Cultura

''No admito que el Archivo de Indias es el gran desconocido de Sevilla''

Lleva cuatro años siendo la envidia sana de los compañeros al ser la directora del Archivo General de Indias, la única institución archivística del mundo declarada Patrimonio de la Humanidad. De ello y de las 140.000 visitas que recibió en 2008 hablará mañana en la apertura de un curso en la Hispalense.

el 16 sep 2009 / 08:13 h.

-Mañana lunes regresará a la Universidad de Sevilla, donde fue profesora, esta vez para inaugurar un curso sobre el Archivo de Indias. ¿Cómo imagina que será el reencuentro?

 

-Pues muy ilusionante porque estoy encantada de poder transmitir cuanto sé a los demás. Y a mí me gustaba muchísimo dar clase, y de hecho me pensé en una etapa de mi vida si regresar cuando tuve la oportunidad, pero al final seguí en mi mundillo archivístico. Y ahora me parece muy interesante que la Universidad le dedique un seminario al Archivo de Indias. Ojalá cuantos participen en él se sientan, al final, orgullosos de saber que el de Indias es el único archivo del mundo declarado Patrimonio de la Humanidad. Y por algo será.

 

-¿Le sigue haciendo falta, pese a todo, más o mejor publicidad para ser más conocido?

 

-Mire usted, no admito más que se diga que el Archivo de Indias es el gran desconocido de Sevilla. No es así desde los últimos años y es comprobable numéricamente. El año pasado recibimos alrededor de 140.000 visitas, que se dice pronto. Además, la parte monumental, que es la que le interesa al visitante, apenas cierra seis días al año. Siempre está abierta hasta las cuatro de la tarde, y totalmente gratis.

 

-Replanteo mi pregunta. ¿Está Indias lo suficientemente valorado por los sevillanos?

 

-Mi percepción es que el sevillano percibe que es importante el archivo, que en la ciudad hay algo que es conocido mundialmente. Pero le digo una cosa: hoy en día, quien no conoce más y mejor el Archivo de Indias es porque no quiere, porque oportunidades y facilidades tiene de sobra.

 

-El cambio del archivo tras su rehabilitación por parte del Ministerio de Cultura ha sido clave para su divulgación...

 

-No cabe la menor duda. Y ello nos ha permitido concentrar servicios en la antigua Cilla y despejar las tres galerías de la planta superior para exposiciones. Pero he de decir que antes de la rehabilitación también hubo actividades culturales, pero más limitadas porque el espacio también lo era.

 

-Tampoco había entonces una vocación quizás tan clara de apertura al público de a pie, ¿no?

 

-Mire, cuando me hice cargo de este archivo en diciembre de 2005, la entonces ministra de Cultura Carmen Calvo me hizo varios encargos, que puedo decir satisfecha que he cumplido: uno era que, aparte de seguir prestando servicio a los investigadores, que los ciudadanos pudieran disfrutar del magnífico edificio que fue la Lonja de Mercaderes. Y más aún: también de la riquísima documentación que aquí se conserva. Y lo venimos cumpliendo.

 

-El Archivo de Indias es un símbolo para muchos suramericanos que, al visitar Sevilla, lo sienten como su casa-madre a este lado del charco.

 

-Así es, es que es su casa... Mire, y les cala tan hondo esto a los investigadores que te dicen que se les hacen eternos los fines de semana porque no hay consultas, y que están deseando que llegue el lunes a las ocho de la mañana para volver a zambullirse en sus búsquedas. Yo les comprendo porque, como he sido investigadora antes que archivera, puedo decir que investigar es apasionante, y más si se da el caso de que todavía queda información inédita por descubrir.

 

-Vamos con otro tópico: más que maravilla, es que Indias es la joya de la Corona, ¿o hay otros archivos mejor tratados?

 

-No, mejor prensa que éste, pocos. Y está claro que la inversión que realizó el Ministerio de Cultura para potenciar el archivo era para darle un alcance mucho mayor del que tenía. Dicho esto, no creo que pueda hablarse de que Indias sea la joya de la Corona, pero sí que es una de las joyas de las varias que tiene el Estado español. Eso por descontado.

 

-¿Se trata a Indias como a un archivo de provincias?

 

-¡No, eso sí que no! En absoluto. Y sepa que yo he sido archivera de provincias muchos años y sé de lo que le hablo. Tenga en cuenta que este archivo fue pionero en la informatización de sus fondos, y en 2003 fue el primer archivo en facilitar acceso por internet a sus fondos digitalizados.

 

-Bueno, perdone la pregunta. Vamos con otra 'blanca'. ¿Cómo se llega a ser directora de Indias? Le ha debido costar lo suyo.

 

-Pues trabajando mucho y manchándome más las manos de tantos documentos como han pasado por ellas. Prácticamente he pasado por todas las fases de la profesión. Cuando estudiaba la carrera, me dediqué a transcribir documentos del archivo Ducal de Medinaceli en la Casa de Pilatos para investigadores foráneos; vamos, que era copista. Ése fue mi primer contacto con un archivo. Después pasé a la Universidad, en el departamento de Paleografía, donde hice la tesina sobre los fondos de la Casa de Pilatos. Y en 1979 saqué las oposiciones para el cuerpo de facultativos del Estado, que ni le cuento lo duras que fueron...

 

-O sea, que lleva...

 

-30 años ejerciendo como archivera, la mitad de mi vida. Mi primer destino fue el archivo de Cáceres, y con el tiempo, en 1992, salió una plaza para dirigir el Archivo Histórico Provincial de Sevilla y la conseguí. Ahora puedo decir con orgullo que todo lo que sé de esta profesión ha sido por ser archivera de provincias, que no es ningún demérito, al contrario; gracias a ello y a los precarios medios de que disponía he tenido que hacer prácticamente de todo: desde administrativa a ejercer de secretaria de mí misma, y aprender cómo funciona la administración por dentro, que es crucial...

 

-Y camino de la jubilación, le ha llegado el retiro soñado, una despedida por la puerta grande: dirigir Indias.

 

-Y eso que yo pensaba jubilarme en el Archivo Histórico Provincial de Sevilla, la verdad. Hubiese sido lo normal, pero entonces me ofrecieron esto y, para una sevillana y además amante de los archivos, es lo más de lo más.

 

-¿Apurará la jubilación?

 

-No tengo intención de llegar en el cargo hasta los 65. La vida hay que aprovecharla y, aunque estoy a gusto, disfruto con mi trabajo y tengo unos compañeros estupendos, el archivo ha tomado ya velocidad de crucero y tengo tantas cosas que me gustaría hacer por delante... Algunos compañeros me dicen que estoy loca, que cómo voy a dejar el archivo con lo goloso que es el cargo, pero es que... Bueno, ya veremos...

 

-Usted suele decir, no obstante, que un cargo tiene carga...

 

-Y así es.

 

-¿Se refiere a carga política?

 

-Jamás he tenido problemas con los políticos, porque creo que cada cual percibe a la persona que trabaja y le pone pasión a lo que hace, y ésa he sido siempre yo. He intentado a lo largo de estos años y en cada puesto que he desempeñado dar los menos problemas posibles a mis superiores. Si yo podía resolver lo que fuera, desde luego lo hacía.

 

-Los del comité de empresa la querrán un montón.

 

-Pues sí, he tenido compañeros sindicalistas con los que me he entendido perfectamente. Y eso ha sido así porque a mí siempre me han considerado, y espero que sigan haciéndolo, como una trabajadora más, con independencia de que sea la directora.

 

-Pero eso es muy difícil.

 

-Mire, yo soy tan trabajadora como el que más. Si alguien ha tragado polvo manipulando la información, ésa he sido yo. Y sin embargo, por ser funcionaria no he tenido plus de peligrosidad ni de toxicidad.

 

-¿Le queda alguna secuela o enfermedad profesional?

 

-Pues sí. De hecho, ahora estoy estupendamente porque el de Indias es un archivo en el que la documentación está en muy buen estado de conservación, pero durante años los archiveros de los históricos provinciales hemos tenido que ir a los pueblos a recoger documentación en muy mal estado, en pajares de gallineros con excrementos pegados, y entonces no percibíamos el peligro que ello acarreaba para nuestra salud. Por ello ni comprábamos mascarillas ni nos poníamos muchas veces guantes. Y de aquella época me queda una bronquitis asmática residual.

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