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Niega haber matado a su novia por celos en Nervión

el 17 ene 2012 / 14:57 h.

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El ciudadano marroquí acusado de apuñalar mortalmente a su pareja  por celos en Sevilla ha negado haber acabado con su vida y ha  asegurado que, al llegar el día de los hechos al domicilio donde  convivía con la víctima, se encontró con esta "tumbada en el suelo y  sangrando por el cuello" y a su expareja "escondido detrás de la  puerta con un cuchillo en la mano", quien le dijo que "ella se había  dado sola con el cuchillo".  

La Audiencia Provincial de Sevilla ha acogido en la mañana de este  martes la primera jornada del juicio con jurado -compuesto por cinco  mujeres y cuatro hombres- contra Issam M., para quien la Fiscalía de  Sevilla solicita la imposición de una pena de 20 años de cárcel y el  pago de una indemnización de 184.051 euros por un delito de asesinato  con la agravante de parentesco.  

El acusado ha negado que el 3 de noviembre de 2010 apuñalara  mortalmente a la víctima, con la que convivía desde el verano de  2009, y ha relatado que el día de los hechos se levantó sobre las  10,00 horas y vio a su pareja "bebiendo la cerveza del día anterior",  tras lo cual fueron a hacer la compra. Posteriormente, el acusado ha  dicho que estuvo con un amigo en un bar cercano al domicilio, aunque  ha negado que le dijera que "estaba harto" de que la fallecida viera  a su expareja y que "la iba a machacar".  

"Eso es mentira, no es cierto", ha subrayado Issam, quien a  continuación ha ido explicando paso por paso lo que hizo ese día  -durante el que "me bebí cuatro o cinco botellines, no bebí mucho"-  hasta que, sobre las 15,00 horas, volvió al piso y vio a la víctima  "borracha". "Cuando estaba borracha perdía el control y discutíamos,  porque yo le decía que lo dejase, aunque ese día no discutimos", ha  indicado, agregando que, "como estaba borracha, cogí mi macuto y le  dije que tenía una cita con un trabajador social". 

"ESTABA VIVA"

Sobre las 18,30 horas, la víctima "me llamó y me pidió por favor  que volviera a casa", tras lo que "me dirigí hacia allí y, tras  entrar, la vi tumbada en el suelo del salón y sangrando por el  cuello, aunque estaba viva y se movía", mientras que el que fuera  novio de la perjudicada, Isidro, "estaba escondido detrás de la  puerta, nervioso, y con un cuchillo en la mano". "Le pregunté qué  había pasado y me dijo que se había dado ella sola en el cuello", ha  asegurado.  

Asimismo, "le dije que iba a llamar a la Policía, pero él dijo que  no llamara, que no era nada, y que iba a llevarla al hospital", según  ha proseguido, señalando que Isidro, "que no se llevaba bien conmigo  e incluso me llegó a rajar las cuatro ruedas del coche, me dijo que  no le abriera a nadie la puerta". "Yo no quería meterme en un  problema, por lo que me quedé callado, cogí el macuto y me fui del  piso; además, nunca pensé que la víctima estuviera tan grave", ha  aseverado.  

Al ser cuestionado sobre por qué, cuando fue detenido en Pino  Montano, portaba el cuchillo con el que supuestamente se cometió el  crimen y un trapo en la mochila, el procesado ha aseverado que fue  Isidro "quien me metió el cuchillo en el macuto; yo no lo metí ni he  tocado el cuchillo para nada", negando también que, al entrar en el  portal, "hiciera a Isidro el gesto de cortarle el cuello", así como  que confesara a dos amigos que había acabado con la vida de su  pareja.  

"DIJE COSAS QUE NO SON"


Preguntado por la fiscal acerca de las contradicciones existentes  entre este relato de hechos y la versión ofrecida tanto en sede  policial como en sede judicial, según la cual la víctima se clavó el  cuchillo durante un forcejeo entre ambos, el acusado ha explicado que  "la primera vez, cuando fui detenido, me puse nervioso y dije cosas  que no son; cuando fui a Comisaría no sabía que estaba muerta". "No  estaba bien, esta causa es muy fuerte para mí y por eso he dicho  cosas que no son", ha abundado.  

Además, ha negado que ofreciera esa versión en sede judicial. "Yo  no he dicho eso", ha subrayado, tras lo que ha asegurado que nunca ha  agredido a la fallecida. "Sólo discutíamos cuando ella bebía mucho, y  nunca discutimos por Isidro", ha finalizado.  

Según relata el Ministerio Público en su escrito de acusación, al  que ha tenido acceso Europa Press, la víctima, María del Carmen R.J.,  inició una relación sentimental con el acusado en marzo de 2009,  fecha en la que ambos comenzaron su convivencia en una vivienda de  Luis Cadarso. Durante la relación, la víctima seguía manteniendo  contacto con su anterior pareja, "al que veía a menudo, sobre todo  cuando se peleaba" con el imputado.  

ATAQUE "SORPRESIVO Y REPENTINO"

El fiscal pone de manifiesto que esta relación "era mal vista" por  el acusado, "quien le recriminaba que siguiera viendo" a su anterior  pareja, lo que "era fuente de nuevas peleas" entre ellos. Pues bien,  narra que los hechos tuvieron lugar la tarde del 3 de noviembre de  2010, cuando la víctima, de 39 años y con un hijo menor de edad,  volvió a casa después de haber estado con su anterior pareja durante  más de tres horas.  

Minutos después, llegó el procesado al domicilio y, "de forma  sorpresiva y repentina", asestó a la víctima una puñalada en el  cuello con un cuchillo de cocina de 30 centímetros de longitud "y con  la finalidad de quitarle la vida", todo ello sin que la mujer, que se  encontraba en el salón del piso, "tuviera posibilidad de defenderse". 

La puñalada en el cuello le seccionó la vena yugular externa  izquierda y la arteria carótida, provocando su muerte. Tras la  agresión, el procesado limpió con un trapo el cuchillo y, a  continuación, lo introdujo en una mochila y salió del domicilio  echando todas las cerraduras. Horas más tarde, fue localizado por la  Policía en Pino Montano con la mochila y el cuchillo.  


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