

Comenzaron a abrirles paso, pero alguien dentro de Eduvigis, "que no entiende de atascos ni de SE-30? tenía más que prisa por salir", relataba Paco González, el orgulloso papá ya algo más tranquilo en el hospital.

"Salí por donde pude, por Su Eminencia" y allí en una pequeña estación de servicio, los agentes junto a Paco se dispusieron a atender el parto en el interior del coche.

"Mientras Antonio regulaba el tráfico, yo me dediqué a apoyar a la mujer", relataba Juan Carlos Aragón, que ayer lo que más recordaba era que Eduvigis le decía: "Te voy a partir el brazo", de lo fuerte que le apretaba mientras, mientras él le daba ánimos. El tercer agente, José Manuel, se tornó en improvisada matrona y echando mano de su experiencia personal como padre (los tres lo son) "pues me puse manos a la obra y cuando me dí cuenta ya estaba la cabecita fuera".

Junto a ellos, Paco también ayudaba en lo que podía, "pero estaba muy nervioso", confiesa, mientras se muestra "eternamente" agradecido con los agentes.

Minutos antes de las nueve de la mañana, el pequeño Cristian llegaba al mundo y con él, "alivio y satisfacción" a partes iguales entre los papás y los agentes. Lo peor había pasado.

Los servicios sanitarios fueron los encargados de llevarlos al hospital donde los agentes tampoco quisieron faltar para saludar de nuevo al pequeño ahijado y comprobar que todo marchaba bien.

"En perfecto estado de salud", Eduvigis y Cristian los recibían con los brazos abiertos en el maternal: "Ahora lo cuento como una anécdota pero la verdad es que ha sido duro", resumía la mujer, que pese al cansancio no paraba de sonreír y mirar a quienes guardaron por su vida y la de su hijo, incluso antes de nacer.

"De nombre, Cristian, y de apellido, Benemérita", bromeaba la madre. Lugar de nacimiento: kilómetro 0 de la SE-30.

 

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