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Jóvenes al día

"Necesito la sonrisa de alguien que no tiene ganas de reír para iluminar mis días"

Jesús García | Voluntario de la asociación Adhara

el 24 ene 2015 / 09:00 h.

El voluntario de la asociación sevillana Adhara, Jesús García, posa junto a un kit de detección de VIH/Sida por saliva. / José Luis Montero El voluntario de la asociación sevillana Adhara, Jesús García, posa junto a un kit de detección de VIH/Sida por saliva. / José Luis Montero La Asociación Adhara nace en el año 2004 a instancias del especialista en VIH (virus de la insuficiencia humana) Pompeyo Viciana (facultativo del Hospital Virgen del Rocío), para cubrir las necesidades de apoyo emocional que él y su equipo no podían ofrecer a las personas diagnosticadas de VIH. Para ello reunió a un grupo de chicas especialistas en el tema y formó un equipo. Al principio sus intervenciones se realizaron desde un coche a las puertas del hospital. En la actualidad la asociación tiene sede en el sevillano barrio de Triana, en la calle Pagés del Corro. Desde entonces, la entidad ha ido fortaleciendo su tejido asociativo, apoyándose para ello en el voluntariado y en los programas centrados en la prevención del virus para conseguir erradicarlo entre las generaciones venideras. Además de esto, desde Adhara también se trabaja para evitar el resto de ITS (infecciones de transmisión sexual), apoyar a las personas seropositivas y para luchar contra la estigmatización de las personas con VIH. Para conseguir sus objetivos, desde Adhara se trabaja codo con codo con otras asociaciones a través de convenios con otras ONG, y entidades colaboradoras. Además, esta asociación necesita del trabajo de sus voluntarios para su promoción, con ellos lleva a cabo intervenciones en grupo, charlas y otras muchas actividades siempre enfocadas en la prevención del VIH. Es el caso de Jesús García, voluntario de Adhara desde hace siete años. ¿Cómo llegaste hasta Adhara? Curiosamente llegué a Adhara después de conocer el mundo del VIH. Tenía mucho miedo a la infección y acudí hasta la asociación para obtener información. Me encontré con personas muy agradables que desde el principio me lo hicieron todo muy fácil. Tras siete años sigo formando parte del grupo de voluntarios, a día de hoy son grandes amigos, además de parte de mi familia. ¿Qué programas de intervención llevas a cabo? ¿En cuál participas como voluntario? Adhara tiene un gran número de programas que desarrollan y en el cual toda persona tiene cabida dependiendo de su formación o intereses. Entre los programas de actuación que se llevan a cabo destacan: atención y respuesta telefónica a dudas sobre el VIH y otras ITS; charlas en institutos sobre sexualidad y prevención de ITS; pruebas rápidas de VIH, sífilis y hepatitis virales; atención psicológica a personas con VIH y sus familiares; grupos de apoyo mutuo entre iguales; programa de intervención con población inmigrante; programa de atención a trabajadores masculinos del sexo; asesoramiento sociolaboral; reparto de flayers sobre VIH y las otras ITS en bares y locales para fomentar la información; programa de atención a personas privadas de libertad en la prisión El Puerto II; fomento de la salud sexual y recursos VIH y otra ITS a través de redes sociales, además del reparto gratuito de material preventivo (preservativos y lubricante). En la actualidad soy el responsable del Servicio de Pruebas Rápidas y atiendo también en sede y a través del teléfono las dudas e inquietudes de las personas que nos contactan. También participo en las charlas en institutos y estoy implicado como miembro de la junta directiva desempeñando el papel de tesorero. ¿Cómo te planteaste hacerte voluntario? ¿Desde cuándo ejerces? Aunque llegué hasta Adhara hace siete años, empecé a ejercer como voluntario dos años después. Lo de hacer de voluntario fue surgiendo sobre la marcha, a medida que fui adquiriendo conocimientos sobre el tema. Decidí que debía compartirlos con personas que los pudieran necesitar, así fue como poco a poco me vi informando a otras personas sobre el uso del preservativo, prevención y hábitos saludables en las relaciones sexuales. Háblame de tu programa de voluntariado. ¿Qué haces? ¿Cuáles son los objetivos que pretendes en las intervenciones? En la actualidad me centro en el programa de pruebas rápidas de VIH. Esta prueba consiste en un kit formado por una paleta en la que se toma una muestra de fluido oral y que se introduce en un reactivo. Los resultados de la prueba se obtienen en unos 40 minutos, durante este tiempo establecemos una comunicación con la persona que se somete al test e intentamos solucionar sus dudas sobre la infección, buscar opciones saludables a sus prácticas sexuales, siempre dentro de un marco de confidencialidad y anonimato. Las personas normalmente buscan un espacio como el nuestro para solucionar sus dudas sin tener que pasar por su médico de cabecera. Partimos de las premisas de no juzgar, escuchar y dar opciones, pero no imponer a nadie lo que tiene o debe hacer. ¿Te has enfrentado a alguna situación complicada? Siempre que hay que comunicar un positivo es difícil. Por ello, nos paramos a observar su reacción, escuchar sus miedos, e intentamos descartar mitos erróneos como que se van a morir a causa del VIH. Les hacemos el acompañamiento hospitalario ese mismo día. Siempre doy mi teléfono para que puedan contactar conmigo ante cualquier duda que les surja, el simple hecho de tener un número al que acudir les da mucha confianza. ¿Qué te aporta personalmente esta labor que realiza? Siempre recibimos más de lo que damos. Contribuir a que no haya nuevas infecciones y en el caso de las personas que tienen el virus, contribuir a mejorar su calidad de vida, me hace sentir que soy la persona más afortunada del mundo. ¿Cuáles son tus planes de futuro? ¿Te ves de voluntario en unos años? Pienso seguir en ello. Siempre hay nuevas metas en la lucha contra el VIH, y cuando te embarcas en esta aventura necesitas hacer más cosas, llegar a más gente, crear nuevos planes de actuación y aprender más sobre el tema. Y sí, me veo toda la vida formando parte de alguna ONG, no sé si será siempre en el tema VIH o asistiendo a personas necesitadas en comedores sociales, lo que sí que tengo claro es que necesito esa sonrisa de alguien que no tiene ganas de reír para iluminar mis días.

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