Cultura

Nazaret Cala gana el Concurso de Cante Jondo de Mairena

La cantaora del Puerto de Santa María Nazaret Cala se hizo acreedora del Concurso de Cante Jondo Antonio Mairena en una madrugada en la que Antonio Ortega hijo, mairenero, se tuvo que conformar con el segundo puesto.

el 16 sep 2009 / 08:13 h.

El Concurso de Cante Jondo Antonio Mairena llevaba años agonizando y parece que este certamen especial que ha organizado la Casa del Arte Flamenco con motivo del centenario del maestro, y que se hará cada cinco años, le ha dado vida al mortecino. No es que haya habido un gran nivel de calidad, pero se han aumentado las exigencias en las bases y los cuatro finalistas, al menos, se han tenido que poner a trabajar de lo lindo.

Todos entendieron que había que cantar por Mairena y así lo hicieron. Pero Nazaret Cala, cantaora del Puerto de Santa María, la tierra de las Coquinera y El Nitri, es la que mejor aprendida llevó la lección y el jurado, al que no le ponemos ni un solo pero, acertó en su decisión. Lo formaban Antonio Reina, Pedro Peña, Ricardo Miño, Fernando Mairena y José Parrondo. Con un jurado así es muy difícil que surjan problemas serios.

Los aficionados que asistieron el viernes a la final en la Casa Palacio sabían perfectamente que sería un duelo entre la portuense y el mairenero Antonio Ortega hijo, uno de los mejores cantaores de esta localidad. No es por quitarle méritos a los otros dos finalistas, María José Carrasco y Rocío Alcalá, pero el importante premio era cosa de los dos primeros, grandes conocedores de la obra cantaora del Niño de Rafael -así llamaban a Antonio Mairena en su pueblo-, algo que es imprescindible para llevarse un premio en este devaluado certamen.

Los finalistas tenían que hacer seis cantes, siendo obligados la seguiriya, la soleá, la malagueña y la bulería. No debían repetir letras cantadas en las semifinales y, encima, se les limitaba el tiempo para que el certamen no resultara interminable. Así es difícil centrarse y provocar que aparezcan los duendes, pero no hubo más remedio que hacerlo de esta forma.

Nazaret Cala cantó antes que Antonio Ortega y eligió dos malagueñas para estirar la voz, una de Chacón y otra del Canario de Álora. Estos estilos no le van a esta cantaora, porque no domina las escalas y lo hace todo arriba, sin modular y sin arco melódico alguno. En las soleares, en cambio, se templó muy bien en los estilos alcalareños, y en los tientos-tangos demostró frescura y profundidad.

En la segunda parte hizo seguiriyas de Frijones y El Planeta con un dominio excelente, como una María Borrico contemporánea; en las bulerías se mostró también muy suelta y en las tonás, su mejor cante, dijo a los miembros del jurado que el premio no se quedaba en Mairena, que se iba para tierras gaditanas. Y así fue.

Antonio Ortega también comenzó por malagueñas, pero sólo estuvo a buena altura en las seguiriyas trianeras, aunque le faltó ligazón, y en la de Tomás Pavón, el maestro de estos cantes. Como Mairena cortaba los versos, este discípulo suyo también lo hace y eso no le ayudó nada. Intentó arreglarlo con dos cartageneras de Chacón y una buena tanda de soleares, pero no era su noche y tuvo que rendirse a la evidencia: la gaditana le pasó por encima.

Tanto María José Carrasco como Rocío Alcalá demostraron, por su parte, que les venía grande el certamen, a pesar de lo bien que cantó la primera por bulerías y de la voluntad que le puso la de Algeciras. Y de los magníficos guitarristas que llevaban, Niño Elías y Manuel Herrera. ¡Qué manera de acompañar al cante!

Mientras el jurado deliberaba, el bailaor sevillano Rafael Campallo nos regaló unas seguiriyas excelentes y unas alegrías preñadas de dibujos de brazos y maravillosos juegos de pies. Le cantaron Javier Rivera y el onubense Jeromo, dos buenas voces.

Nazaret Cala se llevó 6.000 euros en metálico, una estatuilla del escultor Jesús Gavira y el compromiso por parte de la organización de facilitarle la grabación de un disco y su inclusión en varios festivales del país y de fuera de España, como es el caso del prestigioso de Mont-de-Marsan, en Francia.

Sólo nos resta felicitar a la Casa del Arte Flamenco Antonio Mairena por el excelente trabajo realizado y la buena organización del certamen. Lo deseable es que hubiera habido más calidad en los participantes, pero no hay más leña que la que arde. Y, cómo no, es de destacar por último el reconocimiento de Mairena del Alcor a la Federación Provincial de Peñas Flamencas de Sevilla en la persona de su presidente, el incansable José María Segovia Salvador.

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