Cultura

Nicolas Sarkozy y Carla Bruni, vacaciones en Egipto

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, y su nueva novia, la cantante y ex modelo Carla Bruni, despegaron ayer con destino a Egipto, donde pasarán sus vacaciones navideñas. La pareja viajó a bordo de un avión propiedad del millonario Vincent Bolloré, según fuentes aeroportuarias.

el 14 sep 2009 / 21:56 h.

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, y su nueva novia, la cantante y ex modelo Carla Bruni, despegaron ayer con destino a Egipto, donde pasarán sus vacaciones navideñas. La pareja viajó a bordo de un avión propiedad del millonario Vincent Bolloré, según fuentes aeroportuarias. Para evitar a los fotógrafos, Sarkozy y su séquito, compuesto además de Bruni por otras nueve personas, embarcaron en el Falcon del empresario dentro de un hangar del aeropuerto parisiense de Le Bourget, desde donde pusieron rumbo a Luxor.

Allí el presidente galo iniciará una estancia privada antes de que el próximo domingo comience una visita oficial de dos días a El Cairo. La Presidencia francesa no ha dado detalles del viaje privado del presidente, pero ha confirmado la visita oficial a la capital egipcia.

La prensa gala había adelantado en los últimos días que Sarkozy estaría acompañado en su estancia privada en Egipto por su madre y de uno de sus hijos, aunque no aclaró si Bruni se desplazaría al país africano. Según los diarios, el séquito presidencial se instalará en un lujoso hotel de Luxor antes de viajar a Sharm el Sheij.

La presencia de Bruni junto al presidente ha acaparado la atención de los paparazzi, que posiblemente buscarán fotografías de la pareja en su estancia egipcia. El pasado verano, la prensa del corazón recogió imágenes de las vacaciones del presidente en Estados Unidos, las últimas que pasó con Cécilia, de la que se divorció hace un par de meses. Antes, justo después de su victoria en las Presidenciales, Sarkozy pasó unos días en un yate en Malta propiedad también de Bolloré, lo que le valió muchas críticas por su proximidad con el empresario.

El presidente se defendió diciendo que su estancia en Malta no costó un solo euro al contribuyente francés y que Bolloré, un empresario con muchos intereses en medios de comunicación, es un amigo personal desde hace muchos años. Además, aseguró que no tiene contratos con el Estado, por lo que no puede recibir un trato de favor.

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