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Nacido en el Patio de los Naranjos

Cajasol abrió el sábado su belén ambientado este año en la Sevilla almohade y con sabor macareno en sus figuras. Podrá visitarse hasta el 5 de enero.
· Guía de belenes

el 14 sep 2009 / 21:14 h.

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¿Se imaginan que Jesús hubiera elegido para nacer el Patio de los Naranjos de la catedral? Es lo que puede verse en el Belén que Cajasol abre hoy al público en su sede central de la plaza de San Francisco y que podrá visitarse hasta el 5 de enero. Ambientado en la Sevilla almohade del siglo XII, la Puerta del Lagarto, con una réplica del animal a tamaño real, da la bienvenida a niños y mayores. Para contemplarlo bien hay que mirar al techo de la antesala, aunque no demasiado porque puede marear.

Otros elementos representado de la antigua mezquita mayor de Sevilla -hoy catedral- son el Patio de los Naranjos y otras puertas de entrada por el lado sur.

Entre las peculiaridades de este nacimiento está que el espectador pasa a formar parte de las escenas. Para ello, se ha acondicionado una sala de exposiciones con "una arquitectura efímera de época almohade que envuelve al público", destaca el maestro de obras del belén, Luis Becerra.

La obra Nacimiento entre naranjos se compone de tres escenas. En la primera de ellas se representa la escena de la lectura del decreto del emperador que obliga a María y José a viajar a Belén para empadronarse. Tanto el séquito de romanos como el que da lectura al decreto tienen inconfundibles rasgos macarenos, pues están inspirados en las imágenes del paso de misterio del Sentencia. Las figuras, en terracota, forman parte de la colección de Mariano Bellver.

La segunda escena simboliza la llegada a Belén, con la consiguiente petición de posada, mientras que la tercera representa el nacimiento del niño Dios, la adoración de los Reyes Magos y la anunciación del ángel a los pastores. Todo ello transcurre en el Patio de los Naranjos, donde al fondo la Puerta del Perdón y los comerciantes de la calle Hernán Cortés, así como la antigua pila de las abluciones y las canalizaciones en el suelo para el riego de los árboles. Para su recreación han hecho falta más de 5.000 tejas de barro cocido. El pasaje ocupa 60 de los 200 metros cuadrados que tiene todo el portal. Más de cien figuras de distintas colecciones pueblan el belén.

El cortejo de los Reyes Magos que cruza la escena representa a Europa con los lacayos a caballo de Melchor; Asia, con los indios y los elefantes de Gaspar; y África, en el que Baltasar va portado por negros sobre un baldaquín. Para acceder al pasaje del Nacimiento hay que pasar por una recreación de la techumbre de la capilla de la Virgen de la Granada de la catedral (bóveda de aristas).

Con olor a incienso

Por su parte, la Hermandad de Pino Montano se suma a la moda de los belenes monumentales. Así, las imágenes secundarias de su paso de misterio y algunas más cedidas por las Hermanas de la Caridad del antiguo hospital psiquiátrico de Miraflores forman parte del belén instalado en el presbiterio de la parroquia de San Isidro Labrador. El Nacimiento se completa con animales vivos: conejos, gallinas.

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