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Nadal estrena el 2011 con una victoria en Abu Dhabi

el 01 ene 2011 / 21:21 h.

Nadal, en un momento del encuentro.

El número uno del mundo celebró la entrada del nuevo año con una buena noticia y, además de repetir la victoria de 2010 en este cita de exhibición, lo hizo imponiéndose a su gran rival, con el que ha jugado en cuatro ocasiones en un mes, con un balance de 2-2, aunque los dos triunfos del balear no han tenido componente oficial, ya que la otra fue en el torneo benéfico de Madrid.

Además, para el jugador balear este arranque es bueno de cara a empezar a preparar en serio el primer 'grande' del año, el Abierto de Australia, lo que hará esta próxima semana en Doha, donde en 2010 fue finalista ante el ruso Nikolay Davydenko. Sin embargo, al contrario que hace 365 días, el estado de forma de Nadal es diferente. Alejado de los problemas físicos, el español ha ofrecido buen nivel en los Emiratos Árabes Unidos ante dos jugadores peligrosos en pista dura como el checo Tomas Berdych y el de Basilea, y sus sensaciones son positivas de cara a Melbourne.

Ante Federer, el de Manacor se mostró sólido y mucho más seguro con su servicio, cediendo únicamente una bola de 'break' en todo el encuentro, que también lo era para que Federer se hiciese con la primera manga, aunque no encontró suficientes resquicios para incomodar a su rival con su saque.

Por ello, el partido, intenso desde su inicio y con los dos tenistas deseosos de ofrecer sus mejores golpes y no hacer concesiones pese a no ser un torneo oficial, estuvo equilibrado y parejo. Sin embargo, el primero que pudo cambiar el guión fue el de Basilea, que se encontró con la única opción de rotura de toda la primera manga en el noveno juego.

'Regalo' del helvético

El suizo la desperdició, y con ello la posibilidad de ganar el set, y tuvo que ser la muerte súbita la que decidiese. El helvético empezó a gran nivel y se puso 0-3 tras robar los dos primeros saques de Nadal, pero éste mejoró a lo grande y con 5 puntos seguidos dio la vuelta a la situación y cerró el primer parcial (7-4).

En el segundo, la dinámica no cambió. Federer y Nadal seguían ofreciendo grandes golpes, y el balear pudo romper en el cuarto y octavo juegos, pero el suizo se salvó. El 'tie-break' fue decisivo, pero el número uno comenzó mandando para tomar rápidamente la delantera y ganar con un 7-3 final. 

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