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Niños pobres pero menos

La Caixa atiende a más de 12.000 niños pobres en el área metropolitana desde 2007 con becas de 695 euros al mes.

el 06 abr 2011 / 18:52 h.

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Una de las imágenes que ilustra el programa Caixa Proinfancia.

Hay más de 12.000 niños en el área metropolitana de Sevilla que viven con escasos recursos económicos, o por lo menos son los que se han beneficiado desde 2007 de las ventajas del programa Caixa Proinfancia, puesto en marcha por la caja de ahorros La Caixa para “mejorar el bienestar social de la infancia, promoviendo que los menores que están en situación de riesgo tengan un buen futuro y mejoren sus vidas”.

Lo expuso ayer Juan Reguera, director ejecutivo territorial de La Caixa en Sevilla y en Málaga, en la presentación de un estudio de la fundación Foessa (Fomentos de Estudios Sociales y Sociología Aplicada) sobre el impacto del programa en Sevilla y su corona. “El objetivo planteado por la obra social se está cumpliendo, porque está llegando a quien más falta le hace”, explicó entre estadísticas Raúl Flores, director de estudios sociológicos de la caja de ahorros. De hecho, incidió en que lo positivo de todo esto es que se está rompiendo la pobreza severa.

Todo gracias a una inversión de 12 millones de euros para sostener estos años Caixa Proinfancia. Este programa se despliega por otras nueve áreas metropolitanas del país, con una inversión global de 154 millones de euros.

El estudio de Foessa recoge las campos de actuación en los que desarrolla el proyecto y ofrece una radiografía sobre el perfil sociológico de las familias que son atendidas. Para ello se hace hincapié en tres ejes cruciales para el desarrollo de los menores: el económico, el político y las relaciones sociales. “Desde lo privado se asume, desde hace muchos años, que cualquier actividad empresarial debe tener un retorno social, y el fenómeno de la pobreza infantil es cercano y real, por lo que estamos obligados a tratarlo”, argumentó Marc Simon, director del área de integración social de la fundación. En su opinión, “los jóvenes deben salir cuanto antes de esa situación para romper con la herencia que les deja su familia”.

De este modo, aquellos niños que forman parte de una familia cuyos sustentadores principales tienen un bajo nivel de estudios y además atraviesan una precaria situación laboral, bien por estar desempleados o bien por realizar trabajos mal remunerados (venta ambulante o de chatarra, por ejemplo), son los habituales de este programa. En el marco del mismo, cada niño recibe 695 euros mensuales, con lo que los ingresos de su hogar se incrementan una media del 36%.

Tras las actuaciones de estos cuatro años, la pobreza severa en el área metropolitana se puede considerar reducida en un 5% según los datos de La Caixa. El programa no la erradica del todo, pero ayuda a salir de la situación extrema en la que viven estos colectivos. “Cuando se rompe el círculo de pobreza severa se mejora el autoestima del niño y su posición dentro de su estatus social”, remarcó.

Por su parte, el alcalde de Sevilla, Alfredo Sánchez Monteseirín (PSOE), que estuvo en la presentación del estudio, recalcó la necesidad de políticas sociales desde el sector privado porque las administraciones “no pueden hacerlo todo”. Por eso, incidió en que hay que ayudar a los grupos más “desgraciados” que no se benefician del bienestar social del resto. Enlazando con la actual situación de las cajas de ahorros, sentenció: “Si van a desaparecer para ser bancos, al menos que prevalezcan las fundaciones con sus labores sociales”.

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