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Ni un cruce de miradas en la sala de vistas

el 18 oct 2011 / 06:07 h.

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Miguel Carcaño y los otros tres procesados vivieron ayer su primera jornada sentados en el banquillo. Tras ellos, la familia de Marta no los quitaba ojo, mientras aguantaban el relato del crimen. Los cuatro han cambiado su imagen y se mantuvieron impasibles, en especial, Miguel.

Miguel Carcaño
No se inmutó cuando leyeron los hechos

Rodeado de policías, Miguel se mantuvo impasible, pues ni siquiera cuando leyeron, por dos veces, el relato de como él y el Cuco violaron y dieron muerte a Marta mostró algún signo de arrepentimiento. Mantuvo la cabeza erguida y no cruzó palabra con nadie. Se ha rapado la cabeza, aunque con el pelo de punta. Llevaba zapatillas blancas, vaquero y camiseta negra.

Samuel Benítez
Fue el que se mostró más nervioso

Mientras que Miguel escuchó los relatos de las acusaciones como si la cosa no fuera con él, su amigo Samuel sí se mostró nervioso. Fue el único que negó con la cabeza cuando se referían a él y que miraba a los abogados. Samuel mantiene el look con el que sorprendió cuando acudió como testigo al juicio del Cuco, de hecho, llevaba el mismo jersey a rayas y el mismo pantalón negro.

Javier Delgado
Pelo teñido, más largo, barba y gafas

El que más sorprendió ayer con su imagen fue el hermano de Miguel. Javier Delgado apareció con el pelo más largo y teñido. También se ha dejado la barba y lleva gafas de vista. Lucía camisa blanca a rayas y cazadora y pantalón oscuro. Javier sólo le dirigió la palabra a María una vez y de vez en cuando bajaba la cabeza al escuchar lo que decían de él.

María García
El pelo liso y oculta con gafas de sol

María García llegó de la mano de su novio, Javier Delgado. La joven de pelo rizado se lo alisó como ha hecho otras veces que ha acudido al juzgado. Además, ayer lo lucía más rojizo que de costumbre. Ella también soportó estoicamente la primera sesión.
la familia

El abuelo de Marta, en primera fila
A la jornada de ayer acudieron por parte de la familia de Marta, sus abuelos maternos y sus tíos paternos. Los cuatro estuvieron en primera fila y no le quitaron la vista de encima a los cuatro,. Sin embargo, las fuertes medidas de seguridad y el que ayer no declararan aún hizo que en ningún momento se cruzaran las miradas con el asesino confeso de la joven.

Público
Sólo acudió un grupo de estudiantes

Pese a la expectación del caso, sólo accedió a la sala de vista un grupo de estudiantes de Derecho. Pocos saben que pueden coger número en la puerta de la Audiencia para ser acreditados como público.

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