Náufragos en un mar de dudas

Los presidentes provinciales, que aún no han sido convocados para hablar de la sucesión, no esperan novedades antes de la cumbre nacional del PP

el 25 ene 2014 / 00:12 h.

El alcalde de Jaén, José Enrique Fernández de Moya, podría dejar el ayuntamiento para incorporarse a la dirección andaluza El alcalde de Jaén, José Enrique Fernández de Moya, podría dejar el ayuntamiento para incorporarse a la dirección andaluza Los populares andaluces hace ya mucho tiempo que están en la línea de salida esperando a que Mariano Rajoy levante el banderín para que arranque la sucesión en Andalucía. Es el presidente del partido y del Gobierno quien tiene la última palabra en los tiempos y en el nombre del candidato a la Junta y futuro líder regional, pero en el PP-A no están quietos. Hay nervios y muchas ansias por cerrar una crisis interna que ya dura demasiado y ya se han desatado movimientos en las provincias. El último rumor es el del alcalde de Jaén, José Enrique Fernández de Moya, quien podría abandonar el ayuntamiento para ocupar un cargo de peso en el nuevo PP andaluz, como el de secretario general si el actual número dos, José Luis Sanz, con el que mantiene una estrecha amistad, fuera nombrado candidato. El regidor jiennense negó ayer que vaya a marcharse de la Alcaldía, tal y como ha publicado Diario Jaén, e insistió en que tiene el “propósito ineludible” de agotar la legislatura. Eso sí, dejó caer que “no sabe lo que le va a pasar en su vida dentro de media hora”. La renuncia de Fernández de Moya es, en Jaén, un secreto a voces desde hace tiempo. La incógnita es el momento de su marcha, su futura responsabilidad y a quién dejará de sucesor. Su entorno cercano cuenta con que ha señalado al concejal de Urbanismo, Javier Márquez. La información sobre este movimiento de calado –Fernández de Moya batió record de votos en la ciudad– tuvo un impacto aún mayor en Sevilla que en Jaén. Ayer fue un día de mutismo absoluto en la dirección del PP andaluz, que a diario contesta como buenamente puede las reiteradas preguntas de los periodistas sobre la sucesión. Las pocas voces que entraron a valorar la posible salida de Fernández de Moya no dieron ninguna credibilidad a su hipotético nombramiento como secretario general del partido. “Si no tenemos ni número uno, ¿cómo van a nombrar a un número dos?”, se preguntaba un presidente provincial consultado por este periódico. “Seguimos en el mismo desastre”, lamentó. “Lo único que nos han confirmado es que lo que se ha publicado es falso”, señaló otro. Los líderes de las provincias aún no han sido convocados a ninguna reunión para tratar el relevo de Juan Ignacio Zoido. Conscientes de que Rajoy es el que decide –aunque el jefe del Ejecutivo haya mantenido conversaciones con el líder andaluz– los presidentes provinciales confían en recibir una llamada desde Génova. Pero no esperan que se desvele la sucesión hasta, al menos, la Convención Nacional del PP, que se celebrará en Valladolid a semana que viene (días 31, 1 y 2). “Ahí nos veremos todos y desde luego antes no va a haber ninguna novedad”, asegura un presidente provincial. Aunque la evidente orfandad en el PP-A es ya insostenible –el PSOE-A le pidió ayer que resuelva ya este “circo”–, para Rajoy es de sus últimos problemas. El objetivo de la cumbre popular de Valladolid es dar el pistoletazo de salida a las elecciones europeas y el presidente aún no ha desvelado el candidato para la cita en las urnas de finales de mayo. Dicen que Rajoy, que un día está reunido con Obama y al otro de viaje a Bruselas, quiere supervisarlo todo, de ahí que interviniera para frenar en seco la operación de relevo que el propio Zoido pactó con la secretaria general, Dolores de Cospedal. El líder del PP-A, que hace ya dos meses que anunció su marcha inminente de la presidencia regional para centrarse de una vez en su prioridad, la Alcaldía de Sevilla, planificó un congreso extraordinario en diciembre para entregar el testigo a Sanz. Rajoy paralizó esta maniobra y pospuso la sucesión andaluza para “después del turrón”. Entre tanto, al candidato con más posibilidades a priori, José Luis Sanz, le ha estallado un supuesto caso de malversación en su ayuntamiento, Tomares, con tres concejales imputados. Hay otros nombres en liza para presidir el PP-A. A Rajoy le gustaría designar a alguien de su entorno, de ahí que suenen la ministra de Empleo, Fátima Báñez, y el de Agricultura, Miguel Arias Cañete. “Ningún ministro lo va a ser porque el candidato tiene que querer serlo y los ministros no quieren”, dice un presidente provincial. Málaga sigue apretando para aupar a Juan Manuel Moreno, número dos de Sanidad. “Sea quien sea, el partido es maduro y todos estaremos con el nuevo líder”, coinciden las fuentes

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