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Ni para un día duro ni para una temporada buena

La Real Sociedad puso en su lugar al Sevilla como ha sucedido con otros tantos buenos equipos en esta temporada. No le da ni para ganar estos partidos ni para ser equipo europeo.

el 19 may 2013 / 01:45 h.

Entre el Sevilla y la Real Sociedad hay un distancia sideral. Fue una forma dolorosa de comprobar cuál ha sido el retroceso del equipo de Nervión en estos años. Por si hay todavía algún despistado. Sobrado de talento, de toque, de juego, el equipo de Montanier está en otra galaxia, esa en la que habitó el conjunto de Nervión no hace tanto tiempo, aunque lo parezca. El grupo de Emery combinó voluntad, corazón y desacierto, y el peso de su inferioridad manifiesta aumentó, primero, por la incomprensible decisión de Alvarez Izquierdo de no señalar un penalti clamoroso a Juan Cala, a dos palmos de su silbato, y, también, por la lamentable actuación de un juez de línea que señaló el fuera de juego más inexistente de todos los tiempos. Seguro que Luis Alberto Gutiérrez, el encargado ayer en el Pizjuán de hacer el informe sobre la actuación arbitral, enviará a este asistente de vacaciones hasta la temporada que viene. Mejor, que no vuelva. No está capacitado. Medel debió tener la oportunidad de empatar en esa jugada inhabilitada y tal vez la historia pudo ser otra, pero el caso es que, por si fuera poco, José Antonio Reyes, que reaparecía, vio la tarjeta roja sin reaparecer. Luego supimos que fue inmerecida, porque hubo protesta pero no insulto. Así que Babá quedó como revulsivo y, claro, no hubo. Luego también estuvo por allí Stevanovic, y eso es lo que hay, es decir, que no da ni para ganarle a un excelente equipo como la Real, ni para entrar a tiempo en la Liga Europa. Ni para un día duro ni para una temporada buena. Así que el Betis se fue anoche a dormir muy tranquilito, con su ventaja de cinco puntos a salvo, y el Sevilla se puso a preguntar por la fecha en la que el Tribunal de Arbitraje Deportivo fallará sobre la sanción al Málaga. Será el 4 de junio cuando se conocerá si la octava plaza da billete europeo; si la séptima estaba muy difícil, atención que no tendrá precisamente alfombra roja en Pamplona la semana que viene, ni después ante el Valencia en casa. Lo que pasó al finalizar el partido fue que el sevillismo no pudo expresar su queja hacia el presidente y su consejo. Mejor dicho, la expresó pero no se escuchó. En el Pizjuán retumbó ‘Highway to Hell’, autopista al infierno, el mítico tema de los ACDC. O tal vez fue una metáfora: de aquella gloria, a este infierno.

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