miércoles, 24 abril 2019
22:14
, última actualización
Deportes

Naranja y verde, Tapia y Pavone

el 20 sep 2009 / 19:53 h.

Más allá de la anécdota que es ver al Betis con camiseta naranja, el 1-3 del Carlos Belmonte arroja importantes conclusiones. La mayoría, esperanzadoras. Alguna otra, para hacérselo mirar. Lo esencial es el 1-3, la formidable pegada del equipo (11 goles en cuatro turnos de Liga)... y, de nuevo, como en el primer día ante el Córdoba, la masiva aparición de Pavone en todo el frente del ataque: el argentino facilitó el primer tanto a Fernando Vega y sentenció con los goles segundo y tercero para el Betis. En su momento, en este mismo espacio se planteó que Pavone podría tratarse de la unidad ideal de combate para la Liga Adelante. Digamos solamente que, de momento, los hechos no desmienten esa afirmación. "La conciencia es lo que nos mata": es el lema de Marlon Brando en ‘La Ley del Silencio'.

Pero, si la conciencia es lo que nos mata, esa misma conciencia también dicta que el armazón que va montando Tapia es, muy probablemente, lo que el Betis requiera para navegar con éxito en esta Liga. El Betis, y cualquiera, vamos. Todo nace en conceptos defensivos sencillos, fáciles y directos, con Arzu abrochando líneas... y fluye en una acumulación de calidad goleadora, la famosa pegada, quizá sin comparación en la segunda categoría del fútbol español. Balance: tres victorias en cada uno de los tres partidos con tres goles anotados... y una derrota en la que se marcaron dos tantos, con un futbolista menos en el campo. Pero hay más.

En el ‘Carlos Belmonte', los poco más de 8.000 espectadores en nada incordiaron al Betis. Fue un escenario casi neutral (salvo por los mismos béticos presentes), cuyo ambiente se silenció, acalló o volcó desde el gol de Fernando Vega, minuto ocho. Pregunta incómoda. ¿Pueden jugar Arzu, Pavone y el mismo equipo del Betis con esa tranquilidad en su levantisco estadio de Heliópolis? De naranja y verde, con Tapia, Arzu y Pavone, el Betis arrolló en Albacete. Ojalá haya más Albacetes. Por ejemplo, en Heliópolis, de verde y blanco.

  • 1